Bicentenario del nacimiento de Poe: Poe y La carta robada.
Poe y La carta robada.
(A punto de acabar este año, que se celebra el bicentenario del nacimiento de Poe, retomo la serie de analisis de sus relatos abandonada hace algunos meses)
Policiaca.
Sinopsis: Una carta comprometedora es robada de las habitaciones reales lo que da un gran poder a su poseedor. El ladrón es el ministro D. conocido e identificado por la propia víctima. Se la llevo delante de los ojos del propietario. La búsqueda infructuosa por parte de la policía revisando casas, despachos, todo. Un misterio, pero la carta está en algún lado, tiene que estar al alcance del ladrón.
El prefecto de la policía de Paris recurre a Dupin como última posibilidad pero, este, temiendo las implicaciones se niega y da consejos al prefecto de cómo buscar la carta en cuestión pues esta se debe encontrar cerca del mismo.
Al regreso del Prefecto, derrotado y abatido y ofreciéndole un recompensa pues el ya no sabe qué hacer, Dupin acepta la recompensa entregándole la carta que ya había sido recuperada.
Comentario: Ultimo caso de Dupin sin artificios, sin truculencias. Original y profunda, introduce el mecanismo de detección mediante la deducción que se le da muy bien y que tan bien maneja. Un canto a la lógica, al análisis del contrincante en cualquier juego. Hace así una referencia al juego de pares y nones, lo describe perfectamente y lo metodiza de forma genial. Sencilla pero perfecta en la economía de medios.
Las referencias a lo robado son vagas, problemas de alcoba, quizás; problemas de reino, también. ¿Qué contiene la carta? Se omite, no es importante, es un señuelo, una excusa para la lucha por el poder o el chantaje a una dama. Nosotros, pobres lectores, quedamos fuera de ese conocimiento. Dupin, no. La poli, tampoco. El ministro, menos. A nosotros nos olvidan y nos marginan.
Todo está contando desde el punto de observación del amigo y confidente de Dupin.
La capacidad deductiva de Dupin es el germen de ese otro genio que será Holmes, un poco más tarde. Pero este Dupin le sobresale y los superara siempre.
¿Dónde esconder un cadáver? Se preguntaba un escritor: y se contestaba a sí mismo: en un cementerio o un campo de batalla entre dos ejércitos.
Y si tiene que ocultar alguna cosa léase bien este relato antes, le valdrá de mucho.