Santa
Catalina de Alejandría obra de Escalante.
Firmado y fechado: «Jn. Antº. Escalante Fat. Anno
1660»
Madrid. Iglesia de Maravillas (Actual Parroquia de
los Santos Justo y Pastor).
Esta pintura ha de identificarse con la descrita por
Palomino en uno de los pilares de la desaparecida iglesia de San Miguel de los
Octoes de Madrid y a la que se refiere como una «Santa Catalina Virgen y
Mártir, figura graciosísima, y caprichosa, que parece de Tintoreto».
El templo de San Miguel de los Octoes fue pasto de las
llamas en 1790 y las obras de arte que pudieron salvarse fueron a parar a la próxima de San Justo, y de esata a la iglesia
de Maravillas.
Representa a una Santa Catalina, que, ataviada con
ricos ropajes y portando los elementos alusivos a su martirio (atención a los colores
de las ropas y sus movimientos), dirige su atención hacia el emperador Magencio,
que yace a sus pies.
La imagen de la santa derrotando al emperador tiene aquí
un sentido de exaltación del triunfo de la fe sobre el paganismo. Catalina de Alejandría,
célebre por su belleza, fue requerida por el emperador Magencio, que le propuso
matrimonio; al negarse ésta a renunciar
a su religión y a su virginidad, el emperador encargó a cincuenta filósofos
alejandrinos que le demostrasen la inanidad de la fe cristiana. Con ellos
mantuvo una batalla dialéctica de la que salió vencedora, y Magencio, furioso
por el fracaso, la condenó a ser desgarrada por una rueda dentada que
milagrosamente se rompió, siendo finalmente decapitada.
Este tipo de representación, poco habitual, tiene su
origen hacia el siglo XVI en el norte de Europa.
El alargamiento de la figura, de origen manierista,
y su postura algo nerviosa e inestable, la aleja del clasicismo que se observa en sus creaciones más maduras
del pintor, es una de las dos grandes obras maestras del pintor.
Agua de flores
Para
que el agua del florero no huela mal, échale unas gotitas de vinagre.
Conseguirás, no sólo evitar el olor sino también mantener el agua transparente
y más duradera lo que hara que las flores duren un poco mas.
Etta James, la gran dama de la canción ha muerto. Cantara en
los cielos de la música con un coro de ángeles y hasta, imagino pues muy son listos, los pequeños demonios
irán a escucharla y bailar a su ritmo…
Escucharla con su clásico “At last”, realmente insuperable:
http://www.youtube.com/watch?v=zwxM--iDH2c&feature=fvst
http://www.youtube.com/watch?v=GPBGIBc3YV4&feature=related
Descanse en paz…
Mara y los problemas con lo de ayudar al que lo necesita…
Como decía el amigo Groucho: “Estos son mis principios. Si
no le gustan tengo otros”. De ahí al final solo queda un tiempo, un lapso, una ilusión.
A veces pagan justos por pecadores, hay que aprender y las
dudas siempre se meten en la cabeza.
Habíamos ido por la mañana al otorrino. A la pobre de Mara,
este verano, le sangró la nariz un día sí y otro también. Nos desesperamos más
de una vez pues los remedios típicos y tópicos, los de siempre, no funcionaron.
El médico de familia nos mando al especialista pero la cita nos la dieron con
más de un mes de espera para la consulta. (El que espera desespera, o eso
dicen. ¿En qué se diferencian una pera de un tren?....es fácil, es risible,
pues que la pera es pera y el tren no es-pera).
