UN DIOS SALVAJE de Roman Polanski (Carnage de Yasmine Reza)
UN DIOS SALVAJE de Roman Polanski (Carnage de Yasmine Reza)
2011. Drama, comedia negra. P: 7/10.
Director: Román Polanski.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Pawel Edelman.
Interprets:
Jodie Foster, Kate Winslet, Christoph Waltz, John C. Reilly.
Sinopsis: Ante la agresión de un niño por otro con una rama las
dos familias se reúnen, de forma más que civilizada y de buenas formas, para
hablar de lo sucedido y tratar de
arreglarlo…
Todo se irá complicando de forma extraña, casi surrealista,
y afloraran problemas, conflictos..
Comentarios: La película está basada en la obra teatral (de
gran éxito) de Yasmine Reza, que participa también en la elaboración del guion;
sitúa la acción en un apartamento de
Nueva York y con cuatro personajes a cual más interesante y curioso. Un
apartamento, cuatro personajes y cuatro actores, por lo que todo el éxito de la
misma está en la “creíble” actuación e interpretación de los mismos, destacando
por encima de todos a Waltz (John Reilly), el más grosero, al mas patán y el
mas humano de los cuatro y con un escalón menos la increíble Jodie en un papel
que hace que se pase de rosca en un par de ocasiones; más discretos los otros
dos actores y fallando la hermosa Kate en su papel de borracha.
La obra de Reza es muy inteligente, nos lleva a los límites
de la educación moderna en temas como tan escabrosos como la ética, la
moralidad, la educación, la mentiras cotidiana, la familia y al implicación en
la educación de los niños de los padres, la apariencia como una forma de vida y
de defensa frente a una realidad que no nos es fácil ni agradable; en suma, nos
pone, a todos, en solfa.
Consigue, el director, hacernos olvidar el carácter teatral
de la obra, haciéndonos invisible la cámara que esconde tras los ojos del
espectador, reduciéndonos todo a un lugar, un momento, una reunión. Lo que
constituye un gran merito pues no era fácil y, encima, hay esa manía de cuando
se lleva una obra de teatro a la gran pantalla pues buscar las formas de huir
del espacio cerrado y meter mucho movimientos y localizaciones.
Lo que empieza con dos parejas civilizadas y modernas, se va
transformando en dos parejas enfrentadas para pasar como en un juego de
prestidigitador o escamoteador en mujeres contra hombres para terminar en los
propios conflictos internos de cada parejita.
Me trajo ecos de Bergman y sus “secretos de matrimonio”, al
Buñuel fustigador de las clases burguesas y de la hipocresía social, al Woody
Allen de su primeras cintas y diseccionador eficaz de comportamientos y
neurosis.
Ante el juego de espejos de unos y otros, se ven lazos y
arquetipos, los cuatro se van engarzando en sus propia lecturas y así unos no
pueden irse necesitan reconocerse, así los otros no los echan a la calle pues también los necesitan como un reflejo
pálido de lo que son. Jodie es la pedantería, Kate es la impostura, Christopher
es el civilizado odioso ya lo suyo, John
es el hombre patético y manejado.
Película que se hace corta, que hay que ver y mirar y tratar
de sentir.
Buena banda sonora y gran fotografía con un excelente manejo de cámara que nos la
escamotea…incluso el vestuario, perfecto.