Una desilusion: LOS HIJOS DEL GRIAL de Peter Berling.
LOS HIJOS DEL GRIAL de Peter Berling.
Novela histórica. P: 4/10.
Autor: Peter Berling.
Sinopsis: Ambientada en el siglo XII transcurre desde Sicilia, bajo el dominio de Federico II, hasta la Europa del Sacro Imperio, donde la guerra y las maquinaciones políticas entrecruzan los destinos de la Iglesia, el emperador, los caballeros templarios y la secta de los Asesinos. La narración se inicia con el sitio de Montségur, establecido por las tropas de Luis XI y el Papa. En este lugar se hallan "los hijos del Grial", los niños Roc y Yeza, quienes, por su ascendencia, están destinados a reconciliar las grandes religiones y a convertirse en reyes de un mundo de paz y armonía. En el último momento, Roc y Yeza son rescatados por una orden secreta al servicio del Grial, dando inicio a una peligrosa odisea a lo largo y ancho de Europa.
Roç y Yeza- Los hijos del Grial
William de Roebruk- Fraile Franciscano, cuidador de los niños tras su huida de Montsegur
Vito de Viterbo-El Inquisidor, máximo enemigo de los infantes en el primer libro
Crean de Bouvillard-Templario, uno de los protectores de los niños
Halcón Rojo-El príncipe de Selinonte, otro de los protectores
Comentarios: Este libro es la primera parte de la saga del Grial escrita por Berling que inicialmente era un trilogía y termino, cosas del marketing y dineros, en una pentalogia cuesta abajo.
Esta dentro de la llamada novela histórica y concretamente en la época medieval, época de cruzadas, de guerras de religión, de alianzas extrañas y más extraños compañeros de cama.
Lo malo de la misma es su repetición constante y los encuentros más constantes todavía; es como un guion de cine que empieza bien y se acaba deseando que acabe de una vez o de una vez por todas se carguen al cura gordinflón, a William que nadie, salvo el novelista, sabe qué diablos hace en esta historia.
Mezcla abigarrada de personajes reales, históricos, y otros más inventados; mezcla sin reposos de historia y de leyendas; mezcla de tiempos y de ideologías.
Cansa, fatiga, no conmueven ni los niños que, aun siendo los reales protagonistas o deberían serlo, son solo meros parches, caricaturas mal trazadas, mal definido y peor caracterizados.
Es, en el fondo, parece que el gran plan del Priorato de Sion; mágicos por cierto pues aparecen donde al novelista le da la ganas, cuando le da la gana sin respetar ni tiempos, ni espacios, ni la causalidad que ya está bien. Y la causa es gilipollesca, la sangre real que unificara los reinos y las religiones y las gentes y to de to, un dinastía que estuviese emparentada con Salomón, David, Jesús (de donde creéis que saco Browm su argumento de las novelas, ¡je, je, je!...si es que no hay nada nuevo bajo el sol que nos alumbra y calienta), Magdalena, Mahoma, el emperador alemán, ¡Parsifal!, ¿¿¿¿?????
Aunque la idea inicial parece buena el desarrollo lo lastra el novelista con cosas que no vienen al cuento, se pierde en dimes y diretes, en reunión y desencuentros, personajes que viene y van, secretos que no son tales, pasadizos y trampas, buenos que se hacen malos, malos que al final son buenos y en esa mezcla mete a los “asesino” místicos y al mística del hachís…. Le sobran 400 páginas y aun así veríamos…
No voy a comprarme el segundo, eso es seguro…casi voy a meterme con el ciclo de Pendragon, habrá que darles una oportunidad tal como se la he dado a este, aunque cambiando al mundo Artúrico y celta.