Bueno, consulta al canto, inspección desagradable con esos
tubitos (sondas) metiéndolos por la nariz, y, al final, receta de una pomada
con la indicación de que tiene muchas venitas rotas, la necesidad de una
radiografía adicional y que volviéramos en Octubre con la misma. Al salir, nos
fuimos a tomar un café, el de la media mañana, yo sí que no puedo pasar sin él;
un cafecito con leche alrededor de las once es lo ideal para todo, incluso para
dolores y malos pensamientos. Lo reconozco, uno de mis olores predilectos es el
del café recién molido o recién hecho; un olor con imágenes de selva y lluvias,
de bailes y danzas tribales, de mil colores vivos…
Y allí estábamos las dos, charlando amigablemente, el café
humeante en la taza, su olorcito llegándome a la nariz ¡que delicia! Hasta me
daba pena beberlo. Mara pidió, como no, su coca cola, eso sí, light, pues está
con la obsesión/tontería del peso y las calorías y las grasitas donde no se
deben tener. El tiempo esplendido, nada de calor a la sombra de la terracita. Las sillas, de
madera, duras como una piedra de mármol de Carrara y el precio como para
dejarnos sin blanca. Café clásico, muy a la antigua, muy de maderas con
barnices viejos, la puerta con cristales abierta de par en par.
Se nos acerco una señora, madura, en la cuarentena, con un
crio de la mano. Vestían pobremente, pero no mal del todo; llevaba, me fije un
poco más tarde, zapatillas de andar por casa. Salían de la cafetería. Nos pidió,
muy educadamente y en voz como con vergüenza, si le podíamos dejar algo de
dinero pues se había encontrado sin nada en el bolso y que tenía que pagar su
café y no sé que había tomado el crio. El niño, a todo esto, no se atrevía a
levantar la mirada del suelo con sus sucios zapatos negros y su pantalón corto,
tendría unos diez u once años.
Yo, tonta de mi, le di lo que necesitaban, tres euros con
cincuenta, sin blanca, ya lo digo y lo repito.
La señora me dio las gracias mil veces, que me lo
devolvería, de verdad, que los sentía mucho, la vergüenza que estaba pasando por
tener que acudir a nosotras y todas esas cosas. Le dije que hoy por ella y
mañana por mí, que no se preocupase, que no pasaba nada, que ya conocía esos
problemas.
Se volvió adentro, a pagar, o eso creía yo. Pero no. Se
metieron por la puerta y se fueron directamente, los dos, con muchas prisas, a
la máquina de los juegos, la tragaperras, y, allí, delante de nuestras propias
narices se pusieron a jugar metiendo y tirando el dinero (mío) que, antes, yo
le había dado. La señora y el crio, animadísimos, felices, casi rugiendo de frustración
y fastidio cuando no salía nada y de alegría
y contento y felicidad cuando alguna jugada les daba algo, muy poco por lo que
veía.
Me quede de piedra, de Carrara, por lo menos. Se me cayó la
barbilla de puro asombro al ver la desvergüenza de la señora. Los ojos, mis
ojos, como platos, alucinaban, vecina.
Mara se tomo incluso peor que yo, se cogió un cabreo de lo más
fino, empezó a gesticular, a señalármelos con saña y enfado, a insultarlos. Conforme
protestaba se iba calentando más y mas, como una olla a punto de estallar.
Se levanto de pronto, fue rauda y veloz y se acerco a ellos,
(yo corriendo detrás de ella temiendo lo peor) y los puso a caldo, los llamo de
todo con palabras que, incluso, a mí me escandalizaban. De gilipollas a
ladrones, de putos a putera, de imbéciles a aprovechados, de que les dieran por
el trasero a…de que debiera darle vergüenza a como dejar que el crio viera las
cosas que hacía, que vaya ejemplo le estaba dando, que se lo tenían que quitar
por timadora y pedigüeña, que estaba prohibido, que la iba a denuncia…
Trate de apaciguarla pero imposible, fue como si se
destapase la olla de los truenos solo que con tacos, amenazas y palabrotas más
que con otra cosa. La cogí por los hombros, la abrace como le gusta que le
haga, y me la traje a la mesa a la
fuerza, ella seguía furiosa, fuera de sí, me costó trabajo y poner todas mis
pocas y pobres energías en ello, tenía ganas de pegar a alguien, bien podéis
suponer a quien.
