Escogemos una y otra vez...
La casualidad aduce la razón última de la cosas, aboca a futuros impensable un minuto antes y te cambia la vida en unos poco segundos. Puede ser un stop no realizado, un mal sueño que hace despertarse más tarde de lo debido y cambiar las horas y todas las situaciones, una llamada inoportuna e inoportunamente no cogerla por prisas o desidia o enfado, o cogerla y ver como tu mundo se desmorona en un par de frases, un coger la calle inadecuada por un inadecuado asunto vacío de contenido, pueden ser tanta y tantas cosas.
A lo largo del día escogemos una y otra vez, hacemos miles de decisiones desechando unas y aceptando otras, un carrusel de sin sentidos que, en el fondo, es el trabajo de nuestro inconsciente que nunca duerme.
¿Nunca habéis pensado en que hubiese cambiado vuestra vida con otra decisión? Diferente novio, diferente decisión en tener el primer hijo, el escoger los estudios y el donde, la carrera y sus implicaciones, el casarse con uno o con otro…son tantas las variables que nos han llevado aquí, a este momento leyendo un post surrealista y utópico.
Y, muchas veces en la vida, equivocamos el umbral de las decisiones. Nos marcamos las opciones A y B y elegimos A o B, sin darnos cuentas que hay más posibilidades. Esta la opción de ninguna de las dos o las dos al tiempo. ¿Posibilidades imposibles? NO, si las analizamos son factibles, la diferencia está en el tiempo y, en ocasiones especiales, en el espacio en que nos movemos. Y esperar la opción C o D que el destino, generoso con nuestra raza, nos pondrá a nuestro alcance haciendo que todo sea diferente, distinto, abriendo otras posibilidades, otras puertas a otros destinos que, a su vez, nos abrirán a otras oportunidades.
Siempre hay una parada de autobús en nuestro rumbo a ninguna parte.
Siempre alguien nos espera en alguna estrella, titilando de forma especial para que la veamos y pidamos el deseo.
Siempre abriremos la puerta con la llave de nuestro corazón.
Deberíamos asumir que detrás de cualquier problema que tengamos hay una lección y un futuro si somos listos y vivimos y decidimos y peleamos.
Al final, como siempre, estará un hueco en la tierra pero será un hueco diferente, lleno y pleno de alguien que habrá vivido plenamente. Y no moriremos pues dejaremos buenos pensamientos y buenos amigos y buenos recuerdos.