Oviedo, nuestra ruta de las estatuas.
Oviedo, divertimentos, nuestra ruta de las estatuas.
Oviedo, divertimentos.
Sabía que estaba la estatua de Woody Allen en Oviedo y, con ella, se nos ocurrió ir buscando las diferentes estatuas de las diferentes plazas y calles. Ya sabéis que Oviedo es la ciudad de las estatuas. Me imagino que no descubrimos todas pero la experiencia valió la pena. El resultado fue espectacular, una delicia mapa en mano y la cámara en la otra. Con la búsqueda tuvimos alguna que otra sorpresa agradable, rincones bellos, alguno muy escondido como huido de la vista de los peatones y desconocidos. (Por desgracia, causas ajenas a mi, Terra que no deja, no puedo subir las fotos asi que os paso a otra pagina para que las veais:
http://mujerconalcuza.blogspot.com/2010/11/mis-fotos-estatuas-en-oviedo.html )
Buscamos la de Botero, en la plaza de La escandalera, “La maternidad”. Rotunda, llena de dinamismo con esos ecos clásicos de las vírgenes del románico.
En la misma plaza un grupo de caballos de acero, de paseo por una ciudad que les aprovecha sus lomos para subirse y sacarse alguna que otra foto; son lo más pedido por los críos.
En la misma plaza de la Catedral la especial de “La Regenta”. Buena estatua, todo un símbolo ya de la nueva ciudad, una mujer protagonista de una gran novela que marco todo una época.
Pasando el arco del ayuntamiento y rodeando el mercado, legamos al Fontan y allí el hermoso grupo escultórico de “La vendedoras del Fontan”, tipismo al cien por cien, homenaje hermoso y merecido.
Volviendo sobre nuestros pasos encontramos, por casualidad, la plaza de Trascorrales y en ella el “Homenaje a los vendedores de pescado”, justo enfrente “La pescadera” y al fondo el hermoso conjunto de “La lechera”. Una pasada de plaza y de conjunto urbano.
O el gigantesco paraguas...bajo el que nos refugiamos de la lluvia...
La imaginacion prodigiosa de Dali, en la plaza de los ferroviarios.
Ese solitario violinista en el auditorio...
Esos libros con un sombrero encima de Urcullu...
Ese dulce homenaje a los fotografos del parque ¡Que tiempos!...
Ese homenaje a la gitana...
O al viajero de siempre con sus maletas a cuesta...