ZAMORA LA BIEN GUARDADA.
ZAMORA LA BIEN GUARDADA.
Zamora La bien cercada.

Tiene fama la ciudad de sus murallas inexpugnables (una exterior y la segunda interior) y de su castillo invencible. Pienso tal como se ve que ya debió ser fortificada en edades muy antigua por los primero pueblos de la zona. Los datos la certifican desde el siglo IX. Son, actualmente, más de tres kilómetros en buen estado, con tres puertas enteras.
La llamada “Puerta de la traición” por donde se supone entro Bellido Dolfos tras matar a Sancho II (una placa la pone como la puerta de la lealtad del asesino con su ciudad);
la puerta “Optima” cerca de la Casa del Cid y
la puerta de Doña Urraca que abre a los restos de su palacio.
No me resisto a poneros el famoso romance:
¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no digas que no te aviso,
que de dentro de Zamora un alevoso ha salido;
llamase Vellido Dolfos, hijo de Dolfos Vellido,
cuatro traiciones ha hecho, y con esta serán cinco.
Si gran traidor fue el padre, mayor traidor es el hijo.
Gritos dan en el real: — ¡A don Sancho han mal herido!
Muerto le ha Vellido Dolfos, ¡gran traición ha cometido!
Desque le tuviera muerto, metiose por un postigo,
por las calle de Zamora va dando voces y gritos:
—Tiempo era, doña Urraca, de cumplir lo prometido.

El Castillo, de visita libre, en la que destaca el foso, restos árabes, a la torre que se puede subir, las bases de las otras cuatro torres que fueron demolidas, el puente levadizo…una delicia.
Con esto aparecen una serie de edificios civiles e industriales de marcado interés:

Palacio de los Condes de Alba de Aliste, hoy hermoso parador de turismo. Siglo XV. Fue alojamiento de los Reyes Católicos. De dos plantas con un delicioso claustro renacentista, con un conjunto de medallones que representan personajes mitológicos, bíblico e históricos. La conexión entre las dos plantas se hace por una hermosísima escalera de piedra.
Palacio del Cordón o de Puño en rostro, sobrio y elegantes, hoy museo de Zamora. Fachada sobria, con un alfiz en forma de cordón franciscano, con unas gárgolas con formas de extraños animales.
Palacio de los Momos, construido en el XVI por Pedro de Ledesma, solo queda esta hermosa fachada, todo un poema en piedra.
Palacio de la Alhóndiga, “Pósito”, son edificios que almacenaban cereales para asegurar el abastecimiento del mismo, sobre todo en época de escasez. Edificio del siglo XVI, con los escudos de los Reyes Católicos y de Felipe II. Actualmente sala de exposiciones.
Aceñas de Olivares. Son los antiguos molinos de agua. Vale la pena la visita por lo cuidad de su restauración y recordar otros tiempos y otras formas de industria. Cada una de ellas tiene dos plantas y al superior la tiene dedicada a videos y paneles.
Aceñas de Cabañales.
Viejo ayuntamiento en la Plaza Mayor, siglo XVI, dos plantas, soportales, plateresco, una pequeña joya. Justa al lado de la Iglesia de San Juan.
Hospital de la Encarnación, actual sede de la Diputación, siglo XVII. Contrapunto de la plaza al Palacio de los condes de Alba. Dentro una espaciosa capilla con un retablo delicioso sobre la vida de la Virgen y de la pasión de Cristo.
En uno de los extremos, cerca de la Catedral, esta la “Casa del Cid” o palacio de Arias Gonzalo; siglo XI, puerta de acceso con arco de medio punto. Se dice que aquí estuvo la casa del Cid, mas leyenda que historia documentada. Es especialmente interesante pues es una muestra de arquitectura civil románica que hay en España.