JOHNNY ENGLISH RETURNS de Rowan Atkinson, perdón, de Oliver Parker.
JOHNNY ENGLISH RETURNS de Rowan Wtkinson, perdón, de Oliver Parker.
(Johnny English 2)
2011. Humor, parodia, aventuras. P: 7/10.
Director: Oliver Parker.
Música: Hamish McColl.
Fotografía: Danny Cohen.
Intérpretes: Rowan Atkinson, Rosamund Pike, Dominic West, Gillian Anderson.
Sinopsis: Johnny English, uno de los espías del MI7 parece haber desaparecido de la faz de la tierra tras su sonado fracaso de Mozambique pero esta tratando de perfeccionarse, cuerpo y alma, en el templo de un lejano país d Oriente.
Cuando las noticias de un intento de atentado contra el primer ministro chino no le queda más remedio que localizarlo y ponerlo a trabajar de nuevo en una conspiración que implica al KGB, a la CIA e, incluso, al MI7. Eso sí, le darán la punta de la tecnología, le asignaran a un nuevo compañero, y volverá su coche favorito e incombustible.
Comentarios: De esas películas que con errores y todo te hacer sonreír, logra que sonrías y salgas del cine alegre y contento, te has divertido, te lo has pasado de rechupete, te has olvidado por unos momentos de las sesudas cosas en las que nos ocupamos los humanos, tales como el misterio de la vida y la muerte, o las infidelidades dentro de la familia o los problemas de alcohol o…el drama de un doctor chiflado con los injertos de piel….lo que sea…
Ya tardaba esta esperada secuela de la película de “Johnny English”, ocho años nada más y nada menos. Con ecos de “la pantera rosa” (Sellers y Kato) en la relación, no muy bien trabajada en el guion, por cierto, de los dos protagonista; pero va mas con las parodias a Bond y muchas de sus escenas épicas, ya súper clásicas; es en estos aspecto donde sale lo mejor de la película; queda como un gran “Homenaje” a ese James Bond de Roger Moore o el mítico Sean Connery
Película para disfrutar, divertirse.
Y, si, tiene fallos, el ritmo decae por veces, pero tiene momentos desternillantes (la reunión con el primer ministro) como el que inicia la película, toda un declaración de principios y de lo mejor de todo el metraje (se refiere a él en el templo y sus entrenamientos y pruebas-se queda hasta corta, queríamos mas y mas y mas). Hay gags muy conseguidos frente a otros más pobres pero es que es imposible hacer un chiste total de hora y media, así como mantener un nivel de sobresaliente en ese mismo tiempo a base de gags visuales u orales. ¿Escena grandiosa?...la del helicóptero a ras del suelo siguiendo la pista de la carretera para llegar al hospital, que se remata con el enganche ¿¿¿???? Del mismo aparato a una ambulancia…impresionante y buenísima.
Escenas trepidantes como cuando escapa en “UNA SILLA DE RUEDAS MOTORIZADA”, si no te ríes con ella es que estas muerto.
No digamos que la repetida escena de la abuelita asiática, ¡que delicia de actriz y de situación! en las que las segunda vez ya por previsible nos tronchamos y casi nos meamos en nuestros asientos….o cuando se pone a pintarse los labios delante de los altos mandatarios…
Parodia total en la primera persecución del chino que le robo la llave, escenas naval incluida, en la que frente a saltos y piruetas del joven, nuestro agente con toda su flema va solucionando todo de forma perfecta y suave, sin histrionismos, sin saltos, sin extrañas actitudes que son casi imposibles; incluido en el yate que le dejan como le ofrecen bebida y todo, e incluso, como pide educadamente a la dama que se aparte para, no hacer una foto precisamente…
Por otro lado, no me resisto a decirlo, nuestra Gillian de “Expedientes X” ha vuelto, está aquí, la vemos, la contemplamos con arrobo, la añoramos. Regresa Scully, no nos abandones, te echamos de menos. Ya muy metida, cómodamente instalada, dentro del mundo de los telefilms para la televisión (Moby Dick, Any human Heart, The crisom petal and the White, Great expectations, etc…). Con ella actores de la talla de Dominic West o la impresionante, dulce y bella Rosamund, una delicia de actriz y de mujer.
Lo dicho, yo me reí y mucho. Me gusto.