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Tu aliento es el aliento de las flores,
tu voz es de los cisnes la armonía;
es tu mirada el esplendor del día
y el color de la rosa es tu color.
Tú prestas nueva vida y esperanza
a un corazón para el amor ya muerto,
tú creces de mi vida en el desierto
como crece en un páramo la flor.
Gustavo Adolfo Becquer
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Requiero tu presencia inmediata
Isla ingrata de amores consumida,
Porque no es por mal y mata
Obras deslizan firmes y no atrapan,
Lúgubre mar de dudas insensatas
Llorar piadosas ante tí dormidas.
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Resistencia que al efecto nada sirve,
Infame dolor empapa el alma,
Para cuando despiertes quejumbrosa y triste,
Orgullosa y límpiamente te olvidara.
Lástima de sueño me envolviera
Lejos ¡Jamás nunca despertara!
Pétalo de rosa
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Mis Enlutadas
Descienden taciturnas las tristezas
al fondo de mi alma,
y entumecidas, haraposas, brujas,
con uñas negras
mi vida escarban.
De sangre es el color de sus pupilas,
de nieve son sus lágrimas,
hondo pavor infunden… Yo las amo
por ser las solas
que me acompañan.
Aguárdolas ansioso, si el trabajo
de ellas me separa,
y búscolas en medio del bullicio,
y son constantes,
y nunca tardan.
En las fiestas, a ratos se me pierden
o se ponen la máscara,
pero luego las hallo, y así dicen:
-¡Ven con nosotras!
vamos a casa.
Suelen dejarme cuando sonriendo
mis pobres esperanzas
como enfermitas, ya convalecientes,
salen alegres
a la ventana.
Corridas huyen, pero vuelven luego
y por la puerta falsa
entran trayendo como nuevo huésped
alguna triste,
lívida hermana.
Ábrese a recibirlas la infinita
tiniebla de mi alma,
y van prendiendo en ella mis recuerdos
cual tristes cirios
de cera pálida.
Entre esas luces, rígido, tendido,
mi espíritu descansa;
y las tristezas, revolando en torno,
lentas salmodias
rezan y cantan.
Escudriñan del húmedo aposento
rincones y covachas,
el escondrijo do guardé cuidado
todas mis culpas,
todas mis faltas.
Y hurgando mudas, como hambrientas lobas,
las encuentran, las sacan,
y volviendo a mi lecho mortuorio
me las enseñan
y dicen: habla.
En lo profundo de mi ser bucean,
pescadoras de lágrimas,
y vuelven mudas con las negras conchas
en donde brillan
gotas heladas.
A veces me revuelvo contra ellas
y las muerdo con rabia,
como la niña desvalida y mártir
muerde a la arpía
que la maltrata.
Pero enseguida, viéndose impotente,
mi cólera se aplaca.
¿Qué culpa tienen, pobres hijas mías,
si yo las hice
con sangre y alma?
Venid, tristezas de pupila turbia,
venid, mis enlutadas,
las que viajáis por la infinita sombra,
donde está todo
lo que se ama.
Vosotras no engañáis: venid, tristezas,
oh mis criaturas blancas,
abandonadas por la madre impía,
tan embustera
por la esperanza!
Venid y habladme de las cosas idas
de las tumbas que callan,
de muertos buenos y de ingratos vivos…
Voy con vosotras,
vamos a casa.
Manuel Gutierrez Nájera
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ROSA
Fíjate en la rosa: ¿puede acaso decir la rosa: "Voy a ofrecer mi fragancia a las buenas personas y negársela a las malas"? ¿O puedes tú imaginar una lámpara que niegue sus rayos a un individuo perverso que trate de caminar a su luz? Sólo podría hacerlo si dejara de ser una lámpara. Observa cuán necesaria e indiscriminadamente ofrece el árbol su sombra a todos, buenos y malos, jóvenes y viejos, altos y bajos, hombres y animales y cualesquiera seres vivientes... incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo. Ésta es, pues, la primera cualidad del amor: su carácter indiscriminado. Por eso se nos exhorta a que seamos como Dios, "que hace brillar su sol sobre buenos y malos y llover sobre justos e injustos; sed, pues, buenos como vuestro Padre celestial es bueno". Contempla con asombro la bondad absoluta de la rosa, de la lámpara, del árbol.... porque en ellos tienes una imagen de lo que sucede con el amor. ¿Cómo se obtiene esta cualidad del amor? Todo cuanto hagas únicamente servirá para que tu amor sea forzado, artificial y, consiguientemente, falso, porque el amor no puede ser violentado ni impuesto. No hay nada que puedas hacer. Pero sí hay algo que puedes dejar de hacer.
