Diciembre. Pinceladas.
Diciembre. Pinceladas.
“MAL NEGOCIO EL ENFADO”.
Vale la pena entretenerse alguna vez en ver la televisión sin voz. Tiene la ventaja que mientras tanto se puede oír una buena música, a la vez que dejan de oírse muchas estupideces. Y es curioso: los personajes, y más si son matrimonio, dan la impresión de estar casi siempre gritándose el uno al otro, “tirándose los platos”: rostros avinagrados, ojos coléricos, miradas asesinas, puñetazos en la mesa….y menos mal que no se oyen tacos.
Como decía un autor, hay dos cosas por las que un hombre nunca se debe enfadar: por la que puede remediar y por la que no puede remediar. Por la que puede remediar porque mejor es dedicarse a remediar que enfadarse. Y por las que no se pueden remediar, porque no vale la pena enfadarse si son inevitables.
Es el eterno dicho de: “que se joda el capitán que hoy no como el rancho”
O ese otro tan en boga: “El que se enfada tiene dos trabajos: enfadarse y desenfadase”.
Y mucho mas, en estas fechas tan entrañables en las que ser felices y amables y cariñosos debiera ser obligatorio.