prometeo

desde poemas hasta critica social.
Las (reales) vacaciones...(capitulo XI)

La reales vacaciones y..."Los problemas de la “caca”". Capitulo XI.

Es seguro que no os habéis fijado y, sin embargo,  sufrido más de una vez. Esto lo saben muy bien, por su larga y vital experiencia, sobre todo las sufridores madres, cuando al terminar el agotador día, consiguen sentarse en el sofá, los niños ya están dormidos, y se ponen a ver la  tele o hacer punto o leer un libro o a dormitar simplemente, que como un principio general que "nos" viene a la cabeza es: cuanto más lejos estés de un wáter más probabilidades hay de que tu hijo te pida cacas.

Por ejemplo, a la salida del colegio. Hace buen tiempo, coges al crio después de saludar la profesora, encantadora ella, y después de los besos de rigor  coges la mochila, le das el bocata y empezáis a caminar. Todo va bien, todo perfecto. El crio va comiendo con ganas, enfurruñado primero, tiene mucha hambre, el silencio es casi opresivo. Conforme su estomago se va llenando el cabreo va desapareciendo y ya comienza a hablar. Que si patatin, que si patatan. Pequeñas tonterías, pequeñas cosas. Te cruzas con otras madres con sus niños, tatas que llevan a otros, y algún padre más que viene, son escasitos en número. El niño acaba el bocata, le das la botella del agua y se da un largo trago de agua mineral y se pone con las galletas de chocolate, las de siempre, las que le encantan, las “príncipe”, no es publicidad pero tiene que ser esas y no otras. Está hablando de los castigados de ese día, él no, él, en la mesa de los juegos con los que se portaban bien. Estáis a medio camino de casa, ante el enésimo semáforo, rojo como siempre. El niño te da la galleta, se lleva la mano al vientre y dice “que se caga”. Por un lado volver al cole es absurdo, pero también falta otro tanto para llegar a casa; el autobús imposible, no quedan muchas opciones y piensas que como se te cague en la calle pues, a ver… “cuanto más lejos estés de un wáter más probabilidades hay de que tu hijo te pida cacas.”

Otro ejemplo, salida de fin de semana. Todo preparado, el coche abajo esperando, los críos yendo al servicio, lavándose los dientes y en marcha. Un día primaveral en el que vais a pasar un día juntos, fuera de la ciudad y de la contaminación y de los ruidos. Un pequeño cambio en la rutina diaria que se agradece. El coche arranca con su sonido suave, como un gato a gusto bajo los rayos de sol. Avanzáis entre cuatro carriles y siempre hay algún loco saltando de un lado a otro. Lentamente os acercarías a la salida y entráis en la autovía. Lo primero es que hay que parar por la gasolina, qué más da. El bolsillo se resiente pues los precios actuales son una barbaridad. Ya en marcha de nuevo, los críos detrás, se portan bien, están emocionados por pasar un día fuera y comer fuera, también. La ciudad queda atrás. El niño te llama cogiéndose las tripas con sus dos manos y poniendo cara de oveja degollada te dice “que se caga”. Miras con cierta locura que no hay salidas de la autovía por donde estáis, todo está desierto. Le preguntas que por qué no lo hizo en casa, es mejor no preguntar. Le dices después por qué no lo dijo en la gasolinera, “no tenía” será su respuesta; es mejor no preguntar. Le dices al conductor, con cierta resignación,  que hay que parar y si es en una estación de servicio, lo primero que encuentre,  mejor que mejor…. “cuanto más lejos estés de un wáter más probabilidades hay de que tu hijo te pida cacas.”


Otro, son tantas las posibilidades. Vacaciones de verano. Día de playa total, a quien no le habrá pasado… Todo puesto en la arena rubia, las toallas tendidas, la sombrilla bien clavada, la bolsa cerrada. El sol pega fuerte. La crema protectora ya extendida por unos cuerpos casi morenos. Los niños corriendo por la arena, jugando haciendo castillos, salpicando, rompiendo olas o saltándolas. El agua, a tus pies, te ofrece la relajación del baño, dejarse mecer por las olas y acariciar por la brisa suave y fresca. Avanzas y metes los pies en el “guuuaaaayyy”, con un repelús por el contraste de temperatura que es agradable. Avanzas, te vas mojando las muñecas, el cuello, la cabeza. Ya  vas a darte la zambullida final cuando viene a lomos del viento, casi rompiendo tu oreja, “¡Maaamaaaa, que me cago!”. Miras con ojos de loca en todas las direcciones y ves como todo el mundo está enterado y os miran como diciendo otra al bote (la solución maligna a espaldas de todos ya está fuera de nuestro alcance). Te quedas como la mujer de Lot, una estatua no de sal pues en el agua duraría poco entera y de una pieza. Sales del agua con prisa viendo al crio haciendo fuerza para “no cagarse” y a la cría retorciéndose de risa por su hermano y señalándolo con el dedito. Te pones las chanclas, le pones las chanclas, lo agarras por un brazo de forma más brusca de lo debido y a buscar los servicios de un chiringuito que, por casualidad, está lejos, lejísimo…“cuanto más lejos estés de un wáter más probabilidades hay de que tu hijo te pida cacas.”

Tiene un añadido, una desesperante y kafkiana continuación: “cuanto más lejos estés de un wáter más probabilidades hay de que tu hijo te pida cacas…y cuando lo encuentras esta siempre ocupado”

Pero esa es otra historia….

Mi personal homenaje a la gente que tiro el muro...de la verguenza.

   Hace la friolera de treinta años cayó el muro de Berlín, ¡cómo pasa el tiempo!. Fue el nueve de Noviembre de 1989.

Miles de artículos en los noticiarios, con escenas de esa época y de los bravos alemanes que cincel en mano se lanzaron a  romperlo y tirarlo. Alemania se unió de nuevo.

Cientos de artículos en periódicos con fotos conmemorativas, recordando esa felicitación de Walesa al presidente  alemán. Aun hay rescoldos humeantes de ese tiempo.

Los socialista recalcitrantes, los comunistas, aplauden poquito, con resquemos, con miedo y desesperanza.