Observa el maravilloso cambio que se produce en ti cuando dejas de ver a los demás como buenos y malos, como justos y pecadores y empiezas a verlos como inconscientes e ignorantes. Debes renunciar a tu falsa creencia de que las personas pueden pecar conscientemente. Nadie puede pecar "a conciencia". En contra de lo que erróneamente pensamos, el pecado no es fruto de la malicia, sino de la ignorancia. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen..." Comprender esto significa adquirir esa cualidad no discriminatoria que tanto admiramos en la rosa, en la lámpara, en el árbol... La segunda cualidad del amor es su gratuidad. Al igual que el árbol, la rosa o la lámpara, el amor da sin pedir nada a cambio. ¡Cómo despreciamos al hombre que se casa con una mujer, no por las cualidades que ésta pueda tener, sino por el dinero que aporta como dote...! De semejante hombre decimos, con toda razón, que no ama a la mujer, sino el beneficio económico que ésta le procura.
Pero ¿acaso tu amor se diferencia algo del de ese hombre cuando buscas la compañía de quienes te resultan emocionalmente gratificantes y evitas la de quienes no lo son; o cuando te sientes positivamente inclinado hacia quienes te dan lo que deseas y responden a tus expectativas, mientras abrigas sentimientos negativos o mera indiferencia hacia quienes no son así? De nuevo, sólo necesitas hacer una cosa para adquirir esa cualidad de la gratuidad que caracteriza al amor: abrir tus ojos y mirar. El simple hecho de mirar y descubrir tu presunto amor tal como realmente es, como un camuflaje de tu egoísmo y tu codicia, es esencial para llegar a adquirir esta segunda cualidad del amor. La tercera cualidad del amor es su falta absoluta de auto-conciencia, su espontaneidad. El amor disfruta de tal modo amando que no tiene la menor conciencia de sí mismo. Es lo mismo que ocurre con la lámpara. que brilla sin pensar si beneficia o no a alguien; o con la rosa, que difunde su fragancia simplemente porque no puede hacer otra cosa, independientemente de que haya o deje de haber alguien que disfrute de ella; o con el árbol que ofrece su sombra... La luz, la fragancia y la sombra no se producen porque haya alguien cerca, ni desaparecen cuando no hay nadie, sino que, al igual que el amor, existen con independencia de las personas. El amor, simplemente, es, sin necesidad de un objeto. Y esas cosas (la luz, la sombra, la fragancia) simplemente, son, independientemente de que alguien se beneficie o no de ellas. Por tanto, no tienen conciencia de poseer mérito alguno o de hacer bien.
Su mano izquierda no tiene conocimiento de lo que hace su mano derecha. "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento y te ayudarnos?". Y la cuarta y última cualidad del amores su libertad. En el momento en que entran en juego la coacción, el control o el conflicto, en ese mismo momento muere el amor. Fíjate cómo la rosa, el árbol y la lámpara te dejan completamente libre. El árbol no va a hacer el menor esfuerzo por arrastrarte hacia su sombra cuando corras el riesgo de sufrir una insolación; y la lámpara no va a ensanchar su haz de luz para que no tropieces en la oscuridad. En cambio, piensa por un momento en toda la coacción y el control por parte de los demás a que tú mismo te sometes cuando, para comprar su amor y su aprobación o, simplemente, por no perderlos, tratas tan desesperadamente de responder a sus expectativas. Cada vez que te sometes a dicho control y a dicha coacción, destruyes tu natural capacidad de amar, porque no puedes dejar de hacer con otros lo que permites que otros hagan contigo. Observa y comprende, pues, todo el control y la coacción que hay en tu vida, y verás cómo se reducen y empieza a brotar la libertad. En definitiva, "libertad" no es más que otra palabra para referirse al amor.
