Soledades...
Soledad I.
Cuando hablamos de la soledad imaginamos un paisaje desierto, sin gente, o rodeados de la selva por todas partes, sin saber a dónde ir o que camino escoger. O una isla paradisiaca en la que no hay nadie......sin embargo esas situaciones no son la soledad; la verdadera soledad es estar solo en medio de la multitud de la Gran Vía, solo, desconectado de todo y todos, sin saber tu destino, sin atreverte a acercarte a una persona y decirle: "guau, guau, guau......".
Soledad II.
La soledad es blanca como la niebla que te envuelve, y te pierde y es negra como la noche que te desconcierta, te pierde en el espacio y en el tiempo. La soledad es falta de amor, es hija de la incomprensión, hermana de la incomunicación. Hasta hay dolor en la soledad, duele el corazón, duelen los riñones, duele el alma desconocida. Y es rebelión contra el silencio que te oprime, es revolución contra el tiempo que no pasa, tiempo casi eterno, es lucha contra tus indecisiones-decisiones. Querer y no querer. Poder y no poder.
En la soledad te enfrentas a tus miedos y a tus terrores pero la mano de tu madre no deja que salgas de ella, escapando de la sala del dentista.
Soledad III.
Lo reconozco, me gusta la soledad. Cuando llega la hora de mi trabajo, en la soledad de la noche, soy feliz. Cojo un libro y leo; pongo un poco la músico y bailo; cojo el bocadillo y el zumo y como y bebo. La vida es feliz en la soledad de mi trabajo.
No hay interrupciones, no hay quejas de clientes, no hay gritos de dolor....solo, a veces, se me amarga un poco la vida cuando llega un pequeño ataúd blanco a la funeraria, en mi turno.
Soledad IV.
Tengo miedo. Tanto tiempo solo y, ahora, que veo la salida a esta situación, me entra un pánico atroz. No entiendo que me ha cambiado, estaba deseando romper y salir al mundo, hacer amigos, disfrutar de las cosas buenas, dar amor, recibir cariño......no se porque, de pronto, me he puesto a llorar...........¡tengo miedo!...........esas palabras no se borran de mi mente......alguien, hace unos minutos, dijo con voz fuerte......."es tu cuerpo, mujer. Puedes hacerlo si quieres. Un aborto más o menos no va a ninguna parte. No estas en condiciones de un hijo. ¡Decídete!"........me han dado mucho miedo, aunque no las entiendo, quiero salir, abrazar a mi madre, jugar con otros niños..........
Soledad V.
¡Míralo! Acurrucado al lado de la cama, esta temblando, encogido y abrazando sus piernas. Tiene miedo y llora. Sabe que no debe llorar, es peor, la última vez tuvo que ir al hospital. No debe llorar pero no puede contener sus lágrimas sobre todo en estos días viendo a tantos niños con sus regalos, felices de estar en casa, con golosinas, jugando en los parques. Los ve por televisión, no le dejan salir de casa. Los ve por la calle tras los cristales de su ventana. Preferiría estar en el colegio, allí está a salvo; tiene que estudiar, si, pero no le disgusta; tiene que bregar con los niños duros, pero no se está mal, hay reglas y si las cumples todo va como la seda. En casa, no. En casa si no es malo, es peor. Si no lloras, malo; si lloras, peor, como la última vez. Si callas malo, te vienen a buscar enfadados; si hablas, peor, como la última vez. Llora ahora que está solo, pero pronto volverán y no es capaz de saber que va a pasar, solo sabe que el pagara el plato y algún día será algo más que una paliza.
Añora el tiempo, ¡que poco duró!, que estuvo con la abuela. La abuela olía a lavanda y menta. Tenía las manos callosas y grandes, pero dulces y suaves cuando le bañaba y le aplicaba pomada por el cuerpo dolorido. A él no le importaba que la abuela lo apretase en su regazo y le cantase, ni que llorase un poco con sus ojos tristes cuando lo arropaba en la cama, ni que lo besase con cariño…
Esta llorando, queda poco tiempo para que vuelva de la compra, tiene que esforzarse por contener el llanto y permanecer invisible, es lo mejor, invisible para todos y para ella. Más tarde vendrá él del trabajo, vendrá cabreado como todos los días, furioso con la vida, con los jefes, con los compañeros, con el presidente, con la botella y el, debe ser invisible, camuflarse con el papel de la pared, con los colores de la colcha de la cama pues está solo, está solo, el más solitario del mundo y solo quisiera estar con su abuela y poder llorar….