prometeo

desde poemas hasta critica social.
Bella, amable y desconocida...

Yo que me estaba organizando mi viajecito a Barcelona en esta primavera, viendo las posibilidades del Ave (inmensas, inmensas), los hoteles, la larga lista de cosas que ver y que enseñar, alguna que otra reunión con gente de los blogs y antiguos conocidos de la ciudad…. ¡me vienen con los dos billetes de tren y una reserva de hotel para “Palencia” y una lista de sitios a visita acompañando el dossier!

¡No hay quien lo entienda!

Mi gozo en un pozo y ¡ala! …a Palencia, esa bella desconocida, esa ciudad amable y discreta, llena de hermosos rincones, de plazas abiertas al sol, de riberas de rio llena de cantos de pájaros y deportistas corriendo o andando, de gente amable y educada al tiempo que serviciales y simpáticos, de buenas comidas donde los vegetales, legumbres ,carnes y pescados de río brillan de forma particular.

Hora y media de viaje en un Alvia, muy cómodo, se pueden estirar las piernas; un paseo, dos plis-plas y ya llegamos a la estación. Salida espectacular con un hermoso jardín justo enfrente, que tenemos que bordear tirando de la pequeña maleta en la que llevamos lo justo y necesario. Hotelito en el centro mismo “Monclus”, muy bien atendidos, habitación amplia y cómoda. Ya la primera comida en la calle Mayor con su “Pisto palentino” de primero, una delicia de plato con todos los sabores de la huerta castellana.

Primera visita a la catedral a primera hora de la tarde, también llamada “La bella desconocida”. Hermosas puertas que se abren con esa calidad que dan los años y su propia belleza todavía no mustia.

Así esta hacia la plaza cervantes La puerta de los Reyes o de San Juan, gótico flamígero, mareante y sinuosa. A su lado la puerta nueva. Al otro lado, el que da a la plaza de la Inmaculada, con la torre formando conjunto “La puerta de los novios “, gótica en su sencillez. Al lado “La puerta del Obispo”, sus cinco arquivoltas, el guardapolvo muy decorado, columnas, la virgen gótica, las vidrieras…una pequeña maravilla.

Y qué decir de sus gárgolas, me sorprendieron y sobre todo ese que llamamos “el impertinente mirón” y “El esqueleto burlón”, parece, este último, que se ríe de nosotros, pobre mortales  andando por las calles, el tiempo huye y el permanece en lo alto. El primero fue una aportación, me lo explicaron más tarde  de Jerónimo Arroyo arquitecto que dirigió las obras de restauración a principios del siglo XX y representa la figura de un fotógrafo de la  época, Jose Sanabria.

Os aconsejo la visita completa. Impresionante y mágica cripta de San Antolín  visigótica/prerrománica/románica (pozo de agua fresca incluido, al que acudían antiguamente los palentinos a beber esa agua, así han salido de sanotes y naturales, como al vida misma, como el frescor antigua que se respira entre esas paredes), siglo VII. Hay energías telúricas, hay magia en esos rincones donde la sombra dice y murmura. Impresiona si vais solos lo que se puede sentir allí, pocas veces lo he vivido así, algún castro antiguo, algún grupo dolménico, muy pocas veces se carga uno de tanta energía espiritual.

Hermoso claustro gótico del siglo XVI, paz, luz, armonía; reflejo del mundo y de su movimiento…una delicia pasearse por él. No sé cuantas vueltas le dimos pero fueron momentos dulces, de creación…

El “Trascoro”, una obra maestra del renacimiento; un conjunto fascinante de encaje en piedra. Gran contraste con la visita a la cripta. Una obra elaborada, llena de símbolos. En su centro el políptico flamenco con los siete dolores de Nuestra Señora de la Compasión, una maravilla a contemplar y  no olvidar.

De ahí a la nueva sorpresa de La Capilla de El Sagrario, corazón de la catedral dicen o eso escuchamos, es el latido eterno de la piedra hecha belleza. Un precioso retablo y el sepulcro de Doña Urraca.

Volviendo atrás la Capilla mayor, retablo renacentista con un San Antolín central, obra de Gregorio Fernández; una Magdalena compungida obra de Alejo de Vahia. Pinturas del gran Juan de Flandes y un Calvario, lastima de la altura, de Juan de Balmaseda.

Una sorpresa su museo. Pocas cosa pero de un valor  artístico realmente incalculable, Destaca la joya del museo “….” De El Greco. Una maravilla que por si solo vale la pena la visita. Con las obras de Berruguete, Alejo de Vahia, Lucas Cranak, etc.…y una soberbia y destacable colección de tapices flamencos, códices antiguos, etc.….

Al salir ya pocos ojos tenemos para esas maravilla de capillas, son decenas de ellas. Por citar alguna la “CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA LA BLANCA”, barroca, bellos sepulcros del siglo XIV, una imagen de la Virgen en alabastro también del XIV.

Y a pasear….

Publicado el: sábado, 11 de junio de 2011 17:07 por adolvafer
Archivado en:

Comentarios

Nacida en África ha opinado:

Mi querido Prometeo: Todavía confío en que vengas a Barcelona pues Durrell y yo ya sabes que te estamos esperando para tomarnos aunque sea un café y poder darte un abrazo.

He estado fuera de Barcelona y no he podido leer tu post sobre Mara. Volveré a leerlo.

¡Ah! Y Palencia debe de ser preciosa por lo que cuentas pero ahora ya sabes donde te toca :)

Brisas y besos.

Malena

# junio 13, 2011 22:13

Durrell ha opinado:

Prometeo, imagino que sigues de vacaciones. Espero que estés bien. Como bien ha dicho Malena la próxima ha de ser Barcelona. No dejes de avisarnos para poder quedar aunque sean unos momentos para tomar algo y poder conocernos. Yo ya te esperaba cuando la presentación del libro de Malena, también Nerim así que ya somos tres.

Un abrazo fuerte.

Durrell

# junio 20, 2011 16:13
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS