ANIMAL FACTORY de Steve Buscemi.
ANIMAL FACTORY de Steve Buscemi.
2000. Drama Carcelario. P: 6/10.
Director: Steve Buscemi.
Interpretes: Willen Dafoe, Edward Furlong, Seymur Cassel, Mickey Rourke, Steve Buscemi, Tom Arnold, John Heard, Danny Trejo, Mark Boone Jr., Jake La Botz, Afemo Omilami.
Sinopsis: Ron Decker (Edward Furlong) es un joven condenado a dos años en una anticuada cárcel por delitos relacionados con la droga. Cuando estalla una pelea entre reclusos de diferentes razas al principio de su condena, Ron se da cuenta de la poca distancia que separa la vida de la muerte. Poco después, un grupo de presos deciden darle un escarmiento pero, por suerte, le ofrece su protección Earl Copen (Willem Dafoe), un criminal curtido que ha pasado la mayor parte de su vida adulta en prisión. Su amistad será dura y las pruebas del joven serán duras.
Comentario: Una más de cárceles y presidiarios, una más dura y de complejas amistades en un medio hostil sobre todo a gente joven y atractiva.
En el recuerdo ya hay muchas y buenas (por descontado esta “Cadena Perpetua”, un maravilla de film), por eso esta, al no plantear nada nuevo, al no tener un guion descollantes pues pasa sin pena y sin gloria; a esto ayuda el actor Furlong que es muy inexpresivo, no representa la edad que dice tener y su carácter apocado y retraído es una baza en contra.
Lo mejor la recua de secundarios de lujo, cada uno en su papel en una comparsa bien engrasada. No falta el librero y el limpiador, ná de ná. Incluso aparece el Rourke en un pale que le granjeara la carcajada en Jan, la Actriz, un musculoso travesti con sujetador y todo, deplorable y risible. Incluso el Arnold, actor de comedias donde las haya, en un papel de villano, duro y sin escrúpulos.
Lo mejor Defoe, hace un papelón, se mete en el papel y lo borda; incluso en fase de falta de diálogos solo con sus expresión de la car lo va diciendo todo.
Buscemi hecha un pulso y hace un película digna, v bien trabada con un final inesperado y feliz; trágico y feliz.
Rodada en una autentica prisión, basada en un libro de un ex presidiario, el director saca punta y hace de la dirección de actores una de la bazas de la película. Buena música, buena fotografía y entretiene hasta el final.
Hay escenas a recordar incluyendo el intento de violación del joven en los lavabos, o esos apuñalamientos en el campo de paseo, o esas partida al frontón….una más, se agradece.