MORTAL ZOMBIE de Brian Yuzna.
MORTAL ZOMBIE de Brian Yuzna.
(El regreso de los muertos vivientes 3. Mortal Zombie.)
1993. Terror, zombis. P: 6/10.
Director: Brian Yuzna.
Interpretes: Kent McCord, James T. Callahan, Sarah Douglas, Melinda Clarke, Abigail Lenz, J. Trevor Edmond, Jill Andre, Michael Decker, Pia Reyes.
Sinopsis: Curt se mete en una instalación militar de alto secreto con su novia tras robarle la tarjeta de acceso a su padre; allí ven como experimentar con zombis y donde los últimos están almacenados en sus barriles con el gas toxico.
Al salir tienen un accidente con la moto y no se le ocurre más que tratar de reanimarla con el gas, Trioxin 2 4 5. Vuelta a la vida escapan mientras Julie se va transformando en una zombi come cerebros e ira convirtiendo a otros en zombis.
Curt, demasiado tardes se da cuenta de los que ha hecho, que ha desatado una tremenda amenaza para todo viviente.
Comentarios: Tercera película que cierra la trilogía de “El regreso de los muertos vivientes” que a su vez es una continuación de “La noche de los muertos vivientes de George Romero” pero en claves de conspiración militar secreta y el famoso gas resucita muertos. La primera fue dirigido por Dan O’Bannon en 1985: El regreso de los muertos vivientes, película con la que debuto como director; fue una gran y agradable sorpresa. Grandes guiños, toques de comedia negra, negrísima; zombis que andan, corren, hablan y se despelotan….una delicia que propicio una continuación que se titulo “La divertida noche de los zombies”, realizada por Ken Wiederhorn en 1988 y que va manteniendo el carácter de comedia negrísima si bien el humor decae un tanto, como al sorpresa en si del tema y del tratamiento.
El ciclo se cerró con esta del afamado director Brian Yuzna, todo un nombre en el terror y casquería actual. Y digo que se cerró por ahora, una pena. Algo que sigue pidiendo una continuación mientras el jefe Romero sigue con su línea.
Ser podría denominar la “Romeo y Julieta” de los zombis; dos seres que se quieren, se aman pero una es una zombi y, claro, poco resultados se pueden encontrar en algo así. La pena es que el guaperas es muy soso sin embargo al chica en su transformación, en su crecimiento como zombi va ganado enteros, con altibajos, pero resulta cuanto menso como memorable, eclipsando a todos los otros personajes y a la propia trama.
La película por desgracia queda como muy descompensada. Una primera media hora donde personajes y actos no nos dicen ni muuuu…da paso a una larga etapa de los miedos de Julie, muerta y semi viva, con el miedo tremendo a su transformación, sin saber que le está pasando, con el hambre que le corroe por dentro, con sus automutilaciones para ahogar ese deseo de comer lo prohibido, por conservar algo de humanidad y ese amor por Curt que la mantiene en el borde del abismo…es el personaje, actor del destino de una tragedia griega, los más humano, más que los propios “sanotes” que parecen caricaturas de robots sin entrañas, militares al fin y al cabo, o esos pandilleros llenos de odio y pocas neurona bajo el pelo. Increíble en su automutilación, en su recrearse en el dolor pero después viene, inevitable, el hambre y el agarrarse a su novio y el amor que le profesa como única salida que, como castigo de dioses, es el fuego purificador.
Yuzna es Yuzna y poca comedia encontrareis en su obra; si, algo de sátira, de caricatura, pero no es toque de comedia negra tan resultona en las dos primeras. En el lado técnico la película es buena, el tipo es un maestro de la cámara y el montaje, escenas muy logradas, actuaciones, efectos…como siempre mete sus “temas”, al mutilación, el dolor como expiación de las bajezas morales.
Una historia de amor necrófilo e inmortal. Romeo y Julieta en plan zombi.
¿Escenas? Si, muchas. El final, casi un epilogo, es todo una declaración de intenciones. Antes Julie se come el cerebro del chino y el prota solo se arrodilla junto a ella y al acaricia suavemente.
La escena de amor entre los dos ¿¿¿???? Mientras los ojos de ellas pasan por el cuello y el cráneo del macizo….la primera vez que se mete un cristal en la mano y se la atraviesa de parte a parte mientras gime de dolor o de placer…más tarde, se corta, se mete cadenas bajo la piel del cuellos, se pone mil piercings, sus pechos con alambres, una especie de extraña “cenobita” de Baker y su mundo del dolor…increíblemente sucia y perversa y voluptuosa al tiempo.