Unos chistes para acabar Julio.
Julio y sus chistes.
En la mesa:
-¿Qué queso quieres: Gruyere o de bola?
-Da igual, son hermanos.
-¿Cómo?
-Evidente, ¡son hermanos de leche!
El pordiosero:
Una señora que le reconoció, le pregunto extrañada:
-¿pero usted no era el ciego que pedía limosna en la puerta del templo?
-Sí, señora, pero era muy mal negocio. ¡No sabe usted las monedas falsas que me daban!
Erase una vez una bala perdida que se puso a llorar.
Una extraña peticion.
Una mujer fue enviada a Brasil por parte de su empresa para asistir a una convención de dos semanas. El marido la llevó al aeropuerto. Al momento de despedirse dijo:
"¡Buen viaje, cariño!"
"Gracias, mi amor. ¿Qué quieres que te traiga de allí?"
"¡Je, je!. Tráeme una mulatita - respondió el gracioso del marido."
La mujer guardó silencio y se fue. Pasaron las dos semanas y el marido fue a recibir a la mujer.
"¿Cómo te fue el viaje?"
"¡Muy bien, gracias!"
"¿Y qué pasó con lo que te encargué? - preguntó el esposo con coña."
"¿El qué?"
"¡Je, je! Pues la mulatita..."
"¡Ah, eso! Bueno, hice lo que pude. ¡Ahora hay que esperar unos meses a ver si es niña!"