Algo mas que una maleta.
En mi dormitorio, a los pies de la cama, molestando, tengo una maleta cerrada, de estas clásicas, negra, dura, ni grande ni pequeña, con una cerradura de combinación numérica y asa. Marca: "Rosebud". Al lado del asa esta puesto mi nombre en brillantes letras amarillas, recuerdo de un viaje hace ya la friolera de siete años. Allí está cubriéndose de polvo. Todas la noches pienso en guardarla con el resto, en el altillo del armario pero una pereza me obliga a no tocarla, a dejarla donde esta, a mi vista.
No recuerdo que guardo en esa maleta, si algo contiene, ni cuándo fue la última vez que la abrí.
La veo y me imagino viajando, mejor dicho, con huir, viajar a cualquier parte a donde mis pasos me lleven. Yo y una maleta negra, ni grande ni pequeña, con una cerradura de combinación y mi nombre al lado del asa. Y mientras este ahí, día tras día, sé que es posible, que será posible, que todo es posible.