Se nos van las ranas.

Se nos van las ranas, están desapareciendo a un ritmo febril y peligroso. Donde están ausentes, los insectos campan a sus anchas y anchos son los caminos de esta tierra.
Los primeros animales que abandonaron el mar fueron esos lindos anuros, capaces de conquistar la tierra y reproducirse y se mueven, más bien saltan, como acróbatas circenses en la tierra y mantienen esa gracia sutil en el agua.
Sobrevivieron a los cambios climáticos, sobrevivieron a los dinosaurios y sus grandes pies y pisotones, pero están, ahora, en grave riesgo de supervivencia.
¿La causa?, la influencia del hombre en sus hábitats, la desaparición de los mismos, la ausencia de agua en las charcas y los pesticidas. Además del ataque de enfermedades y hongos y bacterias a las que no son capaces de adaptarse.
Me duele pensar en que nuestra ranita verde y juguetona, la ranita de San Antón, no vaya a volver a croar en las charcas, desaparezca de la mesas crueles del laboratorio de Naturales para sus disección, y los renacuajos, por causa del envenenamientos de las aguas, o no existan o mueran prematuramente o no se desarrollen como debieran. (una especie más incluida en las especies vulnerables…van tantas).
Otra cosa son las infecciones que padecen a causa de diferentes bacterias, hongos, etc.… y otros animales de otras regiones que las encuentran un plato exquisito, a las pocas que ya van encontrando.
Más de un tercio de los tipos de batracios están en riesgo de morir y ser exterminados. Ya es irreversible en Sudamérica, y es de grave alarma en España pero es general, mundial.
Hay un chiste que decía que si besas a un sapo este no se transformara en príncipe pero tú si te puedes transformar en un autentico sapo.