El resto, los ácratas, los libertarios, los socialistas modernos y activos, lo Demócratas de verdad aplaudimos con ganas y alegrías. Un muro tirado al suelo, una victoria y a por otro. Aun hay muros por el mundo que piden un cincel y un martillo y unas manos con voluntad para ser destruidos. Poco a poco, tiempo al tiempo. Caerán, claro que caerán.

Mi homenaje fue sencillo, casi triste. Cogí  la mano de mi mujer y, andando, recorrimos medio Madrid hasta el Parque de Berlín. Un pequeño rincón verde de este Madrid de coches y humos y obras. Hicimos el breve pero intenso recorrido que se merecía esta celebración: Vuelta la ruedo por el estanque donde, en el centro, están los tres trozos de muro berlinés con lo que quedan de sus pintadas (me recordaron a tumbas vacías), después un poco en lo alto, en una esquina el oso, que está en el escudo de la ciudad de Berlín desde el siglo XIII. Y, cómo no, buscando, encontramos el monumento al genio de Ludwig van Beethoven, un busto egregio sobre un piano. (esta foto es del blog "Mis fotos de Madrid")

Una pequeña delicia, rodeado de gente joven jugando o haciendo deporte, de los viejos tomando el sol en los bancos o simplemente paseando…

Un fin de semana castizo y musical: La verbena de la Paloma.

La verdad es que fue una pequeña y agradable sorpresa, un pequeño pero acogedor local (no es un teatro en si, mas parece un salon de actos de alguna escuela), muy buen ambiente de publico y actores y una hora y media que se paso volando recordando las hermosas canciones de esta castiza zarzuela. Me rei un monton.

Muy recomendable sobre todo con la oferta de atrapalo de dos por uno. De verdad, muy aconsejable, os pongo el enlace a la oferta:

http://www.atrapalo.com/entradas/la-verbena-de-la-paloma_e18272/

Pasareis una hora y media riendo y recordando esas canciones de "La verbena de la Paloma" y eso que con los pocos medios que tienen y el escenario tan escasito...pero esta la cercania de los actores/cantantes que no lo hacen nada mal.

Lo mejor el precio para esta epoca. Solo actuan los domingos.

Vino con un "impulso".

Paseando por el viejo barrio, recuerdo de otros tiempos, me adentre, de nuevo, en aquel lugar que me traía tantos recuerdos. Callejuelas que me llevaron del mercado de FUENCARRAL a la calle de Valverde y, allí, en la misma esquina con la calle de La Puebla, viendo a unas señoras  más cerca de la cuarta edad que de la tercera, entrando en un portal, siguiendo una corazonada o una cabezonada que, al final, es todo lo mismo, me desvié en mi deambular y las seguí dentro sin pensar que hacía o donde me metía.

Mi mente se retrotraía a años antes cuando mis “impulsos” me metían en más de un problemilla o en más de un bello descubrimiento, valioso por lo inesperado, por la sorpresa, por la autenticidad de la búsqueda y su recompensa.

Soy de natural pesado y un poco lento, improviso poco, necesito datos y más datos; pero, a veces, salía una decisión por lo más normal extra temporánea, de inmediatez y allí me iba sin saber a dónde me conduciría aquellas aventura o los líos en que me podría meter. Le llamaba “impulso”, un brote de inspiración poco inteligente, una decisión sobre la marcha y poco reflexiva.

Entré por el hueco dejado por la puerta de madera tallada. De pronto, todo el ruido y la luz dieron paso a una falsa penumbra y al silencio mas pacifico y tranquilo que se podría encontrar, algo así como un pequeño oasis de paz y tranquilidad en medio de una batalla.

Me senté en un viejo banco de madera tras traspasar la cortina pesada y roja.

Las señoras estaban sentadas unos dos sitios delante de mí, rezaban.

Dentro de una superficie elipsoidal totalmente cubierto de pinturas al fresco. Fijándome bien deberían ser las pinturas de San Antonio de Padua. Y recordé otros tiempos de universidades y huidas de las aulas, de descansos furtivos y de, incluso, carreras con los famosos “grises” de aquellos otrora tiempos. Castellana, Bravo Murilloa arriba… Y recordé como, escapando de uno de esas avatares, entré, siguiendo a una joven a este mismo sitio; como me ganó la calma y la felicidad, visualizando la estructura única, las pinturas casi inigualables, esa cúpula festiva  llena de luz con “La apoteosis celestial de San Antonio de Carreño y Ricci”, esas paredes curvas con escenas de la vida del santo realizados por el increíble Lucas Jordán, ese San Antonio con el Niño Jesús del altar mayor de Manuel Pereira (el mismo autor de la imagen de la portada, en el exterior)…volví más veces, huidizo,  esquivo con amigos y estudios y exámenes, analizando partes de la pinturas, dejándome llevar por esos trazos y esos milagros descubriendo, en suma, todo el arte que llevaba esa iglesia de San Antonio de los Alemanes.  Una”rareza” en este Madrid, algo único, algo muy bello y como fuera de esta realidad palpable fruto de un tiempo y de unos pintores como Lucas Jordán, Francisco Carreño, y Francisco Ricci. Poco a poco, fui descubriendo esos tesoros, fui enterándome de lo veía y donde estaba; no creáis, tarde un par de meses en conocer el nombre de la iglesia. Me veían allí a menudo pero como algo ajeno a todo, un joven con problemas o algo así; tarde aun mas en conocer a los autores de esa maravilla y, más aun, en conocer un poco de la historia de este monumento.

Casi treinta años después, allí estaba yo de nuevo. Volví a ser el mismo joven que se extasiaba, que se perdía en el tiempo contemplando aquel tesoro reencontrado. Un impulso, de nuevo joven, de nuevo en paz.

Salir del recinto es recibir un bofetón de suciedad, realismo cutre, de dolores en la vida, de zancadillas, de miedos, de ruidos ensordecedores y gritos y llanto y dolor y prisas y violencia… mientras que dentro, ya os lo digo, es Magia, es Arte, es Paz.

Habrá que volver y no esperar tanto tiempo…

Una anecdota...

