VERACRUZ.

VERACRUZ.
Western. 1954. P: 8/10.
Director: Robert Aldrich.
Interpretes: Gary Cooper, Burt Lancaster, Sara Montiel, Cesar Romero, Ernest Borgnine, Charles Bronson, Jack Lambert.
Sinopsis: Un grupo de pistoleros se une, por dinero, al ejército del emperador mexicano Maximiliano, durante los tiempos de la revolución del 86, para custodiar a una alta dama, la condesa Duvarre a la ciudad de Vera Cruz. Descubren que en carruaje va una importantísima cantidad de dinero por lo que se alían para robarla. Los juaristas quieren devolver el dinero al pueblo mexicano. El camino esta lleno de trampas, tensión, peligros, engaños, asesinatos, odio y rencor. Cuando creen haberse apoderado del dinero se encuentran a un palmo de narices. Hacen un acuerdo con los Juaristas y les ayudaran a asaltar el palacio del emperador donde se produce una autentica masacre. Ayudaran a vencer y deberán enfrentarse entre ellos cuando Joe Erin (Burt) mata a sus compañeros e intenta huir solo con el dinero. Trane (Cooper) le vencerá en un típico duelo a muerte. La mexicana (nuestra Sarita) correrá hacia el entre los cientos de muertos de las calles.
Comentario: Gran western y atípico al tiempo, precursora de los spaghetti mas tarde.
Todos los personajes son “malos”, son perdedores, de moral dudosa, casi ninguno tiene algo bueno, que te permita identificarse con ellos. Solo Cooper mantiene, su personaje, claro, algo de una perdida humanidad. Son los personajes secundarios, muy secundarios, los mexicanos los que atisban unos orgullos y una lucha por lo que es de ellos. El resto, los mercenarios, luchan por lo que es de otros sin importarles las consecuencias.
Un final de antología que será mil veces copiado y fusilado sin temor ni vergüenza. Y dentro de ella ese ametrallamiento sin compasión por el bueno de Cooper.
En esa clave los actores hacen su papel con convicción, están los dos geniales sin desmerecer al resto de la panda. Cooper fuera del papel que le dio fama eterna, y un Lancaster que esta sublime en su papel exagerado y lleno de cinismo, faltón, mujeriego, bebedor, con clase y simpático, cae bien como el más malo del oeste. Papel que repetirá, en otro nivel, en películas posteriores del oeste (Duelos de titanes, Los profesionales).
Lástima que no le hayan dando más gancho, extensión, a Erners y Bronson.
Una buena película, gran dirección, buena música.