Rivales de la Vida
Cuando se habla en rivalidad, se piensa luego en el amor. En éste también hay rivales, y muchos dependiendo del caso. Pero, rival es cualquier persona que se opone a nuestros intereses o quien pelea con nosotros.
En casa, hay rivalidad entre los hermanos por el amor de sus padres, inclusive entre un padre y un hijo por el amor de su mujer y madre, respectivamente, creados por los celos que existen entre ellos por una misma persona, aun cuando cada uno tiene distintos modos de amar. Hay competición en empleo, pues muchas veces para que una persona esté bien es necesaria la caída de otra. En la escuela también hay disputas, cuando no es importante, porque todos tienen la misma oportunidad para sacar buenas notas.
Vivir ya es una lucha diaria. Se pelea en contra todo lo que nos estorba, pero principalmente en contra nosotros mismos, pues nuestro ego a veces quiere hablar más alto que la razón y por eso caemos en error. Por cierto, el mayor rival que el ser humano tiene es él propio, porque lucha en contra el instinto y la razón o la sociabilidad, para no decir el fingimiento, porque necesita se comportar delante de los demás, ocultando parte de su “Yo” para no herirse junto a los otros.
El ser humano compete con los demás y con él propio instintivamente. Esta es la mayor disputa que hay en el mundo, porque los demás no saben que están en una competición que se le garantiza suceso y la propia persona lucha en contra algo que a veces ni ella sabe lo que es. La disputa está en la conciencia del individuo, por anhelar una vida mejor, un amor, un buen empleo, etc.
Infelizmente las personas no competen solamente con los demás. Sus mayores desafíos son la envidia, rabia, tristeza, orgullo y vanidad y todo lo que las hacen caminar para atrás.
Todo en este mundo es rival de nosotros: la propia vida, por ejemplo, el tempo que se pasa y se lleva a cada día un poco del ser humano. Las arrugas son pruebas de eso. Los demás son nuestros concurrentes, porque si hubiere solamente una oportunidad para algo muy bueno, ellos no van a pensar en ti en ningún momento y quitarán la vez y la suerte para sí mismos.
Los amigos y/o aliados de hoy pueden ser los rivales de mañana. Un buen ejemplo de ello es en la política: un candidato insulta otro para conseguir un cargo y después cuando pierde vuelve a estar bien con su adversario como se nada tuviese sucedido. O uno tiene un gran corazón a perdonar todo o entonces ellos son excelentes artistas, porque engañan muy bien. ¿Te has percibido que a veces el candidato que se habla cosas malas hoy, mañana se está trabajando junto?
Dos amigos del mismo sexo pueden se tornaren enemigos mañana, por querer el amor de una misma persona. A veces se olvida la amistad de una vida entera por causa de alguien que se está llegando ahora.
Un amor hoy podrá ser el rival en el futuro. Todo eso porque las personas no supieron separarse, ya que se hubo muchas peleas que destrozó la relación o también porque una de las partes aburre la otra, intentando salvar lo que no existe más.
Suegras y nueras se tornan rivales por un mismo hombre: una guerra para rescatar del dominio ajeno el hijo y el marido, respectivamente. Las madres creen que sus hijos están siendo ilusionados por una esposa ociosa y que no sabe agradarlos como se debería, mientras la esposa cree que sus suegras miman a su esposo y que se intromete mucho en la vida ajena y que a veces es por causa de eso que su suegro se la ha abandonado (esto si el casal fuere divorciado), por preocuparse demasiado con los demás y olvidarse de sí propia.
Aunque estudiemos, aprendamos a leer, escribir, a recibir educación, nuestro mundo siempre será salvaje, porque siempre habrá una disputa por la supervivencia o por satisfacción del ego, o sea: personas disputan en un juego por una victoria de la misma manera que un animal por otro. Todos necesitan matar su hambre y/o satisfacer a su ego. Uno gana y otro pierde. Se lo dicen que no existe vencedores o perdedores y que hoy se puede ganar y después perder y viceversa.
Las mayores y peores guerras que la historia nos cuenta fueron en nombre de la paz o de un derecho por justicia que sólo estaba en la mente de un luchador.
La rivalidad ya existe antes de nacernos, cuando los espermatozoides disputaban el mismo óvulo, para así lograr un pasaporte para este mundo.
Aunque la religión sea una doctrina de paz y armonía, hay rivalidad entre varias en la búsqueda por fieles (por su dinero) o por un dios que puede ser de todos. Diferentes religiones competen silenciosamente por un modo distinto a agradar Dios que se contenta por todos, desde que sean verdaderos.
Lo siento decirte que las rivalidades de la vida jamás se acabarán, porque mientras existiere algo para ser logrado o distinciones entre las personas, que al morir se van para el mismo lugar, que cada una de estas van buscar a su lugar y un significado para justificaren su presencia en este planeta, pues en el día que no hubiere más por lo que luchar, no se habrá más sentido de existir. De una cosa estoy seguro: uno puede salir de la batalla cotidiana, pero ella continúa para los demás que están llegando o que no desistieron de sus sueños.
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