Calle Alonso Cano, seis de la tarde, Es casi noche. Las luces de la calle y de los comercios encendidos. Los coches pasan poco a poco, con pereza, mientras sus dueños se impacientan por el atasco, el rojo del semáforo, los peatones cortando el paso.
Hay poca gente transitando a pie, hace mucho frió.
Nuestro involuntario protagonista es un hombre normal, nada especial que le distinga del resto del mundo salvo su actitud un tanto misteriosa. Se acerca medio disimulando a un coche y deja caer, con cierto disimulo, dos trocitos de papel rojo. Piensa que nadie la ha visto, parece avergonzado por lo que ha hecho.
Se envara al escuchar la vos de una señora mayor despotricando en alto, casi en un grito. Al principio, el no sabe de qué habla, no escucha bien pero, conforme se acerca oye claramente que se dirige a él y lo que acaba de hacer.
"....este civismo, como si no hubiera papeleras, los imbéciles tirando los papeles al suelo, una vergüenza, lo que había que ver, así va el mundo por sinvergüenzas como los que tiran los papeles.....".
Nuestro amigo calla avergonzado, disimula, mira a la otra acera, esconde su rostro en el cuello del gabán.
".....y después dirán que nada, que lo barran los basureros, mierda a la calle, mierda por todos lados, muy modernos, si, pero la porquería al suelo....los imbéciles tirando papelitos al suelo, que lo vean sus hijos, si es una mierda todo.....".
La señora pasa chillando a la altura del hombre que aguanta, aguanta, incluso, la respiración. Mueve la cabeza con desgana, dudando.
"....y luego hablaran de democracia, una mierda sí señor, esto es lo que hacen estos estúpidos, papeles...no a la papelera, no, al suelo...y mearan en el suelo a la vista de todos, una mierda, digo...."
Ya no aguanta más y fuerte, con voz fuerte: "...Y las hija de puta despotricando solas por la calles.....y las hijas de puta despotricando solas por la calles..."
La señora apura el paso, mira de lado y al ver que nadie la sigue, que el otro, el enemigo, sigue parado: "y los cabrones soltando puyazos..."
"Si señora, puyazos a las hija de puta de las calles de Madrid..."
Y allí los dejamos, a uno, rojo como la grana, en la calle Alonso Cano, parado inmóvil y la otra con paso apresurado, hacia Dios sabe dónde, despotricando de sabe Dios qué....

¿No os recuerda esto algo más?

Tormenta de espadas. Cancion de hielo y fuego 3. George R. R. Martin.

Ya salió a la venta en edición de bolsillo, tres tomitos, al precio de 15 euros la tercera parte de la obra de George R: Martin “Canción de hielo y fuego”. Tardó la editorial en sacarla pero ha valido la pena, ya está en las librerías al alcance de nuestras manos y de nuestros bolsillos. Como curiosidad son tres tomos, buena solución al problema de miniaturizar la edición de dos tomos. Bien presentados, letra pequeña pero legible y volvemos a las aventuras de nuestros personajes: la dulce Sansa, el capaz Jon, el listo Brian, el majestuoso rey del norte, la esperanzada y magica Daenerys, etc.…nuevas aventuras, nuevos portentos…

"Las huestes de los fugaces reyes de Poniente, descompuestas en hordas, asolan y esquilman una tierra castigada por la guerra e indefensa ante un invierno que se anuncia inusitadamente crudo. Las alianzas nacen y se desvanecen como volutas de humo bajo el viento helado del Norte. Ajena a las intrigas palaciegas, e ignorante del auténtico peligro en ciernes, la Guardia de la Noche se ve desbordada por los salvajes. Y al otro lado del mundo, Daenerys Targaryen intenta reclutar en las Ciudades Libres un ejército con el que desembarcar en su tierra.

Martin hace que lo imposible parezca sencillo. Tormenta de espadas confirma Canción de Hielo y Fuego como un hito de la fantasía épica. Brutal y poética, conmovedora y cruel, la magia de Martin, como la del mundo de Poniente, necesita apenas una pincelada para cautivar al lector, hacerlo reír y llorar, y conseguir que el asombro ceda paso a la más profunda admiración por la serie."

José Luis Lopéz Vázquez...descansa en paz viejo amigo...

Se nos ha ido Galindo, el cajero e improvisado atracador de bancos de “Atraco a las tres” y el más grande “padrino” del cine español de la serie de la “La gran familia” y ese eterno novio sin casa, con novia de toda la vida, si, en el “El pisito”… o el enamorado de la hija del verdugo en “El verdugo” (tremendo y humorístico alegato contra la pena de muerte)…y la lucha contra la hipocresía de provincias en “Doctor, me gustan las mujeres ¿es grave?”…

Se nos ha ido Adela Castro, la de “Mi querida señorita”, o el buhonero asesino de “El bosque del lobo”, o ese infeliz atrapado en una cabina de teléfono camino del almacén para morir en silencio…”…o ese papelón de “La prima Angélica”, “La escopeta nacional”...

Le dio color a “Peppermint Frappe”, dio la gran lección de cómo actuar en “El jardín de la delicias” (se dice que cuando la vio Chaplin hasta se quito el sombrero asombrado de la portentosa actuación), tremebundo y no suficientemente ensalzado  en “No es bueno que el hombre este solo”, o el drama de la culpa en “Manchas de sangre en un coche nuevo”…

Nos volvió a hacer reír en esa parodias festivo políticas, de su tiempo, en la serie de “Escopeta nacional” (genial el duelo falso ante la mirada de la madre)…

Un actor todo terreno que, como él presumia, jamás decía no a una película. Alguien que reclamo siempre el cine, que reclamaba papeles para gente de su edad, siempre trabajando, haciendo lo que le gustaba y los que nos gustaba todos sus admiradores.

Soy uno de sus fans, hizo de todo, cine, teatro, televisión. Películas serias y tremendas, comedias y cutreces sin fin, hizo de maestro de actores y fue el contrapunto y rival (en la pantalla) de Fernando Fernán Gómez; actuó con las mejores de la época, desde la Morales a Alicia Calderon, de Analia Gade a Concha Velasco, Emma Penella, Geraldine Chaplin, Lucia Bose…fue el apoyo de directores como Berlanga, Saura, Ferreri, Forque, Armiñan (cuando nadie podía pensar en algo así gano el  Oscar a la mejor película no inglesa en el 72, toda una proeza compartida entre director y actor), Mercero, Olea…

Descansa en paz, viejo amigo….

