OBRAS MAESTRAS DEL MUSEO DE MONTSERRAT EN MADRID, DE LA MANO DEL BBVA EN EL PALACIO DEL MARQUES DE SALAMANCA (Paseo de recoletos 10).
OBRAS MAESTRAS DEL MUSEO DE MONTSERRAT EN MADRID, DE LA MANO DEL BBVA EN EL PALACIO DEL MARQUES DE SALAMANCA (Paseo de recoletos 10). 
Sencillamente para no perdérselo, una gran oportunidad de admirar unas obras de gran merito, impresionantes algunas, en un marco sin igual como es el Palacio del Marqués de Salamanca.
Hay mucho a destacar, poca paja en tanta obra maestra. La publicidad añade: “de Caravaggio a Picasso” y es cierto pero hay mucho mas, muchísimo más. Empezando por las joyas que son los capiteles del claustro gótico del monasterio, maravilla tras maravilla, piedra hecha tiempo y arte, sensibilidades de pincel y la piedra, todo figuras, todo símbolos de una época que paso y que son el testimonio de la misma, misteriosa y excepcional. Con los mismo esa “Virgen con el niño” de 1200, dulzura en piedra, poesía de roca y épocas en una representación triangular y con un peculiar tocado la Virgen.
Pasaríamos a “Nacimiento de la Virgen” de Pedro Berruguete y a esa gran joya que es “San Jerónimo Penitente, 1605-1606, de Caravaggio.
La escuela catalana está muy bien representada, sobre todo la de los siglos XIX y XX. Martí i Alsina, Modest Teixidor, Roma Ribera, Eliseu Meifren, Santiago Rusiñol y Ramón Casas. Merece destacarse, de estos algunos cuadros en especial o que a mí me han atraído de forma un tanto especial. Así destacaría
“Café de los incoherentes” de Rusiñol;
“Antes del baño” de Ramón Casas, sensual y sugerente, pícaro y honesto, al tiempo, en una obra más francesa que española;
del mismo “Madelein” una obra plena de matices y colores, una joven en un baile, sola, triste, con la mirada vidriad, se bebe una copa de ajenjo y se fuma un puro mientras, en el fondo, entre sombras, una multitud abigarrada y trémula de hombres y mujeres bailan y hablan y ríen. La verdad es que este pintor ha sido toda una revelación en esta exposición tan especial y sugerente.
De otros pintores cercanos a estos destaca “Esperando” de Romero de Torres, sobria composición de luz y fuerza en la que destacan, sobre todo, la fuerza de las miradas de los tres personaje, los ojos de los niños y las manos entrelazadas de la madre mientras sostiene a la menor y se apoya en el quicio de una puerta o portal.
De Picasso dos obras juveniles muy buenas. ¡Ojala muchos pintores veteranos pintaran como lo hacía a esa edad!
Un cuadrito sencillo y pleno como es “La pequeña y su buen compañero” obra de Francesc Gimeno; deliciosa, intima, familiar, llena de ternura y sutilezas, de cariña en las pinceladas plenas.
Un gran cuadro de Dalí, “Academia neocubista” que ya alumbra al gran Dalí posterior de surrealismo.
Dos acuarelas a cual mejor:
“El vendedor de tapices” de Fortuny, plena de color, abigarrada y barroca, luces y una untuosidad de soles oleaginosos, de movimiento y expresividad, una maravilla;
la otra “Dama con sombrilla” de Singer Sargent, el otro Sorolla, delicada, tenue, todo suavidad y blancura.
Con todas unas esculturas, pocas, muy apreciables destacando un busto de una niña, que de forma delicada dan ganas de acariciar su mejilla; el pelo esta precisamente bien cincelado y el colgante que lleva detallado y hermosa le confieren una eternidad artística excepcional. Son esculturas de Llimona y Joan Rebull (Maria Rosa)
Y mucho mas, Degas, Smiley, Torres-García, Gris, Tapies, etc…de verdad vale la pena pasar por allí y darse una ducha del buen arte al tiempo que se pasea por un edifico emblemático de Madrid.