ANTHONY DE MELLO
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Un rey recibió como obsequio dos pequeñños halcones y se los entregó al maestro de cetrería para que los adiestrara.
Pasados unos meses, el maestro le informó al rey de que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día en que llegó.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero sin resultado. Al día siguiente, el monarca pudo observar desde la ventana que el ave aún seguía inmóvil.
Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón. A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines. El rey ordenó:
- Traedme al autor de este milagro.
Su corte rápidamente le presentó a un campesino. El rey le preguntó:
- ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado, el campesino le dijo al rey:
- Fue fácil, mi rey. Sólo corté la rama, y el halcon voló. Se dio cuenta de que tenía alas y se echó a volar.
- Si el halcón que no volaba me representara, sería porque......
- En qué rama he podido yo asentarme más de lo debido?
- Y si a mi lado hay halcones que no vuelan, ¿qué ramas podría yo contribuir a cortar?....
J.C.Bermejo
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¡Cállate corazón!...
¡Duérmete y calla!
No debe retoñar la hierba mala
hay que tendrá el amor de venenoso,
que cuanto más cruel, es más sabroso.
¡Duérmete y calla....!
que no retoñe más la hierba mala.
Dichoso el que en su camino,
de duelos y de pesares
escucha una voz amiga
que alegra sus soledades.
Felices los desterrados,
que encuentran en su destierro
para el dolor de una ausencia,
el bálsamo de un recuerdo
Calla por Dios Javier, no me atormentes
Vete por caridad, déjame y vete.
Vengo a decirte adios y es para siempre
Nunca más te veré.... ¡Dios me consuele!
La esperanza ... me voy, de que aún me quieres.
Contra mi voluntad te quise siempre.
Cuando fuiste ilustre, cuando no eras nadie,
cuando me quisiste, cuando me olvidaste.
Subir, subir y luego caer,
la fortuna alcanzar y volverla a perder.
Amar, amar sin dejar de querer,
y venir el amor, cuando no puede ser.
Subir, subir y luego caer y venir el amor cuando no puede ser.
Luisa Fernanda
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En todas partes del mundo, la gente anda buscando el amor, porque todos están convencidos de que sólo el amor puede salvar al mundo. pero muy pocos comprenden en qué consiste realmente el amor y cómo brota en el corazón humano. Con demasiada frecuenda se equipara el amor a los buenos sentimientos para con los demás, a la benevolencia, a la no_violencia, al servicio.... Pero todas estas cosas, en sí mismas, no son el amor. El amor brota del conocimiento consciente. Sólo en la medida en que seas capaz de ver a alguien tal y como realmente es aquí y ahora, no como es en tu memoria, en tu deseo, en tu imaginación o en tu proyección, podrás verdaderamente amarla; de lo contrario, no será a la persona lo que ames, sino a la idea que te has formado de ella o bien a la persona como objeto de tu deseo, pero no tal y como es en sí misma. Por eso, el primer acto de amor consiste en ver a esa persona u objeto, esa realidad, tal y como es en sí misma.
Anthony de Mello
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No cuesta nada, pero crea mucho.
Enriquecen a quienes reciben sin empobrecer a quienes dan.
Ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y el recuerdo dura, a veces, para siempre.
Nadie es tan rico que pueda pasarse sin ella, y nadie es tan pobre que no pueda enriquiecer por sus beneficios.
Crea la felicidad en el hogar, alienta la buna voluntad en los negocios y es la contraseña de los amigos.
Es descanso para los fatigados, luz para los decepcionados, Sol para los tristes, y el mejor antídoto contra las preocupaciones.
Pero no puede ser comprada, pedida, prestada o robada, porque es algo que no rinde beneficio a nadie, a menos que sea brindada espontánea y gratuitamente, y si en la afluencia del último momento, alguno de vosotros está demasiado cansado para darle una sonrisa ¿Podemos pedirle que nos de Usted una "Sonrisa" suya?, porque nadie necesita tanto una sonrisa, como aquel que no le queda ninguna que dar.