Refranes de Noviembre.

REFRANES DE NOVIEMBRE.

 

- A primeros de noviembre, tu fuego enciende.

-  A últimos de noviembre, coge tu aceituna siempre.
-  En noviembre el frío vuelve.

- - Por Todos los Santos (1 de noviembre), la nieve en los altos.

- - Por Todos los Santos (1 de noviembre), siembra trigo y coge cardos.
-  Revuélcate guarro, que San Martín (11 de noviembre) está cercano.
-  Si en noviembre oyes que truena, la siguiente cosecha será buena.
- Castañas, nueces y vino son las alegrías de San Martín.

- De San Martín en adelante, ya no hay diablo que aguante.

- Dichoso mes que empieza por Todos Los Santos y termina por San Andres.

- El veranin de San Martín, ha de venir.

- Por San Marino se viste el grande y el minino.

- Por San Martino, bebe tu vino y deja el agua para el molino.
-  Por San Matrtín, abre la espita al tonel y bebe de él.

- El viento que anda en San Martín, dura hasta el fin.
- Si nieva por San Andrés, nieva mucho más después.

- En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.

- Noviembre 30 días trae, con abril, junio y septiembre; de 28 solo hay uno, el resto 31.

- Noviembre es de estío la puerta del frío.

- Noviembre, mes de batatas, castañas, bellotas y nueces.

- Noviembre, si las flores da, coge el azafrán.

- Noviembre tronado, malo para el pastor, y peor para el ganado.

- Noviembre y enero tienen un tempero.

- Noviembre lluvioso. Año copioso.

- Por los Santos, nieve en los cantos.

- Por San Andrés, corderillos tres.

- Por San Andrés, el mosto vino es.

- Por San Andrés, el vino nuevo, anejo es.

- Por San Andrés, la nieve a tus pies.

- Por San Andrés, mata tu res, grande, chica o como es.

- Por San Andrés, nevaditas tres.

- San Andrés, nieve o agua a de traer.

- Por San Andrés, todo el tiempo noche es.

- Por todos los santos, los trigos sembrados y los frutos en cerrados.

- Por Todos los santos, hielo en lo alto; por San Andres, la nieve a los pies.

- Por Todos los Santos anda el campo blanco.

- Por Todos los Santos, campos verdes y montes blancos.

- Entre los Santos y navidad es invierno de verdad.

- Sembrar en noviembre, barbechar en diciembre.

- Si en noviembre oyes que truena, la siguiente cosecha será buena.

- A último de noviembre, coge la aceituna siempre.

- Truenos en noviembre, prepara el traje del año que viene.

- En noviembre, el labrador are y siembre.
- En noviembre, el que tenga que siembre.
- En lloviendo por los Santos, siembra, aunque sea en un canto.
- A más tardar, por los Santos el trigo has de sembrar.
- Por Todos los Santos, a más tardar, el trigo has de sembrar.
- Por Todos Santos, siembra trigo y coge cardos.
- Por Todos Santos, siembra con dos manos.
- Para Todos los Santos, siembra tus campos.
- Por Todos Santos, siembra tu trigo y prueba tu vino.
- Quince días antes de Tosantos y quince después, sementera es.
- Por San Martín, siembra el ruin.
- Por San Andrés, lo que había de sembrarse, sembrado esté.
- Por San Andrés, sementera es; por Santa Catalina, sementerina.
- Por Santa Catalina, del trigo que no sembraste haz harina.
- Por la fiesta de San Clemente, cuanto trigo siembres pierdes.

- En Noviembre se mata el gorrrín y se planta el ajín.

- Viendo niebla en Santa Catalina (25 de noviembre), año feliz en todo.

- Por Santa Catalina, la nieve en la cocina.

- Por Santa Catalina, la nieve se avecina.

- Por Santa Catalina, la berza es gallina.

- Por Santa Catalina el frío se afina.

- Por Santa Catalina prevente de leña y harina.

- Por Santa Catalina, mata la cochina; Por San Andrés, mata tu res; y si no tienes que        matar, mata a tu mujer.

- Por Santa Catalina pesca la sardina.

- Por San Andrés (30 de noviembre), el vino nuevo añejo es.
- Por San Andrés (30 de noviembre), la nieve en los pies.

- Bienaventurado es quien por San Andrés en casa es.
- Por San Andrés, toda mosca muerta es.


Cuatro caminos.

Cuatro caminos.

Bello nombre para una plaza que, eliminado su feo y detestable escaletrix, se sitúa como centro del universo de esta tierra redonda, al menos para mí. Nombre para, como la rosa de los vientos, recrear los cuatro puntos cardinales que representa y viven en ella.  Es la corona de la unión de las calles de Bravo Murillo y Santa Engracia y, de ahí, a todo el mundo reflejado en su círculo mágico y cambiante.

Al Norte, sigue la calle de Bravo Murillo, que lleva a  la Plaza de Castilla y la NI hacia Burgos, la Europa desarrollada y el étnico local variopinto como las regiones que lo conforman. Es una calle de mundo, variada, colorista, perversa, múltiple, llena de hombre y mujeres y niños como en un puzle gigantesco.

Al sur, dirección Plaza de España, la África natural, salvaje y misteriosa. Son los pies, la columna que se alza en el inicio de los tiempos.

Al Este, en el encuentro de la Castellana,  el centro oriente y Asia, exótica,  lejana, inescrutable, de filosofía rasgada como sus ojos. Es una grieta en el tiempo lógico traspasando las posibilidades y creando nuevas historias. Ucronias las llamaría alguno.

Al Oeste, con el rumbo de la universidad,  la América profunda, llena de deseos, opulencia, el dorado a buscar y encontrar y conquistar. Es el sueño realizado. Son los vientos que rugen y arrojan a la playa los cadáveres de los hombres abrazados por el mar.