La señora, acabadas las pocas monedas y sin nada ganado,
cogió al crio de la mano y se fueron, atreviéndose al pasar cerca de nosotros con
un minúsculo adiós. Se alejaron por la acera de la calle…
Los he vuelto a ver varias veces. Unas jugando en las
tragaperras, las menos; otras pidiendo dinero a la gente que no los conoce;
alguna vez, incluso, es el crio que lo
hace, aprende rápido el pobre y pocas opciones le quedan de aprender otra cosa,
me temo…
Al fondo de la residencia, en el jardincito trasero, se ve
una pequeña tapia por la que asoman varios limoneros, llenos, llenitos de fruta
dorada y apetitosa, y un naranjo que parece viejo y triste, unas pocas
naranjas medio secas aun quedan en lo más alto del mismo.
Enfrente, en el banco de madera, ya casi sin pintura, medio
húmedo, se sienta Andrés con sus gafas de culo de botella, su gorra de pico, no
se la quita ni en verano, y su grueso abrigo ya descolorido; ya con su ochenta
años y sus miles de achaques solo le queda el dormir bien, cosa que hace, hacer
de vientre como el dice y mirar ponerse el sol todos los días esperando poder
verlo otra vez si le dejan las maluras y ese Dios al que reza cuando se acuerda. Habla con su mujer Adelfa, tan mayor como el,
encogidita como un pasa seca, toda llena de arrugas, con los ojos hundidos de
tanto llorar y penar, su media sonrisa bonachona y su chal negro de siempre, el
que le regalo cuando eran novios.
Andrés le habla con frases cortas, puñaladas traperas, casi
sin resuello. Como habló toda la vida casi sin saberse expresar pero diciendo
más de lo que le parecía; como si hubiera que sacarle las palabras con pinzas
de acero al rojo vivo.
“Los niños vienen cada
vez menos….Es una vergüenza….Al principio venían todos los fines de semana….Claro,
ya tienen su herencia, todo…Pero los
echo de menos….Casi no recuerdo a los nietos…..Hoy hace un tiempo muy bueno….Tengo
los pies fríos ¿y tú?.... ¿Necesitas algo?, te lo puedo traer…Hoy en la cena,
como siempre, crema de zanahorias y pescado….Donde este un buen chorizo del
pueblo o un poco de ese vino peleón y acido de la aldea….mira el sol como se
enrojece y agiganta, hermoso a su manera…..alguna guerra lejana, algunos
muertos como decía mi madre que en paz descanse…la mano derecha me duele un
carajo…el médico me cambio el calmante, no sé qué pero me hizo bien…la Loreto
se peleo con los Gómez por culpa del periódico…una vergüenza lo de estos que se
creen los dueños de la residencia….ya se va hundiendo, pronto nos llamaran para
el comedor….tengo hambre pero la crema de zanahorias que se la metan por…perdona,
ya sé, no debo hablar mal….a Xavi se le murió el perro, me lo dijo por teléfono
no sé cuando, por la noche, tu dormías….la tarde va dejando paso a la
noche….¡qué bien se está aquí!....¿oyes a la Loli llamando? Que pesada la
pobre, siempre preocupándose por si cogemos frio….que mas da un poco de frio o no a nuestra edad….como
con el azúcar, ¡que me dejen echar el azúcar que me de la gana!…..ser viejo es
una lata….los niños no vienen a vernos….nos quedamos solos en el mundo, tu y yo….la
que hemos pasado con ellos y abandonados al final….lo bueno es que están bien
colocados y sus familias son buenas y aguantan…la mano derecha se me está
poniendo imposible, menos mal que no tengo que hacer fuerza….ayer no fui al
váter, espero que hoy si vaya sino tendré que pedir un laxante….¿De verdad no
necesitas nada?....Nos llaman, ¿vamos?...si, mejor ver terminar como sol se
va….¿Qué te quieres quedar un poco más?.....ya es de noche, todo esta oscurecido
y el relente es muy cabrón….¿que me vaya yo solo?....sabes que no me gusta que
no me cenes y menos dejarte así sola…si, ya se, todas las noches me haces lo
mismo….voy, un beso…nos vemos arriba en la habitación…”
Andrés coge el bastón y se va cojeando al salón. Allí Petra
lo coge del codo y lo acompaña a su mesa, donde cena con todos sus amigos de los
últimos cinco años; la señora fresca y vivaracha de ya 93 años, la pareja de remilgados,
el era ingeniero y la joven, solo 75 años de doña Laura.
