Todo un clasico moderno: EL PRECIO DEL PODER de Brian de Palma.

Publicado 20 diciembre 09 08:40 | adolvafer 
  EL PRECIO DEL PODER  de Brian de Palma.

(Scarface)

1983. Thriller, drogas, mafia. P: 9/10.

Director: Brian de Palma.

Guion: Oliver Stone.

Musica: Giorgio Moroder.

Interpretes: Al Pacino, Michelle Pfeiffer, Steven Bauer, Mary Elizabeth Mastrantonio, Robert Loggia, F. Murray Abraham, Mirian Colon. Harris Yulin, Paul Shenar.

Sinopsis: Tony Montana, emigrante cubano, frio, sanguinario, cruel y ambicioso se instala en Miami donde quiere hacerse un hueco en el crimen organizado. Primero le hace un favor a unos paisanos asesinando en una revuelta a un defenestrado del gobierno de Castro. Más tarde interviene en una trifulca de drogas de la que sale con bien gracias a su amigo Manny Rivera. Se hacen un hueco en la banda y van progresando poco a poco dentro de la misma hasta que decide que quiere más, ser el jefe, el mandamás.

Ya en la cumbre visita a su madre que le desprecia por lo que es y hace, por corromper todo lo que toca. Incluso a su hermana. Todo se va desmoronando en su entornos sin que él se dé cuenta y eso que le habían avisado y bien: no consumas lo que vendes, no hagas la puñeta a Sosa. Y consume droga y alcohol en cantidades industriales y, al final, hace trampas con su socio colombiano. Para colmo descubre que su hermana menor vive con Manny, va a su casa y lo mata sin saber que los dos se habían casado el día de antes. Atormentado se retira en la droga cuando los sicarios de Sosa irrumpen en la mansión asesinando a todos…

Comentarios: Nueva versión de la película clásica de “Scarface” de Howard Hawks en 1932, re-escrita y re-guionizada por un Oliver Stone en horas altas, en la que esa unión del guionista, el compositor y el director no solo igualan el original sino que lo superan y le dan una dimensión muy distinta y muy actual, por desgracia.

Brian de Palma venia de filmar títulos tan interesantes como “Hermanas”, “El fantasma del paraíso”, “Fascinación”, “Carrie”, “La furia”, “Vestida para matar” e “Impacto”, ganándose una buena reputación de buen director y un tanto a la sombra del viejo tío Alfred, es decir, un poco tramposillo y haciendo juegos malabares con la cámara o con la pantalla partida. Toques de intriga tramposa y efectiva y una buena puesta en escena, con un tratamiento muy conseguido de los actores y sus interpretaciones.

Aquí deja todos sus efectismos y filma  a la clásica forma, a la manera de siempre de los grandes maestros y da toda una lección de cómo se rueda un película destacando por encima de todo el trabajo magistral de todos el elenco de actores, desde el principal Al Pacino, al más humilde extra, todos están soberbios, impecables, tremendos.

La enseñanza es que cuando mas subas más dura será la caída y, contigo, puedes arrastrar a todo lo que amas. En ese sentido es la historia sobre la ambición, pero la ambición sucia, la hecha de sobornos, de amenazas, de violencias, de jugar con la salud del prójimo, de la inconsciencia, del dinero por el dinero que es poderoso caballero, de la compra de voluntades, de la venta como sea y, claro, todo termina en la locura suicida…Ambicion y destruccion.

Pacino hace un papel que lo encumbra en las nubes; Pfeiffer esta soberbia en su papel de algo más que una muñequita rota; Bauer esta esplendido, jamás lo estara mejor que aquí; Murray impresionante; Loggia sale poco y es una pena pero se sale; Mary, que hace de hermana menor, y que tiene una de las grande escenas en la que acusa de tendencias de incesto a su hermano al tiempo que lo incita y le pega tiro y tras tiro esta bellísima y borda un papel no tan fácil; y la madre... el amigo Manny que lo sigue como perro faldero…etc…

El guion, desde un comienzo  a poco ritmo, va mostrándonos el ascenso por la escalera de la fortuna de Tony en una impresión de que va creando un monstruo que no se sabe donde acabara y que termina en un final lleno de sangre y muerte. Ese escena final que parece filmada como en una película del mejor western americano, con unos personajes en los dos bandos-indios y blancos-como bailando al ritmo de la banda sonora… mientras las balas atraviesan el espacio, las ametralladoras rugen muerte, las bombas estallan destrozando cuerpos, los sicarios avanzan siempre adelante para intentar matarlo, y el de siempre se coloca en su sitio justo ( la cocaína lo mantiene en pie a pesar de su buena dosis de plomo como a un títere de feria)…(Lo bordara aun más tarde, casi esta misma escena, en “Los intocables”)

El Padrino y esta, son las dos grandes del género.

Quizás el lenguaje tan soez sobra un poco; los personajes son cutres desde el inicio y siguen siendo cutres y mueren, como está claro, cutremente.

El personaje de Pfeiffer le dice en una escena cumbre de  la película” No somos ganadores. Somos perdedores”. Si, esa escena del restaurante de lujo, cuando todo está ya cuesta abajo y se masca la tragedia.

O esa otra frase histriónica y cínica: “Lo único que da órdenes en este mundo son los cojones… ¿tú los tienes?”

Hay una escena que me puso los pelos de punta. La primera e importante acción con las drogas, en  el piso de los colombianos. La de la moto sierra y como se insinúa que trocean a su compañero de trabajo delante de su vista para el ocupar su puesto posteriormente…

La otra en la casa de la madre, todo pundonor, moral,  dignidad  y coraje que lo apabulla y termina por echarlo a la calle…

La muerte de su antiguo jefe implorando por su vida y como al guardaespaldas le ofrece un nuevo y productivo trabajo.

O la escena del restaurante, ya hablé algo de ella, que va como en un crescendo de discusión y que termina en un monologo triste de un borracho…

Más tarde, buscando a su hermana, encuentra a Manny en bata y a su hermana, también en una vaporosa bata, en lo alto del pasillo y se carga a su amigo…

O Pacino con las huellas de la cocaína en la nariz empolvada como un viejo payaso de la calle, una imagen ya épica y tópica.…

Y la batalla final, parece que las balas no pueden con él, ni a tiros se muere al tiempo que sigue cargándose atacantes: “¿Queréis joderme? ¡Nadie puede joderme! ¡Necesitáis un puto ejército para joderme! ¡Soy Tony Montana!” (Antes acaricia el cuerpo muerto de su hermana a la que pide que espere, que no se mueva…antes le dice que quiere a Manny, que le quiere, que la quiere. Están muertos.)

Allí queda el cuerpo de Tony, en el estanque interior. Las aguas se van tiñendo de sangre. La estatua que preside el salón esta con las letra encendidas que dicen “EL MUNDO ES TUYO”.

Rodara años más tarde “Carlito’s way-Atrapado por su pasado. 1993” de nuevo con Al Pacino,  que podría suponer la continuación de esta y en la que experimentara una nueva forma de contar la historia empezando por el final, con bucles temporales, con flash-back,  en una película tan redonda como esta, desde todo punto de vista incluso el fílmico)

Archivado en:

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS

Comentarios

Aún no ha hecho nadie ningún comentario. Escribe alguno y sé el primero :P

¿Qué opinas?

(requerido) 
(opcional)
(requerido) 
(requerido) 
 

Buscar

Ir

Este blog

Sindicación