prometeo

desde poemas hasta critica social.
El Asedio de Arturo Perez Reverte.

Una de las grandes bazas de  “El asedio de Arturo Pérez Reverte” son sus grandes y humanos personajes, bien descritos, magníficamente tratados, con una personalidad propia cada uno, con su propio lenguaje y actitudes, perfectamente identificables en todo momento, así (No descubro nada de la novela pues ya en el primer capítulo el narrador omnisciente nos va presentando a estos seres, ya amigos de tomar café en nuestro salón para siempre aunque alguno no sea muy recomendable pero hay que contentar a todos y nadie sabe a quién necesitaremos más adelante):

Rogelio Tizón. Comisario de Barrios, Vagos y Transeúntes. Tiene cincuenta y tres años cumplidos y treinta y dos años de servicio como perro viejo y callejero. Un policía encallecido consecuente con su áspero oficio. Todo Cádiz lo conoce como sujeto esquinado, peligroso, brutal cuando es necesario. Le gustaría ser inteligente, pero se sabe sólo astuto.

Simón Desfosseux. Capitán adjunto al estado mayor de artillería de la 2ª División del Primer Cuerpo de Ejército imperial. Su arma es la tabla de cálculo y su pólvora la trigonometría. Su contienda es un problema de balística.

Lolita Palma. Propietaria de la firma Palma e Hijos. De la mejor sociedad, excelente partido, que por circunstancias domésticas tuvo que hacerse cargo de los negocios familiares. Tiene treinta y dos años: edad en la que cualquier gaditana medianamente lúcida ha perdido toda esperanza de casarse.

Pepe Lobo. Capitán corsario. Español, nació en el apostadero naval de La Habana: padre gallego y contramaestre de la Real Armada, madre criolla, el mar ante los ojos y bajo los pies desde niño. Embarcado a los once años, en los treinta y uno que lleva a flote ha sido paje, grumete en un ballenero, gaviero y piloto.

Gregorio Fumagal. Taxidermista y espía francés por convicción política y de ideales. Es un hombre de ciencia y libros, o se estima como tal, con una mirada analítica y fría, como los animales inmóviles de su gabinete.

Felipe Mojarra. Salinero de la isla de León, explorador del ejército y guía en golpes de mano contra los franceses. Con una familia que alimentar y una de sus hijas sirviendo en la casa de los Palma.

Con ellos hay muchos más, gente normal en los avatares de una guerra que tiene que tomar decisiones y las toman, que se comprometen en el arte de vivir y de sobrevivir en un Cádiz cerrado salvo por mar…y, sorpresa, aparecen viejos conocidos de la historia, de aquellos que escribieron la constitución de Cadiz…

Publicado el: jueves, 11 de marzo de 2010 8:25 por adolvafer
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Comentarios

azul ha opinado:

Como lo expones parece interesante...pero te voy a confesar, pareciendo con ella una tonta, que no me acaba de enganchar Perez Reverte...no se porque...

Un día tendré que animarme..asi que gracias

Un beso

# marzo 11, 2010 12:21

wode ha opinado:

Pues Fernando García de "Territorio enemigo"  es devoción por D. Arturo, e incluso tiene una foto con él y cartas y un cierto trato. Entre tú y Fernando me estais tentando con tanto Reverte del que solo leo artículos de prensa pero ningún libro. Y no por falta de ganas sino de tiempo.

Muy bien descrito. Me encanta el taxidermista.

# marzo 11, 2010 13:29
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