“No ha querido venir a cenar, como siempre, es terca como
una mula…lo siento”-dice en plan de excusa.
La charla es ligera, más bien escasa, poco hablan salvo para
recordar a los familiares y las múltiples dolencias de cada cual.
Andrés esta más que pendiente del banco de afuera, a pesar
de que no se ve en la noche oscura. No se preocupa tanto como antes pues sabe
que no la encontrara ni en la cama ni en
la habitación pero mañana, al atardecer, como todos los días se sentara con su
mujer para ver caer el sol, ese ocaso tan simbólico como sus propias vidas…
Viejas notas para un año nuevo….
Loco, bailo y sigo al rio
Tachonado de estrellas,
Someras rilan felices
En mágicas notas
de
Música, son parpadeos
Infantiles al borde
Abismal de los sueños.
No comprenden mi
pena
Ni los pétalos que huyen
En el agua cantarina,
unos
Verdes como la vida, otros
Rojos como la muerte
seca
La libélula toca
Piano, tecla con tecla,
De blanca a negra, sutil
En un salto infinito…
Sones que bordean vida
Abrazos fingidos, luz
En la mañana estival…
No comprenden mi rabia
Ni mis saltos y gritos
Yo, con mi pecho abierto, roto
Como una gran sonrisa, entre
Afiladas rocas de cuarzo….
De joya a joya y tiro porque me toca…..una bellísima y muy clásica en su concepción pictórica: Inmaculada, atribuida a Maella (del S. XVIII)
Hermoso cuadro lleno de una serenidad extrema por el uso de esos colores amarillo y ocres, azules desvaídos contrastando con ese ropaje soberbio en su movimientos, ese azul fuerte y ese vestido blanco con miles de tonos al movimiento de los pies…avanza y vuela, angelical y un rostro dulce y modesto que nos lleva a ver sus manos juntas en pose de oración, con es ligera inclinación hacia el cielo. Una imagen que se eleva sobre un mundo que parece empequeñecido, más bien pobre.
Una autentica joya, una maravilla en la Iglesia de las Maravillas..
Adiós al polvo
¿Cuántas veces has intentado limpiar el polvo y te has desesperado viendo que lo único que conseguías era depositarlo en otro sitio? Muchas, ¿verdad? Pues aquí tienes la solución: compra un paño de los de limpiar el polvo y mójalo en una mezcla de agua y un poco de glicerina. El paño retendrá perfectamente el polvo y no se dispersará por la habitación.
Ha dicho que quiere ser de los malos.
Me explico, os explico.
Tan solo tiene siete años y es un encanto de crio. Formal, estudioso, inteligente, educado, deportista, un niño que definiríamos como buenecito. Una delicia con pantalones cortos. También es tozudo como una mula, cuando dice que no pues imposible o casi; como con las gafas que no se las pone ni para presumir.
Todas las niñas del colegio quieren jugar con él, normal, un niño normalito, con alguien así que no le pega, ni les tira del pelo, ni las empujan, ni les hace trastadas. Un poco de agobio si debe sufrir el pobre.
Pues, de pronto, ha dicho que este año se va a portar mal, que ya no aguanta a las niñas tras él; que se portara como los malos para que lo dejen en paz, que así vivirá mejor y estará más tranquilo.
Nos ha dicho, muy serio el, que va a pasarse al bando de los malos, que está seguro que se lo pasan mucho mejor, que sí, que tienen muchos castigos y siempre están con los deberes para aquí y para allá pero lo pasan mejor que él. Ellos al menos se divierten y no aguantan a nada ni a nadie… y como los Reyes Magos ya han pasado y dejado sus muchos y buenos regalos…pues ya puede portarse mal…. (esto último lo dijo con esa sonrisa inocente y luminosa de los críos de siete años, YA CREEN SABER ALGO DE LA VIDA…)
Veremos.
