HAIRSPRAY de Adam Shankman.
HAIRSPRAY de Adam Shankman.
2007. Comedia musical. P: 6,5/10.
Director: Adam Shankman.
Interpretes: John Travolta, Christopher Walken, Michelle Pfeiffer, Amanda Bynes, James Marsden, Queen Latifah, Brittany Snow, Zac Effron,
Canciones de: Marc Shaiman, Scott Wittman.
Sinopsis: Una muchacha, Tracy, sueña con bailar en el espectáculo de Corny Collins, un programa de baile de la TV local. Ella consigue una posibilidad en el espectáculo y se hace una celebridad de la noche a la mañana. Ahora que es una heroína juvenil, comienza a utilizar su fama para hablar en nombre de la causa en la que cree: la integración racial. Para esto, tiene la ayuda de su madre Edna (John Travolta), su padre Wilbur (Christopher Walken), su mejor amiga Penny Pingleton (Amanda Bynes) , la tocadiscos local afroamericana, Motormouth Maybelle (Queen Latifah), y los niños negros de Motormouth , Seaweed (Elijah Kelley) y Lil' Inés (Taylor Parks). Pero Tracy se gana la rivalidad de la estrella anterior del programa: Amber Von Tussle(Brittany Snow), así como la de su madre, una mujer manipuladora y racista. La rivalidad llega a la cumbre cuando Amber y Tracy luchen por el título de Miss Teenager Hairspray 1962.
Comentario: Adaptación de un célebre musical que, a su vez, es una versión de la vieja película de John Waters de 1988.
Impagable, por ella vale la pena verla, es el dúo que se pegan entre Travolta/mujer y Walken/marido llena de humor del bueno, de delicadez y buen hacer y eso con el morbo de las carnes del Travolta que se ríe de sí mismo y del Walken que estará pensando en el cheque de cobro. O esa otra en el fracaso de la mala en la seduccion del padre de la chica, en la tienda de bromas entre chiste y chiste. Wañken las borda.
Todo está edulcorado con los temas típicos de segregación racial, está situada la acción en los 60, con las teles en blanco y negro y los buenísimos que son buenos de verdad y los malos no son tanto, más bien buenitos.
Música a raudales de la época, con todos los palos y con una inmensa Queen que lo borda actuando y cantando.
La mano del director que ha hecho auténticos bodrios se nota en todo lo positivo que tiene, es su especialidad, las coreografías que están rodadas de forma magistral, al estilo clásico con una gran agilidad de cámara y situación. Los bailarines cumplen sobradamente y resulta hasta original y atrevidas algunas composiciones. Hay, además, una gran dicotomía entre los iníciales bailes de los negros con los del grupito blanco, al final todo se confunde en una mezcla novedosa e interesante.
¿Qué le falta? Pues ese punto de mala leche de Walters original. Un punto más acido, no que todo quede en esa Michelle, más mala que Caín, que Cruela y demás. Una crítica un poco más perversa, no todo fue como lo cuentan, tan bonito que da asco, la lucha por los derechos civiles no fue entre canción y canción aunque mucho hizo la música para la integración.
Y esta la propia segregación por razón de peso ¿Por qué no puede ser feliz una gordita o gordito? ¿Por qué no pueden bailar si lo desean y pueden al menos intentarlo?...el estereotipo físico que inunda, aun hoy, nuestras playas y calles.
Y esa canción dedicada a la laca, la promotora del programa…. ¿no lo veis todos los días en nuestras teles?.... ¡asqueroso pero tan real!
Al final una gran sonrisa en nuestra boca, la sensación de haberlo pasado bien una hora y media y disfrutado de música y baile. Una gozada.