prometeo

desde poemas hasta critica social.
Ya lo dice el refrán: “Abril acabado, invierno terminado”.

Ya lo dice el refrán: “Abril acabado, invierno terminado”.

 

Y se nota. Se nota en los árboles de ciudad ya florecidos unos, alegrando las negras calles  de cemento y asfalto con sus diminutas flores rosáceas, algún árbol de flores blancas como perdido o tímido; reverdecidos otros con ese color tan vivo y brillante, aun no ensuciadas las hojas por el humo de la circulación . En las  mimosas con su olor penetrante y sensual llamando al amor de las abejas. En la chicas desterrando pantalones y medias y subiéndose peligrosamente las faldas del colegio a la hora de la salida a pesar del viento y los mirones. En los colores de las vestimentas pues vuelven los amarillos, los naranjas, los rojos, los eternos rosas; colores cálidos y brillantes que llenan de alegría las salidas de los colegios y las riadas juveniles por las calles de la ciudad. Piernas blancas, de invierno, bajo minifaldas o no tan minifaldas, bajo esos vestiditos cortos de las niñas de cuatro o cinco o seis años.

 

¡Qué respire el cuerpo que la primavera ha llegado!

 

Y las mamas/papas/abuelos sacan a los bebes en sus cochecitos de paseo, ya medio destapados con sus sonrisas de ángeles y pateando al aire y manoteando queriendo coger las danzarinas motas de color y polvo.

 

Y en el templete de música de la plaza, todos los domingos, a mediodía, ponen música. Jóvenes artistas suben y tocan bellas canciones la mas de las veces desafinando un poco, pero se le perdona en los aplausos finales… ¡es primavera! Este ultimo domingo un trío un poco sorprendente: trombón, violín acústico y acordeón. Con música de principios del XX, en los tiempos de los barcos de paletas por el Missisipi, escándalos con el can-can y el charlestón y una pléyade de peques (pantalones cortos, falditas al aire, vestidos de tablas, sucios de barro) bailando sin cesar delante de ellos, aplaudiendo con sus sonrisas de oreja a oreja o jugando a ser los astros del futbol, los campeones del mundo mundial y los que más goles meten.

 

Y vuelven, en su aparente errático vuelo, los “aviones” o “golondrinas” devorando todo lo que encuentran a su paso al tiempo que nos alegran con sus vistosas coreografías, todo un mundo de danza en ese atardecer mágico y maravilloso, filigranas en el cielo por pequeños maestros de pecho blanco y alma de arquitectos. Con ellos un par de pequeños murciélagos, los de siempre, zigzaguean diestros en una competición que no hace mal a nadie. Alguna mariposa llena de color, perdidas en un mundo que no es el suyo revolotea buscando algo en que posarse…

 

Y en el parque, con su alfombra verde intenso aun no estropeada por los calores y las pisadas, cientos de jóvenes estudiando (O haciendo que estudian), decenas de parejitas dándose el lote o parejas de ancianos dándose el gran paseo, que es muy sano, al tiempo que entre mirada y mirada, sueñan en sus tiempos mozos y lo que estaba prohibido, no como ahora.

 

Hay que aprovechar que dentro de nada los exámenes finales los unos y la hoja roja los otros.

 

Y en las fruterías se llenan de los olores casi exóticos de las piñas y la fresas rojas, aparecen las ciruelas, los pesegos, se anuncian los primeros melones y sandias tempranas aun sin el olor de los soles de membrillo, con ellos los melocotones amarillos y las primeras cerezas grandes, morada, plenas. Pero sobre todo están los fresones rojo como la grana, con olor dulce a enamorados ¡que mas sexi que dar una fresa a la boca de la persona amada y esta morderla de forma golosa y mirándote a tus ojos de cordero degollado! ¿Cómo no derretirse por dentro y por fuera?

 

Las calles se ven invadidas de kioscos de helados y bebidas frías con unos carteles de regocijo, anunciadores de unos gustos que son promesas de bellos veranos sin celulitis ni gorduras a pesar de las calorías que contienen.

 

Y las exóticas del barrio se ajustan faldas y pantalones hasta reventar sus carnes por huecos inverosímiles en prendas un par de tallas más pequeñas; se ponen de colores como el arco iris, todo cambia en miles de combinaciones al extremo de esa tontería de buen gusto, color y viveza, alegría y música alta y regalable.

 

Mejor no digamos nada de las alergias que se muestran en esos ojos rojos y llorosos, esos mil picores de nariz, esos granos intempestivos que salen por cualquier parte, esos estornudos tipo hipo-huracanados en los momentos más inoportuno, esas toses secas y estériles…disfrutar de la primavera.

 

 

Publicado el: viernes, 23 de abril de 2010 8:33 por adolvafer
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Comentarios

Crueladeval ha opinado:

de verdad que me encanta la primavera

y las alergias no me las nombres

pero aún así no hay cosa más bonita que el Retiro en mayo

feliz San Jordi

Besos

# abril 23, 2010 11:58

Raquel ha opinado:

La primavera a veces bucólica y otras no tanto, con sus alergias. Leerte me ha traído un poquito de primavera, con su luz y alegría.

Muy bonitas descripciones.

Un abrazo, Prometeo, y feliz fin de semana.

# abril 24, 2010 14:20

Malena ha opinado:

Mi querido Prometeo: La verdad es que la primavera alegra el alma después de ese letargo al que hemos estado sometidos durante el invierno. Te tengo que enviar una foto de "mi" jardín en el que los árboles están cuajaditos de flores rosas. En cuanto la encuentre te la envío.

Mil besos y mil rosas.

# abril 26, 2010 16:45

Durrell ha opinado:

Y es que ya no sólo es primavera en el Corte Inglés :)) Muy buen relato con excelentes descripciones y buen humor. La primavera es la mejor estación del año, por todo lo que anuncia y promete... después ya veremos. Pero por lo pronto la ilusión está ahí.

Un abrazo primaveral ;)

# abril 27, 2010 11:36

Durrell ha opinado:

... no ha salido mi comentario y eso que apareció el aviso de que había sido guardado... no entiendo nada.

Bueno, te deseo una feliz primavera Prometeo, disfrútala.

Un abrazo.

# abril 28, 2010 11:10

AZUL ha opinado:

Que bonito y rebonito lo has contado, tanto que lamento no haber comprado ayer fresones porque me hiciste tener ganas de uno de esos grandes y dulces....

Lo malo es que me recordarte la alergia...snif

Un beso

# mayo 1, 2010 19:29

AZUL ha opinado:

Que bonito y rebonito lo has contado, tanto que lamento no haber comprado ayer fresones porque me hiciste tener ganas de uno de esos grandes y dulces....

Lo malo es que me recordarte la alergia...snif

Un beso

# mayo 1, 2010 19:29

AZUL ha opinado:

Que bonito y rebonito lo has contado, tanto que lamento no haber comprado ayer fresones porque me hiciste tener ganas de uno de esos grandes y dulces....

Lo malo es que me recordarte la alergia...snif

Un beso

# mayo 1, 2010 19:29
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