Un refran para el mes de Julio:
Julio y un refrán:
“Pocas veces o nunca viene el bien sencillo”
La experiencia enseña que sobre los bienes aun más inocentes, se proyecta siempre alguna sombra que les entenebrece. Es la herrumbre de aquí abajo que nada perdona.
Por algo el mundo es valle de lágrimas.
Es difícil, muchas veces, saber discernir el bien del mal, todo se hace confuso sobre todo en esta época de relativismo. El mal se disfraza de progresismo y el bien se apoca y se esconde. No solo como concepto religioso que no es el caso, sino que la ética brilla por su ausencia, el oropel contamina todo y todo se lía y embrolla.
A la buena persona la llamamos, a la final, tonta.
Al que nos quiere no lo entendemos.
A la buena acción pensamos que es por algo.