PLANETA SANGRIENTO de Curtis Harrington.
PLANETA SANGRIENTO de Curtis Harrington.
(Queen of blood)
1966. Ciencia ficción, terror. P: 6/10.
Direccccion y guion: Curtis Harrington.
Musica: Leonard Morand.
Interpretes: John Saxon, Basil Rathbone, Judi Meredith, Dennis Hopper, Florence Marly, Robert Boon, Don Eitner.
Sinopsis: Unas señales del espacio, otra galaxia, otro planeta, otra vida. Señales que les dicen que enviaran una nave en plan de visita.
La nave se pierde en el planeta Marte hacia la cual al Tierra manda un cohete con un grupo de astronautas con el fin de contactar con los extraterrestees y rescatarlos.
Mandan un segundo cohete que aterriza en un satelite de marte y allí encuentran una nave de emergencia y una sola superviviente, una mujer de color verde y ojos luminosos.
Con ella vuelan a Marte y regresaran a la tierra pero, por el camino, descubren que se alimenta de sangre humana…
Comentarios: Antes de nada un extraordinaria rareza “made in Corman”, una película de múltiples facetas a cual más interesante. El director del ganar dinero siempre en el cine, el de hacer pelis en la mitad de tiempo que los demás, el de los mil y un recursos a la hora de sacarle partido al material que fuera. Por tanto de muy, pero que de muy corto presupuesto, vamos.
Empezamos por un reparto cuanto menos “suis generis” con unos jóvenes John Saxon y Dennis Hopper, al entrañable y poco ponderado Ackerman y al gran Basil Rathbone y con ellos un escasísimo grupo de actores no muy destacables pero con una Florence Marly en una caracterización realmente inolvidable, increíble, como esa seductora de verde ecológico, esa reina vampira con unos ojos que brillan y te adormecen, sensual y sexual, ofreciendo placeres sin cuento que terminan en una muerte; curioso que cuando está en estado de hambre se vuelva como dorada y una medio sonrisa que da miedo, parece que de verdad va a comerte enterito….
Seguiríamos por esas dos etapas de la película, por un lado la reutilización de material de una película rusa, con unos decorados espaciales excepcionales, efectos especiales muy interesante y buenos, estilizadas naves terrestres despegando y aterrizado o viajando por el espacio sideral) y, por otro, el aire medio “camp” que le da Curtis, el director y guionista, abusando de unas luces muy de “lsd” que logra hacer despegar la película sobre todo en el último tercio de la misma, queda todo muy kirsch y muy naif. Al final un mosaico inteligente de piezas diversas, incluso de diversas nacionalidades e intenciones pero que queda como muy efectivo, muy aparente, una delicia.
Parece o pudiera ser así efectivamente el precedente de “alíen” o “Terror en el espacio” o “Lifeforce” de Hooper. Así como de muchos efectos especiales sonoros de múltiples juegos de ordenador muy posteriores; se ve que esos creadores tecnológicos disfrutaron de esta película en su juventud pervertida.
Excepcionales dibujos para los créditos de introducción a la película obra de John Cline, sugerentes y visionarios.
Y hay que hablar de la música, de la buena banda sonora, que para la época eran de una experimentación inusual y rara; partitura que abusa en todo momentos de agudos que parecen rompernos los oídos pero dentro de una música novedosa y espacial; se le une a esto el uso mágico del “theremin”, novedoso instrumento donde los haya que logra unas notas que me gustan, muy armónicas y sugerentes.