EL PÉTALO DE LA ROSA
Un joven rezaba ante la tumba de un santo y reflexionaba sobre la invitación que Juan Pablo II les había hecho en Tor Vergata con ocasión del jubileo de los jóvenes, animándoles a una vocacion de entrega total. Estaba casi decidido a dar el paso. En ese momento un Pétalo de rosa freca, colocada al lado, cayó al suelo. El joven pensó guardarla como recuerdo de aquel momento. Pero dudó un poco y en ese momento se agachó otra persona, lo tomó y se lo guardo en el bolsillo. Un detalle nimio, pero le hizo pensar: en la vida hay opertunidades excelentes e importantes, pero no esperan siempre.
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