Joyas en la Iglesia de la Maravillas.
Podemos contemplar allí un maravilloso Cristo gótico, del siglo XV, excepcional de hechuras y composición, con ese rostro ligeramente inclinado hacia el suelos, ya la fatiga de la cercana muerte, la boca semiabierta…
Casi enfrente un Cristo barroco, El Cristo del perdón, siglo XVIII, que tuvo que ser restaurado después que en la guerra civil lo “fusilaran”. Al lado el poema, un soneto clásico, que le dedicó Manuel machado (lo podéis leer abajo). Soberbia imagen llena de fuerza, con ese gesto de la cabeza hacia el cielo, con esos músculos y hueso tan marcados, duelen sus heridas al verle, duele en el corazón el dolor que se siente, dolor y esperanza en una imagen más que excepcional.
Atribuido a Alonso Villabrille.
EL CRISTO DEL PERDÓN DE MARAVILLA
Perdón, es la palabra. Del primero
Que sabe perdonar es la victoria.
Del odio y rencores en la negra noria
Caber no puede triunfo verdadero.
Herido y mutilado, en el madero,
Vence siempre Jesús, porque su gloria
Es toda Amor. Y es el perdón de la historia
De Cristo, Dios y hombre verdadero.
Llanto de Amor, cual agua de la peña,
De nuestro corazón brota a raudales,
Grato a la caridad que Él nos enseña
-entre oraciones puras y sencillas-,
Para bañar las plantas divinales
Del Cristo del Perdón de Maravilla.
(Manuel Machado)
Feliz año nuevo a todos,
que sea un año de prosperidad y felicidad
para todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Os deseo mucho amor, mucha felicidad, mucho cine, muchos libros, muchos viajes, prosperidad (dineros incluidos).....¡Que seais muy felices!...
¡Que se cumplan todos vuestros buenos deseos!
Mara y la navidad.
Ha dicho, nos lo ha comunicado como si fuese un acto protocolario de la corona o el gobierno, que ella no celebra esta navidad, que mientras haya niños muriéndose de hambre no festejara estas fiestas así que nada de nada…”ya estáis avisados” fue su frase de remate y de salida del salón.
Sonreímos por no llorar.
Javi rápido como la centella soltó que él no, que él si celebra la navidad y regalos y todo eso, que el no está con su hermana. Es más, añadió con su sonrisa picara y amplia, no podría quedarme yo también con los regalos de eeeellaaaa…
La llamamos al orden y entro como una exhalación, toda altiva y muy pagada de sí misma. Oye Mara, ¿La paga especial de estas fiestas también entra en esa no celebración? Le dijimos al unisonó su padre y yo. Porque si no hay celebración de Navidad tampoco habrá aguinaldo ni regalos, nada de nada, ¿lo tienes clarito?....porque tampoco habrá salidas a deshora, ni fiestecillas con las amigas, las de pijamas por descontado que son las primeras que desaparecerán de tu cabeza, la ropa para las fiestas etc.…, el ir a patinar a la plaza del centro, el cine, etc.….
Se quedo un poco turbada y tardo en contestar. Se rehízo, hizo tripas de su corazón y dejo que no la celebraba para todo, para todos. Y se fue, por segunda vez, y nos dejos sentados en el sofá, digiriendo la situación y riéndonos por dentro hasta que todo afloro en unas carcajadas siniestras a las que se unió el hermano, casi me meo de la risas (perdonar la expresión pero es literal y real como la vida misma).
Volvió un tanto enfurruñada al oír nuestras carcajadas. Con sus brazos cruzados y su ceño fruncido, al tiempo que miraba sus zapatillas nos pregunto si no estaríamos riéndonos de ella. Le dije que no, por supuesto, que solo nos reíamos de la situación….y de nuevo las carcajadas fueron la sal y al pimienta del edificio…17 años y que mal llevados....
