COMEDIA, ESPAÑOLA: EL DIFUNTO ES UN VIVO de Ignacio F. Iquino.
EL DIFUNTO ES UN VIVO de Ignacio F. Iquino.
1941. Comedia. P: 6/10
Director: Ignacio F. Iquino.
Intérpretes: Antonio Vico, Mary Santamaría, Guadalupe Muñoz, Luis Porredon, Paco Martínez Soria, Alberto López.
Sinopsis: El señor Manso es despreciado por su mujer e insultado constantemente por su suegra que no le aguantan su manías como el del amor que tiene por los animalillos, sus perros, su gatos, sus pájaros su deseo de vida en al campo llena de paz y tranquilidad.
La noticia del fallecimiento de su hermano gemelo, músico de profesión, le hace tener la idea de hacer un falso suicidio y hacerse pasar por el para reconquistar el corazón de su mujer a la que ama con lucra.
Así lo hace y pasados unos días de su supuesto suicidio en el rio aparece como su hermano bajando con un atuendo realmente cómico del tren y siendo recibido como un héroe por todo el pueblo, alcalde incluido….
Comentarios: Una agradable comedia española de los cuarenta. Obra de ese director que era capaz de cualquier cosa y, en esa época, rodaba mejor que nunca. Ya posteriormente, en la época democrática se pasaría al destape cutre y soez rodando auténticos bodrios, una pena pues tabla y conocimiento tiene.
Sorprende, en estos tiempos, ver a Paco Martínez Soria delgadísimo y como un secundario de lujo (aquí es el compañero de fatiga del difunto/vivo, desdentado y con gracia ya despuntando y comiendo cámara).
Buenos gags con otros no tan buenos, todo como copia descarada a las comedias americanas en clave hispana incluso con alguna que otra canción y bailecito, glamour y belleza, con unos secundarios que son realmente caricaturas de arquetipos (el criado, el galán de cine, el juez desdentado, la suegra metomentodo, etc.…) pero que redondearía mas tarde de forma muy notable en esa joyita que es “Un enredo de familia” y un poco más baja en “Boda accidentada”. Le dio al thriller, tipo americano, con “Brigada criminal” o esa maravilla de “Camino cortado”. Todo un especialista, artesano y eficaz, amor por el cine y por el espectáculo entendido como entretener y divertir.
Buenos juegos de palabras, respuestas mordaces, giros de conversación traídos como ráfagas de ametralladora, liados con otras de golpe y porrazo (o la del gas cortado y no tan cortado). Buen manejo de cámara y una fotografía destacable tanto en interiores como exteriores.
Una delicia.