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Un joven rezaba ante la tumba de un santo y reflexionaba sobre la invitación que Juan Pablo II les había hecho en Tor Vergata con ocasión del jubileo de los jóvenes, animándoles a una vocacion de entrega total. Estaba casi decidido a dar el paso. En ese momento un Pétalo de rosa freca, colocada al lado, cayó al suelo. El joven pensó guardarla como recuerdo de aquel momento. Pero dudó un poco y en ese momento se agachó otra persona, lo tomó y se lo guardo en el bolsillo. Un detalle nimio, pero le hizo pensar: en la vida hay opertunidades excelentes e importantes, pero no esperan siempre.
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Al salir de su casa, una mujer vio a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jardín. ella no los conocía y les dijo:
- No creo conoceros, pro debéis de tener hambre.
Por favor, entrad a mi casa para comer algo..........
Ellos preguntaron:
- ¿Está el hombre de la casa?
- No respondió ella, no está.
- Entonces no podemos entrar dijeron ellos.
Al atardecer, cuando elmarido llegó, ella le contó lo sucedido.
-Entonces diles que ya llegué e invítalos a pasar - dijo el marido.
La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.
- No podemos entrar en una casa los tres juntos - explicaron los ancianos.
-¿Por qué?. quiso saber ella.
Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó:
- Su nombre es Riqueza.
Luego indicó hacia el otro y dijo:
-Su nombre es Éxito. Y yo me llamo Amor. Ahora ve adentro y decide con tu marido a cuál de nosotros tres deseáis invitar a vuestra casa.
La mujer entró en su casa y le contó a su marido lo que ellos le habían dicho.
El hombre se pueso feliz y dijo:
-¡Qué bueno! ¡Así que ése es el asunto....! Entonces invitemos a Riqueza, dejemos que entre y llene nuestra casa de riqueza.
Su esposa no estuvo de acuerdo:
- Querido, ¿por qué no invitamos a Éxito?
La hija del matrimonio estaba escuchando desde la otra esquina de la casa y vino corriendo con una idea:
- ¿No sería mejor invitar a Amor? Nuestro hogar entonces estaría lleno de amor.
-Hagamos caso del consejo de nuestra hija, dijo el esposo a su mujer. Ve afuera e invita a Amor a que sea nuestro huésped.
La esposa salió afuera y les preguntó a los tres viejos:- ¿Cuál de ustedes es Amor? Por favor, que venga para que sea nuestro invitado.
Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa.
Los otros dos también se levantaron y lo siguieron. Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y Éxito:
- Yo sólo invité a Amor; ¿Por qué también vienen ustedes?
Los viejos respondieron juntos:
Si hubieras invitado a Riqueza o a Éxito, los otros dos habrían permanecido afuera; pero ya que initaste a Amor, donde quiera que él vaya, nosotros vamos con él. donde quiera que hay amor hay también riqueza y éxito.
-Mi escala de valores en relación con el amor, el éxito y la riqueza es...........
- ¿Apuesto por el amor a costa de lo que sea? ¿Dónde pongo los límites?
- Es realmente desinteresada mi manera de amar?
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"Una de las cosas más TRÁGICAS
es la tendencia a escapara de la realidad de uno mismo,
soñar con un mágico jardín de rosas que vemos en el horizonte;
en lugar de CULTIVAR Y DISFRUTAR de las rosas
que florecen al pie de nuestra ventana.
(Darle Carnigie)
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Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy le he visto...., le he visto y me ha mirado.....
¡hoy creo en Dios!
Gustavo Adolfo Bécquer
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En un pueblo, una mujer se llevó una gran sorpresa al ver que había llamado a su puerta un extraño, correctamente vestido, que le pedía algo de comer.
-Lo siento, dijo, pero ahora no tengo nada en casa.
-No se preocupe, dijo amablemente el extraño, tengo una piedra de hacer sopa en mi bolsa; si usted me permitiera echarla en un puchero de agua hirviendo, yo haría la más exquisita sopa del mundo.
Un puchero muy grande, por favor.
A la mujer le picó la curiosidad, puso el puchero al fuego y fue a contar el secreto de la piedra de hacer sopa a sus vecinas. Cuando el agua rompió a hervir, todo el vecindario se había reunido allí para ver a aquel extraño y su piedra de hacer sopa. El extraño dejó caer la piedra en el agua, luego probó una cucharada con verdadera delectaión y exclamó:
-¡Deliciosa! Lo único que necesita es unas cuantas patatas.