Me aguante un poco y le dije que no se preocupase…
Ya paso Nochebuena, en buena compañía y sobre todo con niños pequeños que son el alma de estas fiestas. A las doce llego Papa Noel con sus campanillas y todos corrieron debajo del gran árbol de navidad, lleno de paquetitos con unos letreros con sus nombres. Mara fue a regañadientes, la ultima, también es cosa de la edad.
Joaquín, el pequeñín del lote, cuatro añitos solamente, le dio uno diciéndole que tenía su nombre. Ella hizo el ademan de no cogerlo pero lo cogió, (quien no cogeria un paquete de las manos de un crio de cuatro añitos) la abrió como diciéndose "que estoy haciendo Dios mío" y…le cambio la cara, volvió a ser la niña de doce años, los ojos le brillaron y sonrió feliz como hacía tiempo no hacia (Un año para ser más exacto). La sudadera de Bershka negra, talla M, como la que deseaba y lloraba pensando en que cuando fuera a compararla ya no estaría refulgía allí entre sus manos blancas y alargadas…iba aponérsela cuando le pasaron otro paquete. No se lo pensó dos veces y rompió el envoltorio encontrándose con una paleta de sombra de ojos. ¡Ouaaaaao! Soltó de repente…sobre todo cuando le pasaron el tercer paquete.
Me miro, nos miro a los dos, sus padre, como diciendo que era esto…antes de abrirlo nos abrazo. La película que deseaba, nos sabía porque pero le llamaba mucho “Cisne negro”; como dice en su lexico de estos dias, estaba rallada con ella. No le va a gustar la susodicha peli, ya lo sé, pero estos momentos son únicos, después será lo que será…
Y aun nos queda fin de año y los reyes…
Nochebuena.
Los preparativos frenéticos están en marcha, no hay descanso, todo es dinamismo y acción tanto para unos=laicos confesos sin belén en casa=como para los otros=cristianos confesos con belén y árbol y bombillitas de colores, con villancicos en el Cd, con dibujos en las ventanas, con misa o sin ella= todos a preparar una buena cena.
Nosotros, por nuestra parte, un pequeño belén tradicional montado entre todos (el rio ha quedado de pena), , un árbol con luces y un par de grandes y gruesos calcetines rojos colgados en la librería
Cada región tiene unos alimentos especiales: bacalao con coliflor en alguna zona de Galicia, Lombarda en Madrid, pavo en Cataluña, Cordero en Castilla, variado de embutidos ibéricos en muchas casas, huevos rellenos, el cardo que no falte en muchas mesas, etc...y el menú se descompone en múltiples variantes en las miles de pequeñas localidades de nuestra España. Eso sí, que no falte el buen vino (un blanco albariño para el pescado y los mariscos, es el príncipe de los vinos, y un rioja para las carnes) que no falten los turrones y mazapanes y rematado todo por un buen cava que abra las bocas para cantar más de un villancico y de dos.
Para nuestra cena, empezaremos con una centollita y un buey, gulas al ajillo, los langostinos de siempre, lombarda para el que quiera, pavo asado, y de postre un pijama (melocotón, piña, nata, nueces, flan de huevo y unas gotas de 43) una delicia de miles de calorías ¡para una vez en el año! y todo rematado por una fuente de turrones y polvorones varios.
También hoy es el día mundial de la salud. No toco el gordo, mientras haya salud todo andará y el próximo año será otra esperanza. A mí, ni fu, ni fa, lo gastado por las pedreas. A cambiar por decimos para el Niño.
Y también es día de tristeza por los ausentes. Los echaremos de menos, les dedicaremos un poco de nuestra melancolía, un brindis de cava y una pequeña lagrima caerá por nuestras mejillas. Felicitaremos por esta maravilla electrónica llamada “móvil" para desearles unas buenas fiestas a los que no están con nosotros. Y a los enemigos les que desearemos una mala digestión y que el turrón se les atragante, que les siente como una piedra, menos mal que son muy pocos, nadie en suma.
