POLAR EXPRESS de Robert Zemeckis.
POLAR EXPRESS de Robert Zemeckis.
(The Polar Express. Cuento de Chris Van Allsburg)
2004. Animación. P: 7/10.
Director: Robert Zemeckis.
Música: Alan Silvestri.
Fotografía: Don Burgess y Robert Presley.
Animación.
Sinopsis: Un niño, ya en la edad de irse replanteando la verdad de Papa Noel, en una nevada en la noche previa a la navidad, es invitado a subir a un mágico tren “El polar express”, rumbo al polo norte.
Todo un gran viaje una extraordinaria aventura para conocer otros niños, conocer la magia de la vida, conocer la verdad sobre Papa Noel, de su ciudad encantada, de sus elfos y sus regalos…
Comentarios: Hacía tiempo que deseaba ver esta peli que me perdí en su tiempo y aprovechando que la proyectaba en un la primera de la televisión pues, a verla, y disfrutarla.
Está basada en uno de los más famoso cuentos americanos, tiene su encanto, con escenas realmente asombrosas, técnicamente casi perfecta, con una estructura visual muy nueva y espectacular, con un guion solido y trabado.
Personajes maravillosos, un tren de fantasía animada pero que a ninguno descartaría poder subirse a él, ese aprendizaje de todos en el curos de los acontecimientos. Porque habla de buenos sentimientos, de crecimiento, de aprender y compartir, de querer y ser querido, de la sorpresa de la vida, del milagro de estar aquí.
Esa alucinante y espectacular escena de la montaña rusa o su remate en el lago con las vías cubiertas por hielo, esa llegada al polo norte y su recepción, ese baile por los cielos del billete de tren de la niña que se escapa y vuelve, ese fantasma de la navidad que aparece y desaparece como el gato de Alicia….escenas todas de una maravilla animada.
No nos olvidemos de sus hermosas canciones dentro de una banda sonora muy buena y destacable. Alan Silvestri vuelve a conmovernos con sus partituras, nos asombra con sus notas capaces de expresar los mejores sentimientos y divertirnos en otros.
Por contra al adaptar un pequeño cuento de navidad tiene que rellenar lagunas, por eso algunas escenas se hacen un poco largas de más, se meten los números musicales y bailes incluidos, sobra un poquito de cada, sobra alguna.
Me reconcilia con la niñez, con la magia en la que creía y aun sigo creyendo, no creáis. Yo aun escribo la carta de los reyes magos y la envío y todo.
(Por otro lado está el tema de Santo Tomas, el fundamento de “creer y tocar o tocar y creer”. Los niños deben creer solo eso, la magia, la ilusión…)