Tras sufrir una embolia el pasado marzo Vicente Ferrer fallece en la India a los 89 años de edad. Es la muerte de un hombre simplemente bueno.
El español Vicente Ferrer falleció hoy mismo a los 89 años de edad en la localidad india de Anantapur, debido a los problemas respiratorios sufridos en las últimas horas.
La organización de Vicente Ferrer, para el que no lo sepa, lleva a cabo su labor humanitaria en el estado indio meridional de Andhra y presta ayuda a más de 2,5 millones de personas en esa región.
Vicente Ferrer llegó como misionero jesuita en 1952 a la India, de donde fue expulsado en 1968 por las suspicacias que despertó su labor entre las autoridades indias que no comprendían ni su trabajo y lo consideraban como peligroso.
Volvió un año más tarde, después de que la entonces primera ministra Indira Gandhi ordenara personalmente que le concedieran el visado, y retomó su tarea filantrópica en el depauperado estado de Andhra.
Abandonó la Compañía de Jesús y continuó trabajando hasta el final de sus días por la mejora de las condiciones de vida de los más pobres.
El Gobierno español le entregó el pasado mes de enero la Gran Cruz del Mérito Civil, también laureado con el Premio Príncipe de Asturias a la concordia 1998.