Allí, bordeando la redondez de la plaza, entre el tráfico de coches y autobuses,  se ven los mayores grupos multiétnicos que se pueden encontrar. Quizás, salvo en Nueva York, en pocos sitios como este, podemos tropezar con la gran cantidad de gente venida de todas partes del mundo, atraídos como un imán por esta urbe de promisión. Promesas de trabajo y dinero y paz y alegría. Muchos sueños y esperanzas. Realidades  todas pero escasas en estos tiempos de crisis.

Puedes encontrarte en unos escasos metros cuadrados con una maciza y morena andaluza, o ser ligado por una impresionante chica senegalesa o nigeriana, o encontrarte con los ojos profundos y febriles de una mujer magrebí o ser empujado por una frágil china que no te mira  a los ojos.

Todos terminan pasando por una hamburguesa, barata y no está mal del Mac Donald pero la variedad de comidas también está presente en sus aledaños. Desde mesones gallegos (Combarro con sus empanadas y mariscos, de lo mejor. En O’ Pazo los mejores pescados. Rianxo mariscos frescos de los que salen corriendo cuando quieres cogerlos.)y marisquerías varias, se encuentran restaurantes italianos, (Maruzzela, Da Nicola.), mexicanos, ecuatorianos, peruanos, indios, japoneses (Teleshusi, Kabuki), kebabs sin fin y bien cargados de especies, pollo frito a la americana, carnes asadas argentinas, restaurantes chinos mil…se podria hacer la gran ruta gastronómica del mundo en unos metros de la plaza.

Es el centro del mundo, el centro de este Madrid en el que vivo, como, tomo un helado por la calle (es la epoca de las castañas calentitas)  y, algún día, muera...

 

El metro es un como un planeta único e irrepetible, cumplio 90 años.( II).

El metro es un como un planeta único e irrepetible, II.

¿Alianza de civilizaciones?: El metro de Madrid.

Allí abrazados a la misma barra desde un gallego de Vallecas junto a dos chicas estudiantes americanas y un senegalés. Enfrente, sentadas, con sus pañoletas cubriendo la cabeza dos mujeres, ya maduras, hablan como escopetas en su árabe indescifrable gesticulando mucho. Sentadas con ellas una especie de funcionaria con su único libro y una señora mayor y muy delgada, colombiana, quizás.

Sobreviven en ese subsuelo madrileño todas las razas y no en mesas de conversación, en razonamientos de alta política o filosofía. No. Es una realidad con vivencial  obligada por el espacio, por un transporte común que no sabe de diferentes credos o dioses o culturas. Todos en un camino que viene de dónde venimos y acabando a donde vamos.

Árabes creyentes o no creyentes, (marroquíes, argelinos, tunecinos, etc...), subsaharianos de Senegal, Kenia, Guinea, etc...Americanos de Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina...Europeos de cualquier parte...españoles de todos los sitios, de la Galicia morriñosa, de la Extremadura histórica, de la rica rioja, de la pujante Cataluña, de la severidad manchega, de la alegría sin límites andaluza...Rotas las barreras de la posible distancia personal nos codeamos con otra gente desconocida, sin problemas. Rota la distancia educacional, la chica keniata nos clava un codo, mientras nosotros, en la curva brusca, nos vamos hacia el sobaco del ruso y una chica dominica se agarra, para no caer, de nuestro brazo. Saludamos al portero de todos los días, sabemos que es de Santo Domingo.

Nos sonríe la chica cubana que va escuchando música en su móvil y le devolvemos el saludo. El pope oriental con sus folletos en la mano mira y pasa en torno de todos nosotros como buscando algo que no encuentra.

Dos negros, negrísimos, ayudan a levantarse del asiento a una vieja monjita que quiere salir en la estación y casi no puede la pobre. Un bereber se queda dormido en su asiento de la esquina, quizás vuelve, es aun temprano, de su nocturno trabajo.

Apretujados como latas de sardinas  pensamos que los “gatos” son los más ausentes pero ¿Qué más da?, aquí, en estas galerías mineras, estas venas de sangre y savia de la ciudad, estas arterias de comunicación intima y febril todos, todos, somos madrileños.

Afuera, se gastaran miles de millones en búsqueda de paz y concordia, de respetos extraños, de acuerdos más extraños aun pero, la solución, la práctica que arregla casi todo está ahí, en unos vagones de transporte, unidos en un camino, separados, al final, por unas estaciones que dan paso a otras gentes, otras personas, otros caminos.

Y el norte se une al Sur y al este y al oeste como las músicas, paradigma del misterio, que algunos con sus guitarras y saxos y acordeones, nos ofrecen en busca de una ayuda para seguir viviendo.

Y no es solo es unión en un destino, una dirección común, es una unión de modas que van desde el gótico mas obsceno con lentillas blancas, a heavy más brutal con su adornos metálicos y sus peinados locos, pasando por toda la gama de hip-hop, ñetas, reggae, etc...conviven, más bien  que mejor, en el mismo pasillo con la vieja enamorada de los boleros de Francisco y el trajeteado oficinista que escucha a Carey y el joven soldadito español, ecuatoriano, por supuesto, que escucha canciones de su tierra.

Crisol de razas, amalgama de estilos...una única dirección voluntaria de  por y para  todos.

Las (reales) vacaciones y el paseo por la montaña. (capitulo X)

Las reales vacaciones y el paseo veraniego por la montaña. Capitulo X.

¿Te gusta pasear por el campo o por la montaña? Lo entenderás o, quizás, ya te habrá pasado y más de una vez. ¿Quién no ha pensando en hacer una escapada por la montaña con los suyos en un día de verano?...Es verano y el paseo por la montaña se hace apetecible. Pero no el pasar un día en el campo,  paseo y bocadillos y bebida, no, hacer un buen recorrido, uno de esos circuitos marcados que hacen de la marcha toda una experiencia. No entiendes la inicial reticencia de la mujer, la vagancia del chico, el gesto de asco de la chica: que si mucho calor, que si polvo, que si bichos por el camino, que si los mosquitos….Convences a los tuyos, mas mal que bien, preparas todo y…el día señalado los metes a disgusto, ¡que caras ponen! en el coche y en marcha.