Y es día para preparar nuestros buenos deseos para el año próximo, generalmente los mismos que deseamos el año pasado pero que no hemos cumplido y que no cumpliremos ni este, ni el que viene, ni el siguiente (empezando por la famosa de hacer ejercicio en el gimnasio)... Como siempre hay que pedir "cordura" a todo el mundo, buen "sentido común" para todo el mundo, sobre todo para los dirigentes que son los que lo tienen menos desarrollado.
Y para ver en nuestro entorno, buscar al sufriente, al solitario, al huido y ofrecerle un poco de amistad, una mesa a compartir, o, quizás, solo un saludo amistoso o, quizás, un chiste o, quizás, solo oírle....
Hay que volver a los valores antiguos sin perder la modernidad y todos los avances que ha habido. Cuando hablo de valores hablo de la familia, del respeto a los mayores, de la caridad bien entendida, del amor por las personas, de buenas formas y educación en casa y en la calle, del respeto por lo ajeno...
FELIZ NAVIDAD. PASARLO BIEN. SED BUENOS...
Los regalos de Papa Noel.
Lo más difícil es decidir que regalar para poner bajo el árbol de Navidad; solo un detallito para la gente mayor, poco dinero pero algo que sea original, que sea útil. Es decir, lo de siempre, las tres B: bueno, bonito y barato, es decir, casi imposible.
Este año pues ya teníamos los calendarios de siempre, con la Virgen de la Milagrosa, uno por casa.
Buscando y buscando, devanándonos los sesos (lo reconozco, mas de una discusión matrimonial ha habido por culpo de esto regalitos y neuras incluidas) encontramos algo para los hombres: un kit para reparación de gafas (perfecto, útil y simpatiquísimo detalle). Uno, el de mi cuñado, por el uso normal de gafas, y para los otros dos por las gafas de leer, pues ya se sabe que la edad aprieta.
Para las mujeres también lo teniamos decidido, unos minutero digitales con imán para la nevera. Además, para la abuelita pues una calculadora de pegar y además solar. Perfecto, lo más difícil ya estaba ahora quedaba pues lo fácil, la compra, ¡je…je…je…JE, JE, JE! El destino es cruel como en las tragedias griegas.
Llegamos a la tienda “XXXXXX” y directamente nos fuimos los dos, ambos, los dos al unisonó, ¡ojo al parche!, casi de la mano al estante. No están los kits. Buscamos y rebuscamos y nada. Imposible que vendieran todos de golpe, era algo absurdo, impensable. Revisamos de forma inútil, ya puestos, toda la tienda. Nada de nada.
Terminamos preguntando al dependiente de la caja. Este puso, inicialmente, cara de tonto ante nuestra demanda y explicación consiguiente; la cara de sorpresa e incredulidad paso a otra, la de que nosotros estábamos chiflados. No sabía nada de este producto, no existía y nunca existió en ese comercio quizás en otro llego a aventurar. Insistimos sin remedio ni razón, hasta nos enojamos…un poquito. Preguntamos a una chica que estaba por allí reponiendo cosas y atendiendo a la gente y lo mismo, no sabía nada de esos kits, no los recordaba e, incluso, al final, se dirigió a preguntar al chico del mostrador por lo que le dijimos que lo dejase que ya habíamos hablado con el…con el mismo resultado.
La cara que pusimos al salir era de estupefacción, seniles estábamos, y alucinados. Vimos, eso sí, los minuteros digitales, no estábamos locos, sabíamos lo que queríamos pero no donde estaba lo que deseábamos.
Nos miramos a los ojos y en marcha, a la otra tienda de la misma franquicia, por si las moscas. Íbamos no con mucha esperanza, de verdad. En esta ultima ya ni preguntamos, miramos, remiramos, nos fuimos, había que hacer la compra del día y la comida.
