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Esteban Cañamares, Psicólogo Clínico y Sexólogo, Colegiado M-09659,identificable en el Colegio de Psicólogos de Madrid y en su página web www.epecpsicologos.com te da la oportunidad de acercarte a la psicologia de manera seria evitando el intrusismo profesional, hacer preguntas y leer mini-artículos sobre temas que pueden interesarte. Se compromete a contestar en un plazo máximo de una semana. Si necesitases de mayor intimidad y espacio para tus preguntas o comentarios puedes hacerlo a epecpsicologos@hotmail.com
Las fiestas Navideñas en las que estamos son propicias para que nos presenten a nuestros futurores yernos y nueras. Bueno será que los suegros, o quienes próximamente se van a convertir en tal, tuvieran presentes estos elementales consejos:
- No niegue su dolor, su tristeza, y hasta su rabia, por los cambios que se están produciendo en su hijo o hija. Y no se extrañe de que sienta en su corazón sentimientos contrapuestos, como por ejemplo ilusión por la boda y pena por que ya no vivirá con usted. O alegría por la buena persona que ha escogido como su compañero o compañera, y al mismo tiempo rabia por el poco caso que le hace a usted.
- Tenga cuidado en no precipitarse a la hora de calificar a su futuro yerno o futura nuera, espere a que su opinión sea sólida, y después sea sincero en expresarla, señale sus cualidades y también sus defectos. Pero en cualquier caso demuestre un exquisito respeto hacia la elección de su hijo o hija.
- Deberá darse tiempo para aprender a jugar el papel de suegro o de suegra. También necesitarán tiempo los aprendices de yernos y de nueras.
- Jamás intente que su yerno sea un hijo más, ni que su nuera sea otra hija, son sencillamente el yerno y la nuera, y con ellos podrá tener, con el tiempo, una relación afectiva de primer orden. Todo intento de que sean lo que no son, se convertirá en fuente, antes o después, de conflictos y desilusiones.
- Debe exigir un total respeto para las normas y costumbres que usted tenga en su domicilio. Pero no se moleste si ellos prefieren no acudir a él, con tal de no participar en ellas.
- Podría ser interesante, que recordase el momento en que usted se convirtió en nuera o en yerno, que hiciera un balance de aquella experiencia, que tomara conciencia de lo distintas que se viven las cosas dependiendo de la edad, del puesto en que cada uno está…
- Si ya tiene otros yernos o nueras, no caiga en la equivocación de compararles, ni siquiera para bien de quien recibe el comentario. Esto sólo conseguiría estimular una absurda competencia y enrarecer el ambiente familiar. Por la misma razón, procure que su relación con los anteriores familiares políticos no cambie por la llegada del nuevo.
- Por mucha sintonía personal que haya entre usted y su inminente yerno o nuera, no caiga en la equivocación de aliarse con él o ella, para recibir apoyo en las discusiones que tenga con su pareja, con alguno de sus hijos o con otros familiares. Esto supondría para usted una pequeña ayuda a corto plazo, pero se podría convertir con el tiempo en una fuente de malestar familiar, ya que estimula la creación de subgrupos enfrentados, y altera la estructura familiar. A este tema nos referiremos más adelante.
Esteban Cañamares
Psicólogo Clínico y Sexólogo
Madrid
www.epecpsicologos.com
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