Noviembre y un breve pensamiento.
Noviembre y un breve pensamiento.
Toda persona es responsable de la idea que se forman los extraños ante su trato. Es como un poeta perdido en un país olvidado que se encuentra a una persona en una ladera lejana. Esa persona venerable, afable y cortes, sobria, de buen gusto, amiga y amistosa y tolerante con sus opiniones y vestimenta lo acoge con educación, le alimenta, le indica y le cuenta las historias del lugar, lo orienta en como volver sobre sus pasos.
El poeta queda impresionado: cuando escriba sobre ese lugar tratara a la gente con respeto y benevolencia. Para el esos pueblos son aquel pueblo, toda la gente será aquella persona que lo cogió con cariño.
Pero si en vez de encontrarse con esa persona se hubiera encontrado con un hombre arisco, de mal talante que, incluso, hubiera azuzado los perros en contra del, entonces todos los pueblos serian cobijo de tunantes y groseros como el que lo mal atendió.
Como siempre educación y más educación; tolerancia y más tolerancia; cariño y comprensión. Una sonrisa que cuesta muy poco y vale tanto…