Refugio
Bebí de un trago
aquel dulce licor,
emborracharme pude
desinhibirme no.
Disecada el alma
pero llena de valor,
empezó a desandar la senda
que un día comenzó.
Volveré sobre mis pasos
retroceso en espiral,
repasando alegre
hasta el punto inicial.
Aunque allí
y en el mismo punto,
seguiré siendo la misma
y volveré a empezar.
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