Proverbios incendiarios IV.
Me pregunto: ¿Qué haría yo sin mí?
A los argentinos les gustan los tangos. A mí, los tangas.
La calvicie puede que sea símbolo de virilidad, pero nos reduce la oportunidad de comprobarlo.
Disfruta el día hasta que algún gilipollas te lo arruine.
Seamos realistas. Busquemos lo imposible.
Por muy alto que sea el trono en que uno se sienta, todo el mundo utiliza su culo para sentarse.
Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.