Las quejas se oyen todo el camino. Las de los tres, porque tu ni mu. Conduces y ya esta.

Estas haciendo el circuito circular de los siete picos, en Navacerrada. Vas tú con tu pareja y los dos niños que ya están un tanto fogueados en estas lides. Es verano, no hace mucho calor y vais bien preparados: buen calzado para andar por el monte, camisas holgadas y cómodas, buenos calcetines de algodón, pantalones y unas mochilas pequeñas y cómodas para la mujer y tú. Antes de salir la crema protectora y unos gorros.

El camino es fácil, está bien señalizado y empezáis. Los arboles os rodean dando una calidez inesperada. Hay otros grupos que van a distintos ritmos que vosotros. Los hay mucho más rápidos y, también, otros mucho más lentos.

Buen ritmo, acompasado. Las cantimploras suenan un poco con un vaivén que dice que el ritmo es vivo, bueno. Paso a paso se va lontano. Apenas hay desniveles, hay sonrisas y animo.

Los pinos se cierran sobre vuestras cabezas,  se van haciendo cada vez más espesos a nuestros lados. Subiendo llegamos a “El mirador de la Reina”. El camino es el correcto y llegamos a la que creemos es la calzada romana. Hay historia en las piedras que pisamos, hay cuentos y leyendas. Paramos a beber y comer algo. Hay un ambiente bueno y animoso. Hay espíritu, energía renovada.

Decidimos volver sin hacer todo el circuito circular. Damos la vuelta y Javi se encuentra un poco mal. No parece nada importante pero mejor prevenir que curar. Hay un pequeño desvió que parece va en dirección derecha a la estación. Lo cogemos aun en contra  de la oposición de la mujer que prefiere lo largo conocido a lo corto sin conocer. La animo y le digo que no se preocupe que por ese atajo en menos de media hora estamos en la cafetería y bien.

Como no puede ser más, si coges un atajo siempre, siempre, es ancho y bien marcado para desaparecer a los trescientos metros. No hay para adelante y, cuando te das la vuelta, te encuentra en que todo está igual, no hay vereda marcada, no hay senda, por no haber ni notas las pisadas vuestras. El camino esta duro por el calor y no hay huella, solo polvo. (Es la primera regla)

Decides sortear arboles en dirección a la que piensas que es la correcta. Vais cada vez con más problemas y…aparece  un afloramiento rocoso. Más problemas, son risco y hay que ayudarse de la mano. La mujer se pone de uñas y empieza a cabrearse. El crio se queja. (Segunda regla: por un atajo pasados lo trescientos metros se pone peor. Tercera regla: poniéndose peor aparece el cabreo y peleas en el grupo)

Pasa la media hora y la hora entera, estáis cansados y, de pronto, como en la luz, aparece una señal en los arboles: los puntos amarillos que llevabais siguiendo desde el principio, antes del atajo. La fuente esta allí, ¡habéis vuelto al sitio de origen! Incluso para tu desesperación, ves la vereda que te marco la idea brillante del atajo. (La famosa cuarta regla: vayas por donde vayas llegaras a donde no quieres volver). La mujer te la clava en todo lo alto y se pone en la dirección correcta sin decir ni mú, la larga pero la adecuada, los críos la siguen con una sonrisita en los labios y tú los sigues como puedes un par de metros mas atrás. Parece que el malestar de Javi ha desaparecido como por arte de magia, las muecas de disgusto también desaparecen y,  al cabo de una hora escasa estáis en la cafetería.

Te sientes mal, habéis perdido mucho tiempo y el cansancio ha hecho mella en los dos críos que cuando te miran se sonríen sin disimulo y es que: “Por definición, un atajo es el camino más largo entre dos puntos.”

No solo eso, los atajos desaparecen cuando los has tomado, se hacen impracticable; cuanto más avances peor serán, los cabreos en el grupo serán el pan de cada minuto y siempre, solo si tienes suerte, acabas donde empezaste porque sino...

Una separacion por carta.

Carta de despedida de una ex esposa a su ex marido. Muy bueno.

 

 

Querido esposo:
 
Te escribo esta carta para decirte que he decidido dejarte, por el bien de los dos.
 
He sido una buena mujer para ti estos siete años, y sin embargo no puedo decir nada bueno que me haya tocado a mí.

Estas dos últimas semanas han sido un infierno: hoy, tu jefe me llamó para decirme que habías renunciado al trabajo y eso fue lo último que pude soportar.
La semana pasada, viniste a casa y no mencionaste nada acerca de mi corte de pelo, ni del arreglo de mis uñas; cociné tu comida favorita y hasta estrené un nuevo camisón, pero tú, llegaste a casa, comiste en dos minutos y te fuiste directo a la cama después de ver el partido de fútbol.
Ya nunca me dices que me amas y ni tan siquiera me acaricias.  O me estás engañando con otra o ya no me quieres. De cualquier manera, me quiero ir y te abandono.
 
P.D. No trates de buscarme. Tu hermano y yo nos mudamos a Baracaldo juntos.

Que te vaya bien
 
Tu ex-esposa. 
  

Respuesta de su ex esposo:


Querida ex-esposa:
 
No sabes qué alegría me ha causado recibir tu carta. Es verdad que tú y yo hemos estado casados 7 años, aunque eso no significa que hayas sido una buena mujer. Todo lo contrario.
 
Verás... Yo veo tantos partidos de fútbol para tratar de ahogar el aburrimiento que me causan tus constantes quejas y malas actitudes. Qué pena que no funcionó nuestro matrimonio, porque yo te amaba.
Claro que noté que te habías cortado el pelo y la primera cosa que me vino a la cabeza fue:  '¡¡¡Joder, si parece un hombre!!!'...pero mi madre me enseñó que si no puedo decir algo bueno de alguien, es mejor no decir nada.
Cuando cocinaste mi plato favorito, debes haberme confundido con mi hermano, porque yo dejé de comer cerdo hace casi 7 años.
Me fui a dormir cuando te pusiste ese camisón, porque la etiqueta con el precio todavía estaba pegada a la prenda y recé pidiendo que fuera coincidencia que mi hermano me pidiese prestados 50 euros esa misma mañana cuando la etiqueta marcaba 49,99.
No obstante y como todavía te amaba, pensé que todavía podíamos resolver lo nuestro así, que cuando descubrí que había sido el único acertante de la loto de diez millones, renuncié a mi trabajo para tener todo el tiempo para ti y, además compré dos boletos para Jamaica. Pero cuando llegué a casa, tú ya te habías marchado.
Todo ocurre por una buena razón, eso creo. Espero que tengas la vida que siempre deseaste. 
 
