RAMBO de George Pan Cosmatos.
RAMBO de George Pan Cosmatos.
Acorralado II. (First Blood II)
1985. Accion. P: 6/10.
Director: George Pan Cosmatos.
Intérpretes: Sylvester Stallone, Richard Crenna, Steven Berkoff, Charles Napier, Julia Nickson, Martin Kove.
Música: Jerry Goldsmith.
Sinopsis: Rambo está encarcelado y, ante la petición de su viejo coronel, sale de vuelta a una misión en el Vietnam: averiguar el paradero de unos soldados americanos desaparecidos. El jefe de la misión, un político aprovechado, solo le pide que haga fotos, nada de intervenir.
Tras saltar a la jungla y reunirse con su contacto, una joven, avanza por el rio arriba hasta la aldea que se cree abandonada, vacía. Pero no es así, la encuentran ocupada y con prisioneros americanos. Logra rescatar a uno de ellos y cuando lo lleva al helicóptero el piloto de este recibe la orden de abortar la misión, de dejarlos allí, y regresar. Cosa que hace abandonando a Rambo a su suerte.
Es capturado y torturado pero, con la ayuda de la joven logra escapar. En la huida esta chica es muerta por disparos de los soldados del vietcong. Rambo se anuda el retal de tela en la frente y empieza un autentica matanza que se hace brutal cuando logra apoderarse de un helicóptero; el regresara con los prisioneros y su venganza.
Comentarios: Era de esperar una secuela de “Acorralado”, mal titulo para cómo se llamo aquí el film; tenían una actor, tenían un personaje con historia, oscura a sus espalda…pues a sacar provecho de él y de sus habilidades. Incluso se atreven cara osadía por Dios, a introducir una relación sentimental en el viejo y amargado soldado, cuando se dieron cuenta ya era tarde y, claro, lo guionistas salvaron la situación matando a la joven que, por cierto, no pegaba para nada en el papel que le dieron y se nota en la ñoña escena de su muerte, peor casi imposible salvo que fuera Chuck Norris en cuyo caso hasta se aplaudiria….
Es evidente que es muy inferior a la primera en todo, salvo en las escenas de acción rodadas de forma profesional y muy bien realizadas, abre el camino a muchas otras realizaciones de otros directores y escapa de esa series de “batallas bélicas” tan en boga en algún tiempo. No está mal la idea del comienzo, no están mal las escenas de la tortura (dijo Groucho que jamás vería una película en la que el protagonista tiene más pecho que la chica), no está mal la batalla final y los personajes de los mercenarios, no está nada mal la escena del enfrentamiento de los dos helicópteros y el resultado final con Rambo con su bazooka, no está mal la escena de Rambo agarrando al político y con el cuchillo…. Pero claro, todo eso es ya políticamente no correcto, se hablara de violencia exagerada, de incitación al odio racial, etc. Etc. Etc.
Hay toques de forma cotidiana, casi clásicos (me recordó un poco alguna escenas de La reina de África, claro que la pareja de actores poco tienen en común).
Los rusos, pues malos, muy malos, malotes de tomo y lomo y, claro, después de esta peli pues se cayó el telón de acero ¿¿¿???? Y es que Rambo es mucho Rambo, donde no llega la negociación lega el metiendo tiros y aguanto descargas eléctricas y a musculosos orientales que, claro, acaban palmandola, como debe ser…
¿Fallos? Pues sí, que se le va hacer. Ahora lleno de barro, ahora limpio con Ajax el que limpia más blanco. Ahora me dispara, ahora le meto una flecha entre los ojos…ahora estoy aquí matando, ahora estoy allá, matando por supuesto…
La respuesta la tuvo Spielberg y otros que le siguieron, marco época, rompió moldes en la crudeza de las batalla y de las muertes de los soldados, incluso se mete en esa critica a como reacciono la sociedad americana a la vuelta de sus hijos de la guerra, como los maltrato después de tenerlos jugándose la vida en las selvas de Vietnam, como los apartaron de la sociedad como parias que contaminaran lo que tocaran, como no los quisieron aun después de lo que tuvieron que hacer por la patria en una guerra sin sentido. Y a los politiquillos también los toca su parte….
Vuelve Rambo, con esas imágenes de las flechas explosivas desbastadora, con sus nostálgicos camuflajes bélicos y su eterno cuchillo de Albacete (gran negocio hicieron después de las dos primeras pelis, un negoción).