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desde poemas hasta critica social.
Bicentenario del nacimiento de Poe. Poe y morella (XI).

POE Y MORELLA. (XI).

Horror.

Sinopsis: Un personaje nos cuenta su relación de amistad con una mujer: Morella y como termina casándose con ella.
Nos retrata la erudición de la joven y su interés por temas místicos y esotéricos; como estos se van adueñando de toda conversación entre ellos, llegando  a momentos incluso de terror. Llegado a ese punto de desasosiego temía a su mujer y la evitaba. Morella no decía nada y se consumía.

Un día lo llama al lecho y muere dándole una hija que fue amada por su joven padre. Poco a poco fue encontrando reminiscencias de la madre en la hija, sin nombre, solo la llamaba hija, hasta que decidió bautizarla y le puso de forma perversa el nombre de la madre, Morella. Ante ese nombre la niña muere y cuando va a enterrarla no encuentra en la cripta los restos de la madre.

Comentario: Escrito en primera persona, nos va narrando la tremenda historia de amor morboso, de tragedias internas y de cómo, de forma sicosomática, el narrador se ve envuelto en algo que va mas allá de su razón o, precisamente, es su sin razón la que deviene en locura.

Morella es una más de su lúgubre galería de personajes femeninos, historia breve y concisa y de final impactante y soberbio. Es un relato más que crea la esencia de cómo debe ser un relato corto y como va creciendo la intensidad para llegar un final terrible y desasosegador.

“Pero ella murió, y con mis propias manos la llevé a la tumba; y reí con una risa larga y amarga al no encontrar vestigios de la primera Morella en la cripta donde enterré la segunda.”

¡Tremendo! Todo en una simple frase que rompe nuestros esquemas y nos introduce en un mudo sugerido de locura. Y no es todo, esa conversación en el lecho mortuorio con su esposa, es de sugerencias macabras, de una gran erudición clásica y que avanza sobre el posible desenlace.

Pero si describe de forma compulsiva a la madre, Morella, a la hija la describe como una simple comparación con la muerta; no parece una persona más sino un simple reflejo, una mala copia; incluso esa obsesión por no ponerle nombre, ni bautizarla siquiera, es síntoma de no querer personalizarla demasiado, de no querer comprometerse en esa relación padre/hija, por locura o por miedo a pesar aun del gran amor que la profesa.

Su lectura es fácil, sugerente, con una atmosfera que te hipnotiza y te atrapa, prosa poética, concisa y precisa en cada párrafo, de gran erudición y que entronca la historia con los clásicos griegos y romanos.

Lo podéis leer tranquilamente, muy aconsejable,  en: http://www.rinconcastellano.com/biblio/relatos/eapoe_morella.html

Publicado el: domingo, 05 de abril de 2009 8:54 por adolvafer
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