Mi abogado dice que gracias a la carta que me dejaste, no recibirás ni un céntimo, así que cuídate mucho.
 
P.D.: Ah, no sé si alguna vez te comenté esto antes, pero mi hermano Carlos, cuando nació, se llamaba Carla.
 
Confío en que esto no te será un problema.
Firmado,
 
¡¡¡Rico y Libre!!!

 

(Imaginaros tambien el mismo suceso al reves....Almodovar ya tienes una peli)

¡Cumple 90 años!

Un vagón de metro es un como un planeta único e irrepetible, I.

¿Ministerio de la igualdad?: Pasen por sus vagones día si y día también.

Su olor peculiar a cerrado,  pero no es malo, o es un olor al que ya nos hemos acostumbrado. Es un olor a humanidad doliente, trabajadora y también media dormida. Olor a faldas escolares y canciones intuidas.

Hay gente que va leyendo sus libros forrados de papel de periódico, un hombre ya maduro y tres mujeres una de la cuales lo deja un momento en su regazo y cierra los ojos perdiéndose en sus recuerdos, sueños o en su sopor. Hay otros dos hombres que hacen el crucigrama o el sudoku, gesto concentrado y la atención puesta en la punta del bolígrafo con que de vez en cuando escriben

Hay otra gente, de vestir mas indolente o más formal, es curioso los dos contrastes, que van con su mp3 escuchando música, ausentes del vehículo que los conduce a su destinos, se pierden en las alas de la melodía; sus tonos llegan lejanos al compas del traqueteo de la ruedas del vagón.

Un joven, universitario parece, a mi vera, leer concentrado sus apuntes de una materia que no logro discernir.

Suben en la parada dos músicos, son ambulantes, guitarra y saxo, tocan un par de canciones antes de pedir una ayuda mientras el guitarrista termina por canta “All you need is love” que allí abajo, en los túneles subterráneos, como un viejo intestino de la ciudad, queda más como una metáfora que una realidad. ¡Sí! Todos necesitamos un poco de amor.

Una niña. Doce años, puede tener, tira de su mochila con ruedas como si fuera de plomo, al tiempo que llega y se sienta en el único lugar vacio. En sus ojos marrones, fértil tierra, sinceridad de la poca edad, se lamenta de la agonía del día en la escuela escuchando los viejos rollos de la geografía, la historia o los quebrados.

Dos jóvenes, apenas han dejado la adolescencia, se morrean en una esquina ajenos a todo y a todos. Lo suyo es un ejercicio gimnástico, carente de erotismo o de sensualidad, como si se hiciera por aburrimiento o por dar la plasta a todo el mundo mundial.

Gente que sale en la parada y gente que entra.

Una madre, mayor, gruesa, con marcadas arrugas en la cara no suelta de su mano a la niña, su nieta, quizás; su rostro es una máscara de enfado, desearía estar a mil kilómetros de allí, quizás en tu tierra materna, con su familia de siempre, con sus campos verdes....

El traqueteo del vagón nos va adormeciendo y hay que tener cuidado para no pasarnos de la estación.

Ya ha cumplido 90 años, felicidades.
Escrito por Regina Brett, 90 años de edad...

ESCRITO POR REGINA BRETT, 90 AÑOS DE EDAD, DE "THE PLAIN DEALER",
CLEVELAND, OHIO...


Para celebrar que envejecía una vez escribí 45 lecciones que la vida me enseñó.

Es la columna más leída que he escrito.
En agosto cumplí  90 años, así que decidí publicar la columna una vez más:

1. La vida no es justa, pero aún así es buena.
2. Cuando tengas una duda, sólo toma el siguiente paso pequeño que venga.
3. La vida es muy corta como para gastar tiempo odiando a alguien.
4. Tu trabajo no se encargará de ti cuando te enfermes, tus amigos y padres lo harán. Mantente en contacto con ellos.
5. Paga tus tarjetas de crédito cada mes.
6. No tienes que ganar cada discusión. Acuerda en que desacuerdas.
7. Llora con alguien. Te sana más que llorar solo.
8. Está bien enojarse con Dios, ÉL lo puede soportar.
9. Ahorra para tu jubilación empezando desde el primer cheque, y si tienes dinero compártelo con tus amigos que mas estimas, los de la  juventud.
10. Cuando se trata de chocolate, resistirse es inútil.
11. Haz paz con tu pasado, así no te malogrará tu presente.
12. Está bien dejar que tus hijos te vean llorar.
13. No te compares con otros. No tienes idea del viaje que ellos llevan.
14. Si una relación debe ser en secreto, entonces no deberías estar en ella.
15. Todo puede cambiar con un solo pestañear. Pero no te preocupes, Dios nunca pestañea.
16. Respira profundo. Relaja la mente.
17. Deshazte de todo lo que no sea útil, bonito o alegre.
18. Lo que no te mata, de verdad te hace más fuerte.
19. Nunca es tarde para tener una infancia feliz. Pero la segunda depende de ti y de nadie más.
20. Cuando se trata de ir tras lo que amas en la vida, no tomes un NO como respuesta.
21. Quema las velas, usa los manteles finos, ponte lencería fina. No los guardes para ocasiones especiales, hoy es especial.
22. Prepárate mucho, después anda con la corriente.
23. Se excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para usar púrpura.
24. El órgano sexual más importante es el cerebro.
25. Nadie está a cargo de tu felicidad, excepto tú.
26. Etiqueta cada uno de esos llamados desastres con esta frase: "En 5 años, ¿esto importará?"
27. Siempre escoge la vida.
28. Perdona a todo y a todos.
29. Lo que otros piensan de ti no es tu problema.
30. El tiempo cura casi todo. Dale o date tiempo.
31. Por más buena o mala que una situación sea, va a cambiar.
32. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
33. Cree en los milagros.
34. Dios te ama por quien eres, no por nada que hayas hecho o dejado de hacer.
35. No audiciones para la vida. Preséntate y haz lo mejor de ella.
36. Envejecer es una mejor alternativa que morir joven.
37. Tus hijos solo tienen una infancia.
38. Todo lo que importa al final es que hayas amado.
39. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
40. Si todos tiráramos nuestros problemas en una fuente y viéramos los problemas del resto, agarraríamos nuestro saco de nuevo.
41. La envidia es una pérdida de tiempo. Ya tienes todo lo que necesitas.
42. Lo mejor está por venir.
43. No importa cómo te sientas, levántate, cámbiate y
preséntate.
44. Cede.
45. La vida no tiene un moño encima, pero aún así es un regalo.

