Siguiendo con las listas curiosonas sobre actores, y recordando la de las actrices más bellas, hoy toca la de los galanes más famosos de la historia del cine, aquellos con un carisma especial, y un atractivo incuestionable para grandes sectores de aficionadas.
Al igual que con las mujeres, limitemos la lista hasta treinta.
Rodolfo Valentino. Comenzamos por los orígenes. El primer latin lover de entidad del cine, este italiano, convertido en mito tras una muerte prematura, fue la referencia indiscutible de historias románticas en los años veinte. Destaca Camille y A Sainted Devil.

Paul Newman. Considerado por muchos, uno de los mejores actores de la historia, potenciaba su carisma en títulos como La leyenda del indomable, donde su personaje come cincuenta huevos. Muy provechosa su elección de papeles desde los ochenta, con títulos como El color del dinero.
Robert Redford. Algo más joven que el anterior, coincidierón en Dos hombres y un destino, y El golpe. Habitual como galan durante décadas en películas románticas con transfondo dramático como Memorias de Africa ó El gran Gastby.

Gregory Peck. Actor elegante, especializado en hombres honestos, padre de familia en muchos casos, es recordado como el periodista enamorado de Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma, ó títulos como El cabo del terror.

Gary Grant. El mejor actor que hacia de Gary Grant, pues él decia que siempre hacia el mismo personaje, pero aún eso estaba perfecto, y daba muestras de que subestimaba su propio talento. Natural y carismático en Con la muerte en los talones, y enigmático y ambiguo en Sospecha.

Brad Pitt. A este actor ya le vimos como simpatico sinvergüenza en Thelma y Loise. Su tirón entre adolescentes, y su compromiso para papeles desgarrados, como Seven, le convierten en un actor muy válido más alla de modas de estilo, y asi le vemos en títulos recientes como Babel.

David Niven. Actor, prototipo del inglés refinado, era el contraste con el inspector Closeau, Peter Selles, en la Pantera rosa. No abandona su actitud de lord, disciplinado y firme ante las situaciones de peligro, en la bélica Los cañones de Navarone, en uno de sus papeles más comprometidos.

Sean Connery. El primer James Bond, colaboró con Hitchcock en Marnie, se ha prodigado en las pantallas en su madurez, desde títulos como El nombre de la rosa, pasando por el oscar que le dierón por Los intocables, hasta títulos como La trampa.

Tony Curtis. El contraste de Jack Lemmon en Con faldas y a lo loco, llevándose a Marilyn Monroe al huerto, el padre de Jamie Lee Curtis, personificaba al hombre cultivado, de gran atractivo e iniciativa, potenciado con los años. Muy recordado por Houdini.

Roger Moore. El 007 en los setenta y ochenta, compartió protagonismo con el anterior en una serie sobre millonarios detectives. Dió un toque de refinada ironía al agente secreto que ya abordó con los cincuenta cumplidos. Los más veteranos le recuerdán más por El santo.

Pierce Brosnan. Siguiendo con los actores que dierón vida al personaje creado por Fleming, este irlandés devolvió el éxito de multitudes a la franquicia con Goldeneye. Ya famoso por Remington Steel, su nueva estrella le ayudo a encarnar a Robinson Crusoe.

Vigo Mortensen. Imparable desde su participación en El señor de los anillos, con Alatriste ó Promesas del este, este argentino, de voz amable, y aficiones propias de los maestros renacentistas, ya era conocido por sus papeles de seductor con gran confianza en cintas como Crimen perfecto.

George Clooney. La televisión, la serie Urgencias, le dio una popularidad que le facilitó su salto al cine, convirtiéndose en estrella con relativa rapidez. LLeva más de diez años en la cima con títulos como La tormenta perfecta y la comprometida Siriana.

Mel Gibson. El australiano más popular de la constelación hollywoodiense, estrella de acción y mito del género gracias a Arma letal y Mad max, ha abordado otros papeles emblemáticos como el de William Wallace en Brave heart, que también dirigió.

Denzel Washingtón. Otro de esos misterios de la naturaleza, al conservar su atractivo cumplidos los cincuenta, este actor ha sido reconocido con el oscar por Training day. Destaca su participación en El diablo viste de azul.

Rock Hudson. Prototipo del galán blandito, muy apropiado para comedias de guerra de sexos, como las que hacia con Doris Day, Pijama para dos, ha abordado ocasionalmente papeles más dramáticos, especialmente en su madurez, como Espejo roto.

Keanu Reeves. De jovencito fue El pequeño Buda en la cinta de Bertolucci. Heroe de acción, encumbrado gracias a títulos como Speed, este actor, con rasgos oriéntales difuminados, posee una belleza particular. Muy popular por la saga Matrix, tiene incursiones varias en el cine romántico, como Noviembre dulce.

