EL FUEGO DE LA VENGANZA de Tony Scott.
EL FUEGO DE LA VENGANZA de Tony Scott.
(Man on fire)
2004. Thriller. P: 8/10.
Director: Tony Scott.
Interpretes: Denzel Washington, Dakota Fanning, Christopher Walken, Radha Mitchell, Marc Anthony, Giancarlo Giannini, Rachel Ticotin, Mickey Rourke.
Musica: Harry Gregson-Williams.
Guion: Brian Helgeland (Novela: A.J. Quinnell)
Sinopsis: Un ex agente del gobierno, Creasy, un soldado de fortuna, desencantado con su vida en general acepta, en México D.F., y a regañadientes, acepta un trabajo para proteger a una niña Pita, (Dakota Fanning) cuyos padres han recibido amenazas de secuestro. Su relación con su pequeña protegida irá creciendo y despertará en él un espíritu perdido. Pero cuando ella es secuestrada por una banda que incluye a varios policías corruptos, y es dejado medio muerto en la acera, su rabia se desatará contra los responsables ayudados por una periodista y un agente no corrupto...
Comentario: Es una versión de un film francés del 87 dirigido por Chouraqui.
Sobre todo es absorbente y entretenida, con unas interpretaciones muy por encima de la media destacando esa niña que promete en el mundo del cine y como ella roba toda escena en la que aparece.
Nueva realización del hermano de Scott en otra gran realización, con la marca de la casa, su sello inconfundible (El ansia, Top gun, Dias de trueno, Revenge, El ultimo Boy Scout, Amor a quemarropa, Marea roja, Fanatico, The Hunger, Enemigo público, Juego de espias, esta de la que estamos hablando, Domino, Deja vu y esperando The talking of Pelham 123). Tony va madurando y haciendo uno de los realizadores mas encomiables del panorama cinematográfico en el que sigue con unas líneas arquetípicas, el famoso sello de Tony. Su currículo es excepcional y cada vez va más lejos y dominando las coordenadas del buen cine, siempre nos atrae, nos entretiene, nos subyuga y con ello hace que amemos un poco más el cine.
Hay escenas impactantes, como en la del secuestro lleno de violencia y emoción que da esas imágenes de la niña yendo, a pesar del peligro al abrazó de Creasy y como es arrebatada por los brazos de los sicarios. Las escenas que siguen con la tortura uno a uno de los entramados de la banda son escalofriantes por la frialdad de la escena, fotografía y música que, en otras escenas, se hace balada lenta y bella. Ese final, el intercambio, que viene como contrapunto al ritmo infernal del que va haciendo gala en todo el desarrollo de la acción.
El montaje es soberbio, clásico y de ritmo en aumento siempre. Los movimientos, mareantes para alguno, sello de la casa están perfectos en su sitio como esa cámara lenta que nos introduce en unos paisajes desoladores de México, en los barrios periféricos y perdidos. Esos suburbios, en contraste con la opulencia de la familia de la niña, nos meten en un mundo que cercano a este está alejado de todos los principios de la civilización.
Si destacan Dakota y Denzel los secundarios están de lujo e incluso ese Marc, el cantante, el atormentado padre, lo hace perfecto. Me encanto la banda sonora perfectamente integrada en las escenas.
Es curiosos como se van repitiendo, una y otra vez, por unos y otros, esa frase de que “Yo soy un profesional”; profesionales de la extorsión, el secuestro, el rapto y al violencia.
Cada peli más me acerca a este Tony.