(Toda una leccion...¿verdad?)

Hay correos....

Hay correos y correos, este es uno de esos CORREOS que se agradecen y que mejor forma que publicarlo sin mas:

Me gustaría saber el nombre del santanderino, para hacerle un monumento.

Todos sabemos más o menos lo que está pasando en Cataluña ¡eso de que quieren ser nación, pero sin dejar de ser españoles! Vamos, algo así como que 'Lo mío es mío, y lo tuyo a medias'.

Un joven catalán escribe un correo en el que ironiza con la idea de que quiere ser solidario con el resto de los españoles. (Al menos, ha dicho con 'el resto' de los españoles, y no 'con los españoles').

Pero lo mejor es la respuesta que a dicho catalán le ha dado otro joven de Santander (veamos primero la una y, a continuación la otra):

 

 

 ¡¡¡QUIERO SER SOLIDARIO!!

Tengo nacionalidad española vivo en Cataluña y quiero ser solidario con el resto de los españoles. No quiero ser diferente, pero sí quiero ser y tener las mismas condiciones de vida que todos ellos, por eso:

QUIERO Que mi IPC (último) del 4,1 sea el de la media de toda España, o sea el 3,8 (cada año es superior y me aleja del resto de los españoles).

QUIERO Que una vivienda en Barcelona, valga lo mismo que otra en cualquier punto de Extremadura. Que el costo de una en Barcelona me permitiría comprar tres, vivir en una y alquilar dos y así conseguiría incrementar mis ingresos.

QUIERO Que el agua que en una urbanización próxima a Valencia cuesta 0,2 euros valga igual que la que yo pago: 18 euros.

QUIERO Que el billete ordinario del bus de Zaragoza con coste de 0,75 Euros, sea lo que me cuesta a mí que ahora pago 1,15 Euros.

QUIERO Que el impuesto de Transmisiones Patrimoniales del País Vasco, que ahora está exento, sea igual para mis hijos cuando hereden (si es que lo logran), que en Cataluña tiene una escala semejante a la del IRPF.

QUIERO Que la ITV que en Melilla cuesta 19 euros, sea igual a la que yo pago 44,65 euros.

QUIERO Que de las seis salidas que tiene por ejemplo la ciudad de Madrid sean de pago al menos cinco, como ocurre en Barcelona y no gratuitas como ahora.

QUIERO Que cuando mis hijos empiecen el curso tengan los libros de texto gratis y un ordenador para cada dos niños como en Extremadura y no gastarme entre 200 y 300 euros en libros y un ordenador para casi cada dos clases como ahora.

QUIERO Que la red de autopistas que atraviesa Andalucía sea totalmente de pago y carísima como la que cubre Cataluña, y no gratuita como ahora a pesar de que la densidad de tráfico es una 20ª parte de la de las autopistas catalanas.

QUIERO En definitiva, ser igual. Los pensionistas catalanes tienen unos ingresos idénticos a los de otro que viva en cualquier parte de España.

POR ESO: Cuando yo sea igual que todos los españoles, con todo lo que me sobre, gustosamente, ¡seré solidario!

 

 

 

RESPUESTA QUE DICHO CATALÁN RECIBE DE UN CHICO DE SANTANDER.

 Supongo que esto lo mandas como un chiste, porque:

.     El IPC en Cataluña, como bien sabes, lo marcan las empresas e instituciones que operan en Cataluña. ¡Quéjate a los políticos y empresarios catalanes!

.     El precio de la vivienda viene marcado, a parte de la lógica de la 'oferta y demanda', por el precio del suelo, sobre el que puede actuar el ayuntamiento y el consejero de turno. ¡Reclama a tu alcalde y a tu presidente!

.     El precio del agua y del autobús, (que por cierto, en Santander vale 1´30 Euros), lo pone el ayuntamiento. ¡Reclama a tu alcalde!

.     El impuesto de transmisiones patrimoniales es una competencia transferida a las comunidades autónomas desde hace dos años y medio. En Cantabria tampoco lo tenemos. ¡Reclama a tu presidente!

.     Gracias a vuestras famosas autopistas de pago (que tenéis desde los años 60, construidas con dinero de todos los españoles y cuando nadie tenía autopistas) y a otros privilegios, estáis donde estáis. Por cierto, creo que algún familiar de Pujol chupa algo de los peajes ¿no?; quizá no te hayas enterado de esos juicios en que han condenado a los familiares de Pujol.

Como estás mirando sólo lo que pasa fuera, ni te habrás podido o querido enterar.

.     Evidentemente el pensionista catalán cobrará en función de lo que haya cotizado, ¡me parece lógico! ¿A ti no?

.     Cuando pago impuestos no me siento solidario, sino que hago lo que tengo que hacer. Solidario me siento cuando he donado sangre, cuando he colaborado con Cruz Roja en los centros de emigrantes, o cuando he estado de cooperante dos veranos en Malí con Manos Unidas.

.     Por cierto, me siento "gilipollas" cuando pago a los traductores de catalán en la UE a la televisión catalana, o cuando me entero que el 60% de la deuda de la sanidad pública de toda España está provocado por la sanidad catalana.

.     ¡Viva la solidaridad catalana!, sobre todo en materia de inmersión lingüística.

 

 

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¡Ole tus c..., santanderino!

 

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