Hombres con sombra
Beodo entre somnolientos días fútiles
como un alcoholico ebrio de dolor
me pierdo por las senda de las sombras
que la humanidad carente de ésta poseé.
Y entiendo que no hay prejucio
que no este amparado bajo el paraguas
de una triste, pero arrogante ignorancia.
Que ninguna hipocresía otorga fortaleza,
que toda ira erosiona la tierra de la que brota.
Que no hay hombre exento de sombras,
y que estas siempre nos persiguen
a no ser, que nos ocultemos en la oscuridad.
Juan Andréu