Antonio Banderas. La aportación española a la lista, se ha hecho un importante hueco como estrella, ayudado en parte por sus comienzos en Los Angeles como latin lover en Los reyes del mambo, que le dierón gran continuidad con títulos como Entrevista con el vampiro. Sus orígenes en España se asocian a Almodovar, con títulos como Atame.

Marlon Brandon. Uno de los grandes sin duda del universo del celuloide, de joven, lleno de vigor y dureza, afrontaba personajes turbados como La ley del silencio. Inolvidable como Vito Corleone, e incluso como padre de Superman, ya en los setenta.

James Dean. Otro de los mitificados, como Valentino, por su dramática muerte, dejando una corta filmografía, que fue suficiente para convertirlo en icono de una juventud, que se revela ante lo establecido, y que busca su propio destino. Sin ser especialmente brillante, su mirada de inconformismo le avalan como actor en Gigante y Rebelde sin causa.

Johnny Depp. Aquel adolescente de Pesadilla en Elm Street se ha convertido en una de esas estrellas comprometidas con el cine independiente, como Dead man de Jarmusch, y fiel al director Tim Burton, que ensalzó su carrera con Eduardo manostijeras, repitiendo varias veces, como Sleepy Hollow.

Clark Gable. El exceso de confianza y su mirada burlona, convertian a sus personajes en galanes, que provocaban el rechazo y el magnetismo de las damas a partes iguales. No sólo Vivian Leight, en Lo que el viento se llevo, tenía esa sensación respecto a él, Grace Kelly, vivió algo similar en Mogambo.

Gene Kelly. Este guaperas, cargado de confianza, algo de encanto sinvergüenza, tenía unas cualidades para el baile para dar rienda suelta a sus singulares métodos de seducción. Icono del cine musical bajo su paraguas en Cantando bajo la lluvia, se prodigo en el género con cintas como El pirata.

Richard Gere. Comenzó con papeles a lo James Dean, con su rebeldia como norma en American gigolo, y la de temática militar Oficial y caballero. Su carrera tuvo un impulso, junto a la de Julia Roberts en Pretty woman. Sus papeles han dado multiples nominaciones a sus compañeras de reparto como Diane Lane en Infiel, ó Rene Zellwegger en Chicago.

Kevin Costner. Una especie de Gregory Peck de los noventa, representa la integridad, como en su papel de comprometido fiscal en JFK. Su mayor reconocimiento vino con el western sobre la colonización de las tierras indígenas, en Bailando con lobos.

Jeremy Irons. Este actor británico, grande entre los grandes, posee unas cualidades que van más allá de una cara guapa en las carpetas de las adolescentes. Irons es el hombre culto, de gran magnetismo, propenso al adulterio, ante la falta de control de sus propias pasiones. Este es el personaje que domina y que nos deleita en Lolita y Herida.

Alain Delon. El representante francés viene en forma de latin lover, como si de un italiano se tratará, como El rolls royce amarillo, donde es el típico gigolo, que se gana la vida seducciendo a turistas. Uno de sus papeles más exigentes es de ganster en El silencio de un hombre, donde no se recurre a esteriotipos, sino a los gestos de contención del actor, que dan nombre a la película.

Marcelo Mastroiani. Si las mujeres italianas están en todas las listas de bellezas, los hombres no se quedán del todo atrás, pero ninguno con el carisma y talento como el de este actor, habitual del cine de Fellini, como La dolce vita. Compartió múltiples secuencias con Sophia Loren. Trabajo hasta el final con películas como Sostiene Pereira.

Al Pacino. Su atractivo se ha acrecentado con los años, convirtiéndose en uno de esos maduros de gran potencial con las mujeres, como Pactar con el diablo. Antes de eso se formalizó como el mito que es ahora con El padrino y Serpico.

Michael Caine. El actor británico es un seductor nato, donde su constante estilo refinado, se alterna en ocasiones con un toque de descaro, como La huella ó Un trabajo en Italia, y en otras con un lado más oscuro, como el thriller Vestida para matar de Brian de Palma.

Ahí quedarón estos treinta galanes, que espero haya sido un ameno repaso, a los rostros más atractivos del panorama cinematográfico. Como siempre, ha apotar los que no estén aqui, que seguro que hay muchos que se quedarón fuera.
También el artículo: Las mujeres más bellas de la historia del cine.
http://comunidad.terra.es/blogs/rafapucela/archive/2007/11/22/lasactricesmsbellasdelahistoriadelcine.aspx?CommentPosted=true#commentmessage