prometeo

desde poemas hasta critica social.
Improperios en la acera de un dia cualquiera.

Improperios por ná....

Calle Alonso Cano, seis de la tarde, Es casi noche. Las luces de la calle y de los comercios encendidos. Los coches pasan poco a poco, con pereza, mientras sus dueños se impacientan por el atasco, el rojo del semáforo, los peatones cortando el paso.
Hay poca gente transitando a pie, hace mucho frió.

Nuestro involuntario protagonista es un hombre normal, nada especial que le distinga del resto del mundo salvo su actitud un tanto misteriosa. Se acerca medio disimulando a un coche y deja caer, con cierto disimulo, dos trocitos de papel rojo. Piensa que nadie la ha visto, incluso parece avergonzado por lo que ha hecho.

Se envara al escuchar la voz de una señora mayor despotricando en alto, casi en un grito. Al principio, el no sabe de qué habla, no escucha bien pero, conforme se acerca oye claramente que se dirige a él y lo que acaba de hacer.

"....este civismo, como si no hubiera papeleras, los imbéciles tirando los papeles al suelo, una vergüenza, lo que había que ver, así va el mundo por sinvergüenzas como los que tiran los papeles.....".

Nuestro amigo calla avergonzado, disimula, mira a la otra acera, esconde su rostro en el cuello del gabán.

".....y después dirán que nada, que lo barran los basureros, mierda a la calle, mierda por todos lados, muy modernos, si, pero la porquería al suelo....los imbéciles tirando papelitos al suelo, que lo vean sus hijos, si es una mierda todo.....".

La señora pasa chillando a la altura del hombre que aguanta, aguanta, incluso, la respiración. Mueve la cabeza con desgana, dudando.

"....y luego hablaran de democracia, una mierda sí señor, esto es lo que hacen estos estúpidos, papeles...no a la papelera, no, al suelo...y mearan en el suelo a la vista de todos, una mierda, digo...."

El hombre no aguanta más y fuerte, con voz cada vez más fuerte y alta: "...Y las hija de puta despotricando solas por la calles.....y las hijas de puta despotricando solas por la calles...y"

La señora apura el paso, mira de lado y al ver que nadie la sigue, que el otro, el enemigo, sigue parado:"y los cabrones soltando puyazos..."

"Si señora, puyazos a las hija de puta por las calles de Madrid..."

Y allí los dejamos, a uno, rojo como la grana, en la calle Alonso Cano, parado, inmóvil y la otra con paso apresurado, hacia Dios sabe dónde, despotricando de sabe Dios qué o de quien....

¿No os recuerda esto algo más?

Publicado el: viernes, 06 de febrero de 2009 8:31 por adolvafer
Archivado en:

Comentarios

Aún no ha hecho nadie ningún comentario. Escribe alguno y sé el primero :P

¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS