Poesía y micro-relatos

De tu corazón al mío

Sindicación

Etiquetas

    Aún no se han creado o usado etiquetas
TRAMPANTOJO

 
          No sabría decir el momento exacto en que me dí cuenta de la sutil manera en que estabas anulando mi personalidad; sólo soy consciente de que después de soportar durante dos años largos tus verborreas de catedrático y tus aires prepotentes sólo porque en una etapa de tu vida habías leído “todos” los libros y, considerabas que ya te lo sabías todo y estabas en posesión de la verdad … y … no conocías al ser humano más que anatómicamente hablando … todo eso que en un principio me llenó de admiración acabó hastiándome al mismo tiempo que minaba mi espíritu y doblegaba mis razonamientos.

          Siempre he admirado a la gente con cultura, he disfrutado escuchando e intentando, a la vez, aprender algo por pequeño que fuera y, por todo ello, me enamoré sin cuestionarme ni por un instante tu exterior, sí, me refiero al físico; me enamoré de tu intelecto y ése fue , precisamente, el que estuvo a punto de hundirme como mujer y, sobre todo como persona. Con el tiempo y la distancia he abierto los ojos y he comprendido que eres tan feo por dentro como por fuera o, quizá, más.

          Al principio me explicabas las cosas de tal manera que me fascinaba todo cuanto decía, poco a poco tu forma de dirigirte a mí empezó a convertirse en algo así como: ¡ésta tía no se entera! Después ya empezaste a hablarme en tono displicente para pasar a actuar como si fueras mi profesor y yo tu alumna … de ahí a tratarme como si yo fuera analfabeta fue todo uno. Según tú yo vivía en una baldosa y, de ahí, no salía o peor aún no tenía dos dedos de frente para salir de ella; otras veces mi espacio en el mundo del entendimiento era un charquito y yo, en él, tan feliz, como un pez en su pecera, sólo que mi recipiente era un charco.

          Lo curioso es que yo seguía tus pasos a cualquier sitio que quisieran guiarme, besaba el suelo que tú pisabas sin darme cuenta de que al más mínimo movimiento que hicieras podías pisarme la cabeza pero yo estaba ciega y admitía y … ¿perdonaba? ¡NO! no tenía nada que perdonar, sencillamente disculpaba tus salidas de tono diciéndome que habrías tenido un mal día en el trabajo.

Fué entonces … cuando yo estaba totalmente enganchada a ti, el preciso momento en que me dijiste que necesitabas espacio y tiempo para aclarar tus ideas, que nos veríamos de vez en cuando y que … ya hablaríamos; te dí tu espacio y te hubiera dado cualquier cosa que me hubieses pedido ¡de sobra lo sabías!.

          Los días siguientes fueron mi mayor tormento. Tu ausencia era, por raro que pueda parecer, mi única compañía; lloré pegada al teléfono y cuando salía a la calle llevaba el móvil en la mano por temor a no oír el aviso de alguno de los cientos de mensajes a los que me tenías acostumbrada; nada de eso sucedió.

          Coincidimos en una cena de amigos comunes quince días después quince interminables días. Mi corazón latía tan deprisa que creí que me iba a dar un infarto, pensé -tonta de mí- que volver a verme sería suficiente para tí y que me estrecharías en tus brazos. Me ignoraste durante toda la velada, apenas probé bocado, sólo deseaba que me hablaras e, incluso, me hubiera conformado con una mirada cómplice. Nada de eso sucedió ¡NADA! me había vuelto invisible a tus ojos. Armándome de valor me dirigí a ti a la salida del restaurante para tratar de establecer un diálogo; me miraste como si estuviera apestada y dijiste: ¡llámame mañana a ver si tengo un rato!.

          Derramé tantas lágrimas esa noche que empapé la almohada y descubrí que ya no iba a disculparte más y que ya no te iba a perdonar ¡ya no!. No te llamé al día siguiente, me sentía como si me hubieras puesto en cuarentena, sólo te faltó decirme: ¡tienes una enfermedad contagiosa y cuando te cures volveré!.

          Bueno, pues me he curado y ya no quiero que vuelvas, empecé por ir al trabajo buscando caminos distintos para no encontrarme contigo, dejé de ir a la peluquería habitual porque estaba al lado de tu casa, cambié hasta de comidas para que nada me recordara a ti y todo lo que hacía lo hacía para olvidarte, para no pensarte y para dejar de amarte sin darme cuenta de que mientras decidía hacer cualquier cosa que, de tí, me alejara eras tú quien manejaba los hilos de esta marioneta; tachaba los días en mi calendario pensando en ti hasta que cuarenta días después -ni uno más ni uno menos- una amiga tuya me llamó para saber cómo estaba ¡sí! Una amiga tuya que te conocía muy bien y sabía que me lo estabas haciendo pasar tan mal como a todas las que se cruzan en tu vida.