-¡Yo tengo patatas en mi casa! gritó una mujer.
Y en pocos minutos, estaba de rregreso con una gran fuente de patatas peladas que fueron derechal al pucher. El extraño volvió a probar el brebaje.
-¡Excelente!- dijo-; y añadió pensativamente: si tuviéramos un poco de carne, haríamos un guiso de lo más apetitoso....
Otra ama de casa salió presurosa y regresó trayendo un pedazo de carne que el extraño, tras aceptarlo cortésmente, lo introdujo en el puchero. cuando volvió a probar el caldo, dijo:
-¡Está muy sabreoso! si tuviéramos unas cuantas verduras, quedaría mejor...
Una de las vecinas se apresuró a ir a su casa y regresó con una cesta llena de judías y zanahorias. Después de introducir las verduras en el puchero, el extraño probó nuevamente el guiso y dijo a la dueña de la casa:
- La sal, por favor.
-Aquí la tiene, le dijo la dueña de la casa.
A continuación exclamó:
-Preparad platos para todos.
La gente se apresuró a ir a sus casas en busca de platos. algunas regresaron trayendo incluso pan y frutas.
Luego se sentaron todas a disfrutar de la comida. Todas se sentían extrañamente satisfechas compartiendo aquella sopa de la piedra.En medio de la comida, el extraño se escabulló silenciosamente, dejando tras de sí la milagrosa piedra de hacer sopa, que ellas podrían usar siempre que quisieran hacer una nutritiva y reconfortante sopa.
-Podría también yo hacer milagros compartiendo...
-Con la "piedra de la solidaridad" podría contribuir a compartir algunos de mis bienes materiales e inmateriales.
-Quizá cuando ayudo puedo ser mero intermediario sin generar dependencia y saber escabullirme en el momento oportuno.
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Los Doce Principios del Budismo
1. La propia salvación es la tarea inmediata de todo hombre. Si un hombre es herido por una flecha envenenada, no deberá demorar su extracción por conocer los detalles de quien la disparó o la longitud y forma de la flecha. Siempre habrá tiempo para aumentar la comprensión de la Enseñanza durante la andadura del Camino. Mientras tanto, empieza por enfrentarse a la vida, tal como es, aprendiendo siempre por experiencia personal y directa.
2. El primero hecho de la existencia es la ley del cambio o la impermanencia. Todo lo que existe, desde una molécula a una montaña o desde un pensamiento a un imperio, pasa por el mismo ciclo de la existencia: nace, crece, decae muere. Tan sólo la Vida es continua, en busca siempre de la expresión de nuevas formas. "La vida es un puente, no construyas una casa sobre ella". La vida es un proceso de flujo y aquel que se aferra a las formas, por maravillosas que sean, sufrirá por resistir a la corriente.
3. La ley del cambio se aplica de igual modo al "alma". No hay principio en el individuo que sea inmortal y sin cambio. Sólo el Innombrable, la Realidad Ultima está más allá del cambio. Todas las formas de vida, incluyendo al hombre, son manifestaciones de esa Realidad. Nadie posee la vida que fluye en él en mayor grado que una bombilla posee la corriente eléctrica que la hace dar luz.
4. El universo es la expresión de la Ley. Todos los afectos tienen sus causas y el alma humana, o carácter, es la suma total de los actos y pensamientos previos. El karma, que significa acción-reacción, gobierna toda la existencia el hombre es el único creador de su destino final. Por el pensamiento y la acción justos puede purificar gradualmente su naturaleza interna y por propia realización obtener la liberación de volver a nacer. El proceso comprende grandes períodos de tiempo, incluso una vida tras otra en la tierra, pero al final cada forma de vida alcanzará la iluminación.
5. La vida es una e indivisible; aunque sus formas, siempre en cambio, sean innumerables y perecederas. En realidad no hay muerte, aunque cada forma deba morir. Del entendimiento de la unidad de la vida nace la compasión, el sentido de identidad con la vida en otras formas. La compasión se describe como "la Ley de las leyes -la armonía eterna-", y aquél que rompa esta armonía, sufrirá en consecuencia y retrasará su propia Iluminación.
