Un descubrimiento: CUARENTA MANERAS DE DECIR DOLOR de GILES Blunt.
CUARENTA MANERAS DE DECIR
DOLOR de
GILES Blunt.
2000. Thriller. P: 7/10.
Autor: Giles Blunt
Sinopsis: En una tranquila ciudad de provincia
desaparecen cuatro adolescentes. La investigación policial no arroja resultado
alguno y sólo el detective John Cardinal, un solitario muy humano, se resiste a
abandonar el caso. Pero su perseverancia provoca que lo retiren de la brigada
de homicidios.
Cardinal, atormentado por un crimen que no cometió
en el pasado y que nadie conoce, y acosado por una investigación interna sobre
corrupción en su departamento, que la está realizando precisamente su compañera
en el caso, está a punto de quedarse sin carrera, y hasta sin familia.
Sin embargo la aparición de un cadáver….
Comentarios: Una deliciosa novela en la más genuina
tradición del género negro; policías corruptos, policías buenos que están en el límite de la legalidad a
veces, asesinatos, dolor de las víctimas, secuestros, criminales con extraños
caracteres y peores hábitos, investigación llena de giros y sorpresas….
Un ritmo frenético conforme avanza capitulo a
capitulo. Unos personajes que vamos descubriendo de forma sorprendente y
siempre con algo más que decir y hacer, destacando esa vida del detective John
Cardinal (este es, me parece, su primer libro de aventuras, hay muchos mas pero
ninguno publicado en España, por ahora, esperemos que alguna editorial se ponga
a ello, valdría la pena tal como está el panorama y la calidad de este autor
realmente original y siempre sorprendente, como un soplo fresco en medio de
todo el clasicismo de la novela negra) y sus dudas, su dramas familiares, sus
temores y su dolor de conciencia por lo que hizo una vez…
Los toques de humor están presentes pero, una
lástima, no son más abundantes de lo que quisiéramos, son unas cuantas
pinceladas con chistes de la zona, ese Canadá que linda con Usa…
Una prosa excepcional. Con algunos párrafos
realmente impresionantes:
“La mujer
sacudió la cabeza, hubo un estremecimiento en sus hombros y se formo otro
pequeño charco en el linóleo- Era viuda y ahora huérfana de una hija. Se dice
que, en inuit, el idioma de los esquimales, hay cuarenta maneras de denominar
la nieve. Lo que en realidad necesita el ser humano, cavilo Cardinal, son
cuarenta maneras de de definir el dolor. Sufrimiento. Congoja. Desolación. Para la madre de aquel hogar vacio, con las palabras
existentes no bastaba”.