prometeo

desde poemas hasta critica social.
Un vagón de metro es un como un planeta único e irrepetible. III.

Un vagón de metro es un como un planeta único e irrepetible. III.

¿Quién distingue, entre esa  masa apiñada de humanidad, a un socialista de un fascista? ¡Sí!, quedan los signos externos que allá, esperando las puertas que se abran, nada significan. Solo el destino.

¿Quién distingue, entre ese grupo entretejido de ropas y cuerpos y colonias y desodorantes,  al asesino del ladrón o de una persona de buen corazón?

¿Quién, entre todos, es superior a quien?

Igualadas en los caminos como de un Averno, rumbo a Estigia dirigidos por un Caronte de gorra y sueldo a final de mes, pasamos al otro lado de la ciudad, hacia nuestro destino. ¡Pobre del que no lleve la moneda (o tique) que da paso al subterráneo! Se le cerraran las puertas, se le incomunicara y quedara expuesto a los peligros del olvido en las aceras largas y peligrosas y, peor todavía, al cáncer de piel del sol todopoderoso.

Al poco, “Alvarado”, entran dos fortachones de seguridad acompañados por un perro, un pastor alemán, de pelaje castaño, limpio y brillante que mira y olisquea curiosamente como si estuviese de paseo. La gente se hace a un lado de modo inconsciente. Los dos agentes de seguridad conversan en monosílabos mientras el tren nos lleva a la siguiente parada al tiempo que sus miradas nos registran como un pequeño Dios a los corazones.

En la pared un folleto con colores alegres llama mi atención: es un poema de Lorca, el de los lagartos que lloran al sol, una incongruencia en este lugar, una sorpresa que se agradece como los periódicos gratuitos que se leen y se dejan para el siguiente. En frente está un mapa de la red subterránea, un laberinto de líneas y colores, un cuadro mironiano del infierno de los siete círculos.

Porque... ¿Qué distingue a un Dios de un simple mortal allá abajo?

 

 

Publicado el: domingo, 22 de noviembre de 2009 8:32 por adolvafer
Archivado en:

Comentarios

Durrell ha opinado:

No sé porqué no se actualiza tu blog en las novedades del mío. Creía que no escribías desde hace dos semanas y veo que tengo que ponerme muy al día.

Este post está muy bien escrito, muy dinámico y descriptivo. Es cierto que nunca podemos estar seguro de quien tienes al lado en un vagón del metro... Una ex-compañera de E.G.B., cuando ya estaba casada y con un niño, murió desangrada en las escaleras de un andén del metro, acuchillada por un violador que traía a la policía de cabeza por sus numerosas agresiones. Al fin lo cogieron, pero ella está muerta.

Tampoco podemos dejarnos imbuir por el miedo, pues no saldríamos a la calle, pero hay que ser prudentes en cierta medida.

Un abrazo.

# noviembre 23, 2009 11:55
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS