HALLOWEEN 5: La venganza de Michael Myers de Dominique Othenin-Girard.
HALLOWEEN 5: La venganza de Michael Myers de Dominique Othenin-Girard.
(Halloween 5)
1989. Terror. P: 6/10.
Director: Dominique Othenin-Girard.
Intérpretes: Donald Pleasence, Ellie Cornell, Matthew Walker, Danielle Harris, Wendy Kaplan, Beau Starr, Tamara Glynn, Jeffrey Landman.
Música: (el tema central de John carpenter de la película original).
Sinopsis: Michael sobrevive a sus heridas de bala después de la persecución policial, cae por ese pozo al que tiran cartuchos de dinamita pero consigue antes salir por un hueco y termina en el rio que lo lleva lejos. Es recogido por un ermitaño que lo cuida.
Al cabo de un año, víspera de Halloween, Michael despierta y mata a su cuidador. Mientras tanto su sobrina Jamie Lloyd esta en un hospital para niños, ha perdido el habla a causa de sus traumas, no recuerda nada de aquella noche pero tiene un vinculo telepático con su tío y sabe que está vivo, es un monstruo y que la está buscando para vengarse tal como escribe con tiza en su pizarra.
Comentarios: Un brillante comienzo con las imágenes ultimas de la anterior peli de la serie, que mejor para enganchar de pleno al espectador que entras ya cautivado por las mismas; repiten, muy bien, el enganche entre la primera y la segunda creando una continuidad que de otro modo no existiría y al tiempo facilitan el recuerdo y nos hacen cómplices de los que vimos y veremos. Vemos, de nuevo, el atropello de Michael, los disparos que lo abaten después de ese contacto leve entre su mano y la de la niña, como termina cayendo en un largo pozo y, es un añadido, como dinamitan el pozo del que logra como por milagro salir para caer en un riachuelo. La amenaza sigue viva y es más peligrosa que nunca.
Siguen con un homenaje a Frankestein, el ciego aquí es un lugareño que lo cuida y lo mantiene; extraña pareja y situación que se rompe, como es normal, cuando este se despierte, deja al menos vivo al loro, nunca mejor dicho.
Y vuelve en busca de la cría, la única familia que le queda sobre la que se mueve como un fantasma en pena el viejo Loomis, casi loco, el alter ego de Michael. Y vuelve, como no en la vísperas de Halloween para hacer honor al título de la serie; se queda un año hibernando, no puede matar en otra época, no puede perseguir a su sobrina en otra fecha, no, las cifras mandan y la franquicia también. Se cargara, esta vez no falla, a la hermanastra de la niña con unas tijeras mientras esta contempla la foto destrozada de ella.
Se cargara al novio de Tina, la intima de la joven para adoptar, disfrazado, el lugar de este pero Tina se salvara por causalidad.
La niña mientras tanto se disfraza de princesa de cuento de hadas….
Se cargara a los jóvenes polis y las parejas que están retozando en el pajar. Tina escapara corriendo por el bosque en una escena irreal y surrealista. Allí acorralara a Jamie y será salvada en extremis por Tina que, como no, muere acuchillada. Se alejara con el niño amigo.
Las escenas mejores están en el hospital y, más tarde, en la vieja casa familiar de Michael. Se carga, como no, a la rubia chica que tan bien peleo en la anterior y va en busca de Jamie amenazando a todo lo que se pone en su camino. Pero, ese encuentro entre los dos familiares se hace tierno y casi dulce antes de la nueva arribada de rabia del pobre loco que, más tarde, persiguiendo a la niña, cae en la red de Loomis, ya preparado. Un nuevo misterio que se hace al final cuando un extraño hace explotar la comisaria liberando a Michael y se lo lleva consigo haciendo posible una nueva continuación.
Esa faceta tierna, que Carpente había eliminado totalmente del personaje, como si este fuera un robot maligno, un virus programado, un autentico monstruos con forma humana, queda un poco fuera de sitio, sobra, no es el Michael que queremos, no es el frio e inhumano ser diabólico y que solo se dedica a matar a todo el que se pone por delante y a destruir todo lo que encuentra a su paso. Incluso se quieta la máscara y al niña le dice que es como ella, como diciendo que ella creía en un monstruo y sin embargo no es más que un hombre que se disfraza de monstruo para hacer cosas monstruosas. Y esa lagrima que resbala sobre el rostro y que la niña limpio con ternura y que desata de nuevo la violencia contenida…toda una escena preciosa pero fuera de contexto.
Un final de infarto, una secuencia como de pesadilla, con la niña saliendo del coche y entrando en la comisaria, entre los cadáveres de los policías, y viendo la celda de Myers abierta y vacía…como diciendo aquí sigo todavía, hasta la próxima que será pronto y, mientras tanto, reza para que no sea Halloween. Reza, nos veremos, hasta la vista.
Pleasance como siempre sobrio y perfecto salvo que el guion que le han metido es pobre y poco aprovechado, había que haberlo trabajado un poco mas, el lo defiendo peor…El resto de actores bien a secas, repiten muchos de la anterior.
La música buena destacando como siempre el tema central de la serie del mismísimo Carpenter.
A por la sexta y última, por el momento…