          Me hizo renacer, me sacó de casa, nos fuímos a cenar y … me presentó a gente nueva; estoy rehaciendo mi vida gracias a ella y a su entorno … y he conocido a alguien que me trata como a una mujer y me valora, he ganado una amiga que tú has perdido y ahora no me interesa nada de lo que me quieras contar.

         Desde que te has enterado no haces más que llamarme para decir que me quieres y que necesitas hablar conmigo a solas y que alguien de nuestro entorno está intentando separarnos con sentimientos rastreros … ¡ojalá me hubieras puesto en cuarentena mucho antes porque ya no eres mi fiebre y veo las cosas con total claridad!






Publicado martes, 03 de julio de 2007 14:56 por poesiaactual_23C24

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS

Comentarios

# Consuelo @ martes, 03 de julio de 2007 15:02

Este relato es el que he metido esta semana en El Rincón de Sherezade y, bueno, parece que ha gustado porque me lo han elegido ... todavía no me lo creo porque había relatos verdaderamente estupendos. A ver si puedo meter una foto porque no me deja ni a tiros. Un beso a tod@s

Anonymous

# malena @ martes, 03 de julio de 2007 21:40

Me alegro de que te lo hayan premiado porque te lo mereces. Es una historia que parece hasta verídica porque este tipo de hombre existe en la realidad,desgraciadamente. Pagado de si mismo,intenta someter a la persona que más le admira.Me ha gustado mucho,Consuelo.Enhorabuena por haber salido elegida. Un beso.

Anonymous

# Mi Chica @ miércoles, 04 de julio de 2007 9:41

Me alegro que te lo hayan elegido,me gusta,me parece muy bueno.

Un beso Consuelo.

Anonymous

# pablete @ miércoles, 04 de julio de 2007 11:53

Wow, como siempre me dejas boquiabierto....Enhorabuena por haber sido elegida.....claro que no me extraña, ya quisiera yo escribir como tu..

Un beso y a ver si paso por Burgos un día de estos....

Anonymous

# nuria @ miércoles, 04 de julio de 2007 17:53

Consuelo, me ha encantado de verdad y enhorabuena por tu premio, te lo mereces...

Dices, he leído que esta historía es verídica...yo solo me pregunto...como a ellos luego les pillan las prisas despues de hacerlo pasar mal...por reparar lo irreparable...
un fuerte abrazo.
nuria.

Anonymous

# Wongduang @ miércoles, 04 de julio de 2007 22:48

consuelo,
Entro por primera vez en tu blog (que conozco gracias a tu comentario en mi blog). Me ha encantado tu relato y de verdad creo que es de premio.

Anonymous

# nicole @ jueves, 05 de julio de 2007 21:01

ala pero es un relato?? jo al principio he pensado que te ha pasado eso de verdad!

me ha encantado muy realista, me ha gustado mucho!

felicidades!

Anonymous

# kyra @ viernes, 06 de julio de 2007 7:59

Hola Consuelo! me encanto tu relato y como los demás me alegro que lo eligieran.
Sigue escribiendo así.
Besitos.

Anonymous

# Dashina @ viernes, 06 de julio de 2007 9:13

Consuelo, me tienes el corazón encogido... Yo en el mundo real, pasé por algo semejante en ciertos aspectos y ¡¡es tan duro!! Me alegro que te hayan seleccionado, casi de alguna manera me siento seleccionada... jajaja.

Siento no haber entrado antes, he visto tu foto y estás estupenda (que nos dé un penterre? jajajaja), lo mejor, tus ojos, llenos de vida, de curiosidad, y de todos esos sentimientos estupendos que nos transmites en tus escritos!!

Un besote preciosa!

Anonymous

# Dashina @ viernes, 06 de julio de 2007 9:14

(Nota mental: Dash... empieza a plantearte colgar una fotito tu también)

Anonymous

# pablete @ viernes, 06 de julio de 2007 11:26

Consuelo cielo, el lunes 9 de julio voy a Burgos, al polígono industrial que está cerca del cementerio (ahora no me acuerdo como se llama).....Lo "malo" es que voy con un compañero y es ir y volver nada más. A la tarde estaré de vuelta en Madrid.

De todos modos, date por besada....como si nos hubieramos visto en el Bar Pancho.....

Chao cielo

Anonymous

# Durrell @ sábado, 07 de julio de 2007 18:42

Uf uf... Consuelo ¿esto es un relato? Parece un testimonio real real... qué fuerza llevas dentro, muchacha.

Pues has sido una gran ganadora del primer puesto con mucha razón, escribes fenomenalmente bien, me deja impresionada la facilidad con la que expresas los sentimientos en primera persona para mostrar el rechazo que siente la protagonista. Aunque ya te felicité cuando ganastes, te vuelvo a felicitar ahora que he podido leer el relato ¡¡¡Enhorabuena, guapa!!!

Besos.

PD. El cuadro ¿es de Pablo? Me gusta mucho, es un mural pintado en una pared y roto por la enredadera que traspasa la pintura para llegar al suelo. Muy bonito ;)

Anonymous

¿Qué opinas?

(requerido) 
requerido 
(requerido) 
(requerido)