Mientras volvíamos yo seguía pensando. Alguien diría que era imposible…estábamos dudando ya de nuestra propia cordura; pero, incluso, yo visualizaba en mi mano la caja de papel marrón, el trocito de plástico transparente donde se veía en el interior el mini destornillador, los tornillitos, etc.; el cartelito blanco que ponía el nombre del producto y su composición, etc…como se lo enseñaba a mi mujer…me acorde, me vino como un flash, que antes de verlos había cogido en mis manos pequeños unos binoculares de papel cartón….mi mujer me empezó a decir las tienda que habíamos visitado en el recorrido ese día…el binocular nos dio la pista final, leve, lejana, increíble.
Después de comer fuimos y cumplir con el ritual del sudoku y el cafecito, a “YYYY” y… ¡allí estaban! El mismo precio (3 euros la unidad) , el mismo color, todo idéntico. Sonreímos al pensar en nuestro error. Lo malo y extraño es que ha sido no un error de uno, mío como es habitual, de siempre, sino de los dos. Un poco absurdo. Los compramos, tres eran tres la hijas de Elena….
Por el camino, seguimos el ritual del día de la búsqueda pues a comprar lo que nos faltaba ante la mirada estupefacta del dependiente al vernos entrar de nuevo pero con paquetito en la mano, al que echaba miradas de soslayo. Le pedimos los minuteros, tres también, tres tristes minuteros, pagamos (10,50 euros) y medio riéndonos de nosotros mismos salimos de la tienda. El dependiente la verdad más que discreto y educado, no se por dentro por dónde irían sus ideas sobre nosotros.
Otro trabajo cumplido…
Ayer fui un rey mago.
Como todos los años las primeras compras para los Reyes son algo muy especial, al menos para mi.
Para empezar las de mis dos sobrinos. Lo iniciamos con la búsqueda del “El lince” o similar para el pequeño de la familia, Alvarete, por ahora, con sus cuatro años está demostrando un cerebro prodigioso y es que a estas edades son como esponjas, todo lo retiene, todo lo aprenden con una facilidad que raya en la genialidad y encima con la inocencia de sus ojos y esa sonrisa picara y traviesa; la duda la tuvimos entre el típico con los personajes de Disney u otro con los personajes de “Cars”, nos decidimos por este ultimo y, encima, buen precio.
Para su hermano, Joaquin, esperemos que salga el gran futbolista que le gustaría ser, pues quería algo que aun no se su nombre, ni lo sabre nunca. De esos dibujos esos feos y horrorosos de Pokemon. Es como una bola que se tira con un cable y captura a unos muñecos de la serie y se quedan en el interior de la misma. Pues por ningún lado, ninguna juguetería del barrio la tenían. Así que a patear y patear hasta encontrarla en el único sitio, el de siempre, el que no falla: “El Corte”.
Lo de los chicos es más fácil, a su edad y sus intereses pues ya se sabe, pedirán libros, música, pelis, juegos, algo de ropa (Mara), algo de maquillaje y colonia (Mara), alguna joya (Mara) ya todo esta más que controlado y facil.
Cumplida la primera misión del auto-rey-mago.
Los Reyes ya están aquí y me siento bien; empieza la Navidad y el árbol esta puesto y el belén montado (este año el rio una pena penita pena) y, cumpliendo como pequeños ritos, hoy compraremos el turrón de chocolate “Suchard”, el de siempre, el de toda la vida, el de todos los años.
Más tarde será otra cosa, la nostalgia, la melancolía, la añoranza de los ausentes, el dolor de estomago por los dulces que me chiflan, el exceso de alcohol, la presión asquerosa de la televisión, publicidad y demás que causan en mi ánimo un cierto rechazo a todo este teatro basado en el dinero, por el dinero y para el dinero. Un asco, pero así lo hemos transformado nosotros mismos y somos los culpables de la banalización de una fiesta muy especial.
Tengo que escribir mi carta a los Reyes, la de todos los años. Escribirla a la antigua usanza y echarla al buzón de correos. Lo malo es que la petición, solo una por año, será difícil de que la cumplan. Quizás por mis pocos, o nulos, meritos o por imposibilidad de la misma. Pero la echare con toda la ilusión de todos estos años, como todos los años...
Mientras tanto, Felices Fiestas y Mejores Reyes…