Cine clasico, cine negro, cine social: LLAMAD A CUALQUIER PUERTA de Nicholas Ray.
LLAMAD A CUALQUIER PUERTA de Nicholas Ray.
1949. Cine negro, drama. P: 7/10.
Director: Nicholas Ray.
Interpretes: Humphrey Bogart, John Derek, George Macready, Allene Roberts, Mickey Knox, Jimmy Conlin, Susan Perry, Dewey Martin.
Sinopsis: Un abogado en la cresta de la ola, que surgió con gran esfuerzo de los barrios bajos y pobres, asume la defensa de un joven delincuente acusado de asesinar a un policía. Le cree inocente y basara todo su convicción es salvarlo, con dos testigos que juran que estuvo con ellos en el momento del crimen. Pero detrás de la historia de ese joven esta una rabia que le come por dentro y la verdad…
Comentarios: Nicholas desarrolla todo su conciencia social (impagable el alegato final del abogado-Bogart-para tratar de salvarlo de la pena de muerte, alegatos difíciles, oscuros, tristes, pero osada y muy avanzada socialmente reflexión que me trajo a la mente el alegato final de Charlot en “El gran dictador”, todo un juicio moral sobre la pena de muerte y que significa el fracaso total de la sociedad en la que vivimos), en este film en el que la historia se nos narra en una serie de flashback conforme avanza el juicio y van declarando los testigos. Este se realiza asimismo con todas las trampas posibles desde el punto de vista de la legalidad por parte tanto del fiscal como del abogado defensor, con un punto de cinismo y de juego de ajedrez.
Un historia, hay tantas así, una cuesta debajo de un joven emigrante italiano que perderá a su padre en la cárcel, que tendrá que irse con al madre a un barrio marginal, que será encerrado por pequeños crímenes, que tratara de salir de ese pozo sin fondo pero que solo conseguirá que su mujer embarazadas se suicide y, al final, esa rabia ya no contenida, se desborda en el asalto y asesinato posterior de un policía.
Una obra fundamental en el cine negro, con un director, y actor principal en estado de gracia, bien acompañados por Macready que borda su papelón ingrato y difícil, no se puede decir lo mismo de Derek. Un alegato contra la exclusión social y una acerada critica contra los elementos represores como la policía, los reformatorios, las cárceles, etc.… que más que ayudar va pervirtiendo a los criminales.
Cine social, cine denuncia, cine de personajes en una tragedia: humanos, creíbles, reales, bellos en sí mismos. Diálogos inteligentes…
Bogart hace todo un papelón, humano y creíble, con ese toque de ligero cinismo tan necesario y, también, en el derrotado cuando ve, sabe, comprende la autentica verdad del joven que está delante de él. El juez es otro punto a favor, que papelón y que actuación tan intensa y oportuna. El fiscal hace su faena de rabo y orejas…y el joven, guaperas y creído, el suyo también. Bien fotografiada en una luminoso blanco y negro que le da esa patina de las buenas películas y una música casi celestial que ahonde bien en el dramatismo de ciertas escenas.