prometeo

desde poemas hasta critica social.
Cuando todo falla, hay que leerse las instrucciones.

Cuando todo falla, hay que leerse las instrucciones.

¡Qué fácil! ¿Verdad?

Pero en la vida cotidiana pasamos por momentos digamos “estúpidos” como el enunciado en el titulo. Es una perogrullada pero que da tantos problemas, nos crea tantas inseguridades y, lo que es peor, gastos y más gastos.

No funcionaba la caldera de la calefacción. Era esta un modelo antiguo y modificado por el anterior dueño de la casa de campo. Nada de nada. Empezó porque no cargaba el combustible en el tanque. Problema va y viene, compra de bombas de mano y eléctricas y de Perogrullo. Pero, el depósito estaba medio lleno. Alguno diría que medio vacío. Le da, arranca  y nada. Fuchica por aquí, por allá. Desmontar el quemador, limpiarlo, soplado y  re montaje. Nada, vuelta a no funcionar.

Ese fin de semana bajo cuatro mantas y toda la ropa encima. Pasó. Estuvieron viendo nuevas calderas pero los precios prohibitivos, plazos largisimos y los costes de ir y montarla pues…impensables.

Nuevo fin de semana y nuevo intento. Tocaron todo, eran tres a tocar y fuchicar, imaginaros el despropósito y el desperdicio de tiempo y neurona. Eso si  frio pasaron un huevo.

Dejaron de ir en invierno al chalecito, era imposible sin caldera y sin la calefacción adosada a la misma.

En primavera, ya se sabe que las temperaturas mejoran un poco, volvieron y se encontraron con goteras en la cañería del agua. Llamaron al manitas del pueblo para una soldadura de estaño, rápida y fácil. Cuando se iba, la abuela, la tercera en la discordia de tocar y retocar, le pregunto si podía echarle una mirada a la caldera que no funcionaba desde seis meses. El vejete, manitas para todo, miro y remiro y, acercándose al cuadro de control, le dio al interruptor general. Después, ya en “ON”, le dio a arrancar y la caldera se puso en marcha. Cinco minutos y la casa caldeada y todos calentitos.

De la euforia general al cachondeo supino.

La dolorosa, pues un poco menos, un café y 50 euros de nada.

Ya sabéis si algo tiene que funcionar pues el mando en “ON” y después ya se verá. Perdón, antes de nada, comprobar que esta enchufada, claro, de Perogrullo, pero no es tan fácil. Nos obcecamos tan fácilmente.

Publicado el: lunes, 18 de enero de 2010 8:29 por adolvafer
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Comentarios

Malena ha opinado:

Mi querido Prometeo: Me ha encantado tu escrito.Al final la solución más eficaz fue la del "vejete". Me imagino el "pitorreo" general. :)

Mil besos y mil rosas.

# enero 18, 2010 23:42

WODEHOUSE ha opinado:

Nosotros reparamos muchas impresoras a las que no les pasa NADA porque los dueños no se leen los manuales.

Parece que es algo muy corriente no leerse los manuales, claro que a veces no se entienden.

Para conseguir el disco de FANTA http://www.lamorguedefanta.tk/. Si además estás interesado en conseguir el original puedes escribirles al mail lamorguedefanta@yahoo.es y te lo harán llegar a casa.

# enero 20, 2010 11:16

Raquel ha opinado:

Ay, es verdad eso de que nos obcecamos muy facilmente. Al leer tu entrada me acordaba de un profesor que tuve en el instituto que le pasó algo parecido pero con una llave,  y siempre nos decía que antes de perder los nervios nos aseguraramos bien de las cosas. Si no gira para un lado debe hacerlo para el otro... creo que es un buen consejo.

Divertida anécdota.

Un saludo.

# enero 20, 2010 13:21
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