Mara, regalo de reyes envenenado.
Regalo de reyes envenenado.
Todo ha ido bien en los regalos de reyes, poco o casi nada a cambiar, salvo…la colonia de “lujo” de Mara tal como dice ella (si, no os preocupeis, me ha dado permiso para contar esta odisea que realmente es mía). La historia es penosa y hasta triste por el resultado final, pero…Mara está muy contenta sobre todo su móvil rosa de “lujo y molón” pero lo segundo era esta colonia de D&G, the one, maxi talla, EAU de perfume. No se decidía a estrenarla. Este sábado decidió abrirla por fin y ponerse un poco para salir con las amigas. Cuando abrió el frasco pues un desastre, todo mal realizado, un tapón medio descascarillado, el frasco diferente al debido y un olor a, perdón por la expresión, a mierda…yo alucinada no sabía que decirle a la cría, solo atinaba a recordar los ochenta euros del alma de la compra y, claro, recoger todo, rebuscar el ticket de la compra y a cambiarla y reclamar.
Capitulo 1. Fui a la perfumería XXXXX y recibí los tres nones como Jesús los recibió de su principal, de San Pedro que demostró ser poca cosa. El primero de la chica que me había atendido, que me atiende todos los meses, y que me dijo:
- NO la recuerdo, piense que son muchos los que han pasado por aquí, son cientos de clientes sobre todo en estas fiestas. No puedo acordarme de todo el mundo y de todas las cosas que han comprado.
- NO hemos podido vender nada como eso, aquí solo vendemos productos originales y demostrables por factura, eso no es de aquí, alguien le ha dado el cambiazo sin que usted se enterara, se lo aseguro.
- Como vera NO entra en el contador de lectura de código de barras, no corresponde este material a la tienda, es imposible que haya sido comprada aquí. La factura si es correcta pero no se corresponde a lo que nos trae, es imposible. (Hizo delante mía la prueba y el lector óptico no la leía, como si no existiera; después cogió una del estante y la marcó perfectamente)
Capitulo 2.- Reclame al encargado/jefe de la tienda XXX en cuestión ya nerviosa y un poco, lo reconozco, alterada y de nuevo recibí los tres malditos nones:
- NO podemos aceptar que esta mierda sea de la tienda, lo siento mucho pero aquí no vendemos falsas marcas o imitaciones.
- NO tiene usted pruebas que sea esto lo del ticket que si esta dentro de los códigos de barras. Quien sea le ha dado el cambiazo, lo siento pero…
- NO puedo pensar que o quien le ha dado el cambiazo pero aquí no ha sido, es totalmente imposible. Lo siento.
Capitulo 3. Y me fui con el rabo entre las piernas, como vulgarmente se dice, pero no sin poner los tres nones conseguidos, mis tres negaciones en este día:
- NO me cambian la colonia.
- NO recupero los ochenta euros.
- NO me quedó más remedio que poner una hoja de reclamaciones aun sabiendo la inutilidad de la misma. Estoy convencida de que las cosas no fueron así, la compre allí, ticket, me la puso la chica pasándola por el lector de barras, ticket, y lo que me lleve no fue lo que me pusieron inicialmente, tan seguro como que hoy está lloviendo.
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Y, claro, hay que comprarle la colonia de nuevo a la niña, no se va a quedar sin un regalo de sus reyes MAJOS; otros euros que vuelan, menos mal, dentro del orden, que están las rebajas y algo más barata será y tendré más cuidado, eso sí, en la tienda de siempre han perdido unos clientes…y la vieja escondida en el fondo de mi armario por si prospera la reclamación, no creo, las pruebas allí están, veremos dijo el ciego que nunca vio, se llamaba Casimiro y vivía en Bellavista.
Ya contare.