Vampire Bat de Frank R. Strayer
Vampire Bat de Frank R. Strayer
Un regalo en el mismo DVD de “La isla de las almas perdidas”, una película que es en sí una rareza, desconocida en España, imposible de encontrar: “Vampire Bat de Frank R. Strayer” y es una pena pues el plantel de actores es increíble: Fay Wray, Lionel Atwill, Maude Eburne, Melvyn Douglas, George Stone, Dwight Frye.
Es una película de 1933, en un bello blanco y negro, con una soberbia fotografía. Terror fantástico unido a connotaciones de thriller y de doctores locos. En ingles con subtítulos en español, no muy bien traducida.
Todo empieza en un pequeño pueblo del centro Europa. Empiezan muertes extrañas en las que las victimas terminan desangradas, con dos pequeños agujeros en el cuello: la creencia popular las enmarca en los vampiros tradicionales, incluso el vigilante de la noche cree ver por los tejados un gigantesco vampiro que entra en la casa de la victima que descubrirán al día siguiente. Pero el inspector de policía, Karl, rechaza esas ideas pero no encuentra ninguna prueba y las cosas, con cada nuevo asesinatos, se hace más oscuro y peligroso….pues el miedo de la gente hace que se comporten con todo la bestialidad que son capaces.
Todo es un canto a las clásicas películas de terror conocidas de la universal. Desde Dracula a Frankestein, al hombre lobo y demás. Así hay seres retorcidos como ese vigilante de la noche, o ese joven que juega inocente con los murciélagos que son muy suave y roba manzanas (la persecución de que es objeto recuerda y mucho a Frankestein).
El uso del crucifijo como hilo conductor en la segunda parte da muchas pistas y simbolos. Esa conexión de tipo telepática entre el doctor y su ayudante ante la mirada de la joven que se esconde; más tarde, la joven atada y esperando la llegada del ayudante con el inspector amordazado…y, completando todo, esos laboratorios llenos de retortas, de líquidos fluyendo por dentro de serpentines y, en la noche, las escenas de tejados y ese supuesto vampiro andando como nada por ellos en busca de nuevas víctimas (recordando un tanto al “El gabinete del doctor Caligari de Robert Wiene”), esos viejos libros con referencias ancestrales, mas de brujería que otra cosa…
Añadido un desmedido humor un tanto pueril pero innecesario, que se agradece como una tecla más del guion, en forma de la tía de la joven chica y enamorada del policía, la voz lógica y coherente de los personajes. Mucho dialogo, muchas entradas y salidas de los actores de forma un tanto teatral, y un final un tanto apresurado.
Un plantel soberbio de actores, todos en una sola película, algo difícil de hacer por la calidad y coste de los mismos.
Una rareza extraña, una delicia a recobrar y muy interesante