IMPARABLE de Tony Scott.
2010. Thriller, acción. P: 7/10.
Director: Tony Scott.
Musica: Harry Gregson-Williams.
Fotografia: Ben Seresin.
Interpretes: Denzel Washington, Chris Pine, Rosario Dawson, Ethan Suplee, Elizabeth Mathis, Kevin Dunn, Jessy Schram, Meagan Tandy, Kevin Chapman.
Sinopsis: Un tren, el 777, a causa de una larga serie de errores humanos y una cierta mala suerte, viaja sin conductor y acelerando siempre, lo malo es que lleva una serie de vagones lleno de un peligroso combustible. Nada funciona, desde el hombre que desciende desde un helicóptero hasta el tren que ponen delante para frenarlo hasta la plataforma de descarrilamiento…lo malo es que se acerca a una población de cerca de un millón de habitantes y tiene que coger una curva muy cerrada que solo al podrá rebasar a menos de treinta kilómetros por hora…
En el 06 está un avezado maquinista (Denzel) a punto de ser despedido y su joven novato que lo va a sustituir (Chris), cuando se cuza con el tren lanzado ve que la única posibilidad es ir detrás de él y engancharse tratando de frenarlo…
Comentarios: Puro cine “made” in Tony Scott, adrenalina, movimiento imparable, héroes normales que se salen de la norma para evitar desgracias, movimiento, velocidad, héroes con los problemas que cada cual puede tener como personas normales (la mujer que muere de cáncer en uno y una orden de alejamiento en otra) y todo orquestado como en una gran pieza musical bien dirigida por el tipo de la batuta.
Es Tony, el genio artístico de “El ansia”, el comercial hábil de “Top gun: ídolos del aire”, el refrescante y divertido de “Superdetective en Holywood II”, el creador de “Días de trueno”, el mago de la chistera de “El ultimo boy scout”, el maestro de la tensión bajo el mar de “Marea roja”, el alucinado de “Fanático” y “Enemigo público”, el nervio de “El fuego de la venganza”, el hipnotista de “Deja vu” y el que juega con el metro en “Asalto al tren Pelham 123”.
La verdad es que la vi en tensión creciente. Me puse hasta nervioso contemplándola, solo me habría faltado olvidarme de respirar. No solo yo, mi mujer me dio cada apretón de mano que ya… ya, tardaré en recuperarme y recobrar los dedos.
Pirotecnia en el corazón y el ánimo algo encogido. Sufrí con la situación, la trama, reí con el resultado final, me angustie con los personajes. Es el mayor espectáculo del mundo, Tony y su cine, el más difícil todavía.
Una maestría de dirección y uso de los recursos actuales. Todo está en su sitio, perfecto en su propia sencillez. Espectacular en todo momento. Una fotografía digna de un óscar, que digo, de dos o tres o cuatro…las cámaras se mueven y el montaje final es de un maestro clásico, de los de siempre, deberían enseñarla en las escuelas de cine para que vean lo que es un montaje y no lo que nos proyectan en los cines.
Y esta esa escena en la que el novato esta debajo de la maquina y el veterano está arriba y le dice, simplemente le dice “¿te apuntas?”…
Los dos actores están soberbios, bien arropados por todos esos segundones de lujo, daría para mucho más cada uno de ellos si no lo limitase el maldito y excepcional montaje… ¿os dije de la maravilla de la banda sonora?, pues buenísima, para oírla una y otra vez, tócala Tony…