6. Siendo la vida Una, los intereses de las partes deben ser los de la totalidad. En su ignorancia, el hombre piensa que puede lograr el éxito para sus propios intereses esta energía egoísta, y erróneamente dirigida, produce sufrimiento. Aprende de su sufrimiento a reducir y finalmente a eliminar la causa. El Buda enseñó las Cuatro Nobles Verdades: la omnipresencia del sufrimiento; su causa, el deseo erróneamente dirigido; la supresión de la causa que es su curación y el Noble Óctuple Sendero del autodesarrollo que conduce al fin del sufrimiento.
7. El Óctuple sendero que conduce a la total iluminación comprende: recta visión o comprensión preliminar, recto propósito, recto modo de expresión, recta acción, recto medios de vida, recto esfuerzo, recta atención o desarrollo de la mente y, finalmente recta concentración. Como el Budismo es un camino de vida no simplemente una teoría, es esencial para la propia liberación el recorrer este Sendero. "Deja de hacer el mal, aprende a hacer el bien, límpiate tu propio corazón, ésta es la Enseñanza de los Budas".
8. La Realidad es indescriptible y un Dios con atributos no es la Realidad final. Pero el Buda, un ser humano, se convirtió en el Totalmente Iluminado y el propósito de la vida es alcanzar la Iluminación. Este estado de Conciencia, el Nirvana, la extinción de los límites de la individualidad, se puede lograr en la tierra. Todos los hombres y todas las formas de vida contienen la potencialidad de iluminación y el proceso consiste en llegar a ser lo que eres. "Mira dentro de ti. tú eres Buda".
9. Entre la Iluminación potencial y la real está el Camino Medio, el Óctuple Sendero "del deseo a la paz", el proceso de autodesarrollo entre los "opuestos", evitando los extremos. El Buda recorrió ese Camino hasta el final la fe requerida en el Budismo es solamente la creencia razonable de que donde un Guía ha pisado nosotros también lo podemos hacer. El Camino debe ser recorrido por el hombre entero, con todo su ser y no sólo con lo mejor de sí mismo, y el corazón y la mente deben desarrollarse por igual. El Buda fue el Todo compasivo además del Totalmente Iluminado.
10. El Budismo atribuye gran importancia a la necesidad de la concentración y la meditación, que conducen al desarrollo de las facultades espirituales internas. La vida subjetiva es tan importante como la rutina diaria y son esenciales períodos de quietud dedicados a la actividad interior para una vida equilibrada. Los budistas deberán estar en todo momento atentos y con autodominio, absteniéndose de apego emocional o mental al "espectáculo transitorio". Esta actitud de aumento de atención a las circunstancias, que sabe son de su propia creación, le ayuda a mantener siempre bajo control su reacción ante ellas.
11. El Buda dijo: "Trabaja con diligencia por tu propia salvación". El Budismo no reconoce sino a la intuición como autoridad para la verdad y que lo es solamente para uno mismo. Cada hombre sufre las consecuencias de sus propios actos y aprende de ello, mientras ayuda a sus semejantes en la liberación; rezar a Buda o a un Dios no sirve de nada para evitar el efecto que sigue a su causa. Los monjes Budistas son maestros o ejemplos, pero en ningún sentido intermediarios entre la Realidad y el individuo. La máxima tolerancia se practica hacia todas las otras religiones y filosofías, ningún hombre tiene derecho a interferir en el camino de los otros hacia la Meta.
12. El Budismo no es pesimista ni "escapista", ni niega la existencia de Dios o el alma, aunque coloca su propio significado para esos términos. Al contrario, es un sistema de pensamiento, una religión, una ciencia espiritual y un camino de vida; que es razonable, práctico y lo abarca todo. Por más de dos mil años ha satisfecho las necesidades espirituales de cerca de un tercio de la humanidad. Interesa a Occidente, porque no tiene dogmas, satisface tanto a la razón como al corazón, insiste en la autoconfianza junto con la tolerancia para con otros puntos de vista, comprende la ciencia, religión, filosofía, psicología, ética y arte, y señala solamente la hombre como creador de la vida presente y único artífice de su destino.
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Qué triste es el día sin sol
Qué triste la noche sin luna
Pero más triste es amar
Sin esperanza ninguna.