¡Solamente en las Novelas!
Hace mucho tiempo atrás, cuando mis muchos tatarabuelos ya practicaban sus “travesuras”, se existían las novelas. Claro que no como las de hoy, pero un tipo de enredo que podría recibir tal título. Hombres y mujeres ofrecían sus voces en las radios para dar vida a los personajes, pero antes de ello ya se había novelas, mas en periódicos. Cada publicación, un nuevo capítulo. Temas como amor, lejano Oeste, entre otros, estaban en la trama e inducían jóvenes mujeres a soñaren con sus príncipes encantados. ¡Apenas uno para cada, es lógico!
Se inventaron la cámara y desde entonces, el universo de la ficción nunca más fue lo mismo. Las historias cada vez más perfectas o por lo menos más reales. ¿Una copia de la realidad o esta copia la novela como moda?
El teatro y el arte de la imitación son desde de la Grecia Antigua. Los griegos usaban máscaras para representar las expresiones humanas. Hoy las hacemos muy bien, no solamente en las novelas, pero principalmente en la vida real. ¿Si son dones artísticos que nacieron en nosotros? Tal vez. Es más fácil que ello sea una protección que usamos en contra los demás e inclusive a nosotros mismos. Se finge amar alguien, estar contente con alguna cosa. ¡En la cama ello es muy común para determinadas personas! Se finge estar feliz con la felicidad ajena. Para mostrar el mal no hay fingimiento. El ser humano es apenas él propio. Esto es chistoso.
Historias románticas tipo Romeo y Julieta todavía ablandan el corazón de muchas personas. Se muestra gente de distintas clases, luchando para resistir a un amor prohibido, creado por el perjuicio y rivalidad de las familias. Hay también la pobrecita que sufre y sufre con las maldades de la suegra y las traiciones del marido y en el fin se ha quedado rica. Es el villano que ha se tornado bueno en el último capítulo. Son los personajes que se casan con quien el público gustaría. Son todos viviendo felices para siempre, excepto el villano, caso ha sido muy odiado, es claro, pero su ayudante siempre se arrepiente. El mayordomo es siempre el culpado por hacer algo. Es la comida de la novela, que es distinta de la vida real. Hasta la mesa del pobre es bonita (como se pobre arreglase la mesa con frutas, jugos, café, chocolate caliente, panes, quesos, etc., para su desayuno. El pobre tiene que agradecer a Dios por tener un pan con mantequilla. Y también no come en la mesa, pero en el sofá, viendo televisión. Muchas veces su café cede el lugar a una taza de refresco).
Es verdad que la novela también es moda. Los nombres de ciertos personajes ganan vida en el mundo real. Muchas personas ponen el mismo nombre a los hijos. Y, para quien no los tiene, entonces se lo pone en un perro o gato. La práctica del “novelismo” no se ha quedado sólo en el nombre. Las novelas tienen influencia en las ropas y jergas. El público está incorporando lo irreal.
Se cree que las novelas retratan el mundo, de ayer hasta hoy. ¿Todo se es realmente mostrado, aun se estando cada vez más críticas y de cuño social? Hasta donde sé o por lo menos yo veo, no se me he conocido ningún villano que se ha tornado bueno. Quizás porque no ha llegado el último capítulo de su novela. Apenas percibo que hay muchos falsos arrepentidos que, cuando están en una mala situación, se esfuerzan a mostrar que ahora son personas buenas (hasta el juez decir “inocente”).
¿Pobre quedarse rico por haber recibido una herencia de su padre, tío u abuelo? “Esto no le pertenece”, ya que su familia también está en la misma clase. Apenas veo que el pobre continúa cada vez más pobre (se parece coro de música, pero ello está lejos de la ficción). Por cierto el rico se queda cada vez más rico. ¿Te gustarías un ejemplo?: Imagina un individuo cualquier, que ha estudiado poco (para no decir analfabeto, porque se parece feo decirlo), pobre, tiene un pésimo empleo, vive en una chabola muy peligrosa, y nadie lo ayuda. Pero, de pronto mañana esta persona se ha quedado un fenómeno en la moda, fútbol, música, televisión u otra cosa, y las puertas se abren para él/ella. Ahora que tendría dinero para comprar todo lo que quiera, simplemente no lo gasta, porque gana todo. Hay personas que pagan para determinada celebridad quedarse usando ropas, calzados, coches, apenas para exhibir su marca y tenerlo(a) como referencia a los demás consumidores. Por causa de ello que yo creo que el dinero atrae más dinero. En este caso los opuestos no se atraen.
A cierto modo las novelas son copias fieles no sólo de una determinada realidad, pero de lo que se gustaría que fuese verdad. Las novelas pueden manifestar mucho más el íntimo de un individuo (en este caso, el público) de lo que un rumbo para ciertos hechos.
Apenas en ciertas historias que se escucha un personaje decir que está procurando alguien que tenga un buen corazón. Me duele oír eso. En realidad todo es muy diferente. Es más fácil que se intente encontrar alguien que posee una buena casa, un buen coche, una buena cuenta bancaria y hasta mismo un buen cuerpo. ¡Pero un bueno corazón, se torna difícil! Perdóname los lectores que se sintieren ofendidos, pero eso es muy melodramático para mi gusto refinado.
Sin embargo, hay algo que la novela ha reproducido muy bien: personas sin experiencia y/o nivel adecuado de escolaridad, y que apenas poseen carisma, ejerciendo cargos políticos. ¡En cuanto a las demás cosas, solamente en las novelas!
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